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El orgullo de matar a uno de los elefantes con “mayores colmillos” del mundo

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 29/09/2017
El cazador yace sobre el lomo del elefante al que acaba de quitar la vida © Image LaVanguardia.com El cazador yace sobre el lomo del elefante al que acaba de quitar la vida

¿Qué tienen en común las teclas de un piano, las bolas de un billar o las empuñaduras de un arma? Esta respuesta no es aleatoria, ni mucho menos gratuita, pues se trata de tres piezas que están relacionadas con el lujo y elaboradas con marfil, el preciado material por el que entre 20.000 y 30.000 elefantes son asesinados cada año, según datos del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés).

En África, el delirio por la compra de este material comenzó en la década de los 70’s, si bien el peor decenio para los elefantes africanos fue el de los 80’s, cuando se asesinaron más de 100.000 individuos. Por este motivo, la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) prohibió el comercio internacional de marfil en 1989, lo que ayudó a que ciertas poblaciones se recuperaran.

Disminución de la población

En los años 80’s más de 100.000 elefantes fueron asesinados en África y en la parte central del continente la población ha decaído un 64 % desde entonces

No obstante, la caza ilegal sigue practicándose a lo largo y ancho del continente, con especial relevancia en la zona de África central, donde la población de elefantes ha decaído un 64 % en los últimos años, debido a la gran demanda de marfil sobre todo por parte de los países asiáticos.

Los ejemplares más preciados son los denominados “elefantes tusker”, que se caracterizan por tener unos colmillos muy grandes que, en ocasiones, pueden llegar al suelo y venderse por más de 100 euros cada uno. Se calcula que, en todo el continente, no hay más de 30 ejemplares con estas dimensiones.

Hombres africanos sosteniendo con las manos colmillos de elefantes. © Proporcionado por La Vanguardia Ediciones, S.L. Hombres africanos sosteniendo con las manos colmillos de elefantes. Hombres africanos sosteniendo con las manos colmillos de elefantes.(Frank G. y Frances)

Precisamente, este fin de semana un cazador consiguió acabar con la vida de uno de ellos en un acto organizado legalmente en Zambia a través de la asociación Stone Hunting Safaris, que fue anunciado inmediatamente después en las redes sociales, cuyos usuarios felicitaron en repetidas ocasiones al cazador, que se quedó con la piel y los colmillos del animal.

“Se trata de la muerte del mayor elefante cazado en las últimas décadas en Zambia”, apuntaron los organizadores de la caza, que ante el alud de comentarios en Facebook informaron de que toda la carne del animal fue donada a las escuelas y aldeas locales, mientras que el dinero que el cazador pagó por obtener la licencia de caza se destinará, según declararon, a proyectos de conservación de estos mamíferos en la zona.

El elefante africano es el mamífero terrestre más grande del reino animal y sus colmillos pueden alcanzar una longitud de hasta 3.5 metros y un peso de 80 quilos. En cuanto a su hábitat, se extienden al este, al sur y al oeste de África en un territorio que abarca 37 países.

Su principal amenaza allí es la presencia del hombre, que debido al desarrollo de la actividad agrícola ha modificado y fragmentado las distintas poblaciones de elefantes, además de reducirlas sustancialmente como consecuencia de la caza, muchas veces vendida como parte de los paquetes turísticos.

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