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El Parlament reprueba a Camacho y le pide que dimita como senadora

EL PAÍS EL PAÍS 04/06/2014 Pere Ríos
La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, a su llegada a la reunión del Comité Ejecutivo Nacional en Madrid. © Kiko Huesca La presidenta del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, a su llegada a la reunión del Comité Ejecutivo Nacional en Madrid.

En una decisión sin precedentes desde que hay democracia, el Parlament ha acordado este miércoles  la reprobación de la diputada del PP Alicia Sánchez-Camacho por negarse a comparecer en la cámara para explicar su vinculación con el caso de espionaje de la empresa Método 3. La reprobación se ha aprobado a propuesta de Iniciativa per Catalunya Verds-Esquerra Unida. Todos los grupos han votado a favor, excepto el PP, que se ha opuesto y el PSC, que se ha abstenido.

La resolución aprobada también reclama a Sánchez-Camacho, presidenta del PP catalán, que dimita como senadora, pues ocupa ese cargo precisamente por designación del Parlament. La reprobación de la dirigente del PP es consecuencia de su reiterada negativa a acudir al Parlament para explicar su vinculación con “uno de los episodios más vergonzosos que ha vivido la política catalana”, en expresión de ahora diputada de Ciutadans Carina Mejías.

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La cámara reclamó en julio del año pasado que Sánchez-Camacho explicase el contenido de su conocido almuerzo en el restaurante La Camarga con María Victoria Álvarez, expareja de Jordi Pujol Ferrusola. En la misma sesión se aprobó también la comparecencia de José Zaragoza, exsecretario de organización del PSC, y que dimitió de la Ejecutiva del PSOE al conocerse su vinculación con el caso, pues fueron los socialistas catalanes quienes pagaron la grabación secreta de almuerzo. Ni Sánchez-Camacho ni Zaragoza acudieron nunca al Parlament.

El portavoz del PP, Santi Rodríguez, se ha opuesto con vehemencia a la reprobación y ha asegurado que lo que único que pretendía era “eliminar a un estorbo para el objetivo independentista”, como era su partido. También ha  tirado de frase recurrente en estos casos para arremeter contra ICV con el argumento de que “en Cuba y en Venezuela se persigue a la oposición y en Corea del Norte se ha ejecuta”. Rodríguez ha recordado que Sánchez-Camacho fue una víctima del espionaje y la única que acudió a los tribunales para defenderse.

Por su parte, el diputado del PSC Daniel Fernández ha justificado la abstención al cuestionar que los parlamentos pudieran reprobar a sus diputados, al contrario de lo que sí sucede con los ministros o los consejeros de los gobiernos autónomos. Fernández ha explicado que su partido se abstendría fuera cual fuera el nombre de la persona que se reprobase y la fuerza política a la que perteneciera.

El diputado de ICV Jaume Bosch ha invocado la obligación que tenía Sánchez-Camacho de acudir al Parlament porque así le obliga el Estatuto y le ha reprochado que “continuamente dé lecciones del cumplimiento de la ley cuando ella no la cumple nunca”. Bosch ha explicado que “si la hubiera convocado el Senado seguro que habría comparecido” y ha apostillado que con su actitud “no puede representar legítimamente al Parlament que la nombró senadora” y por eso debería dejar el escaño en la Cámara Alta.

Jaume Bosch (ICV)  recuerda

que el Estatuto obliga

a los diputados a comparecer

en la cámara si se les llama

Para Gemma Calvet (ERC)  la presidenta del PP catalán debería haber comparecido cuando trascendió su implicación en el caso Método 3 y le ha reprochado que desaprovechara el llamamiento que se le hizo. En el mismo sentido, David Bonvehí (CiU) ha argumentado que su grupo reclamaba la dimisión “desde un punto de vista legal y democrático” y que no entendía la incomparecencia.

Carina Mejías ha afeado a la diputada del PP que actuase con “un exceso de victimismo” y ha dicho que la reprobación era ejemplarizante. Quim Arrufat (CUP) recordó que se si se quiere representar al Parlament se han de respetar sus requerimientos.

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