Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El pingüino de Humboldt conquista amigos en Alemania

dw.com dw.com 16/05/2014 Victoria Dannemann
En Perú, en cooperación con Acorema –Asociación de áreas costeras y recursos marinos-, Sphenisco trabaja con los niños en temas de conservación. © 2014 DW.DE, Deutsche Welle En Perú, en cooperación con Acorema –Asociación de áreas costeras y recursos marinos-, Sphenisco trabaja con los niños en temas de conservación.

Matrimonio alemán lucha por la protección del pingüino de Humboldt, que habita las costas de Chile y Perú. Con proyectos de investigación, programas en colegios y llamados a autoridades, buscan salvar a esta ave.

Todo comenzó con una entrada al zoológico. Cuando Werner Knauf le regaló a su mujer Gabriele una tarjeta anual para visitar el Zoo de Landau, hace más de 20 años, nunca imaginó que marcaría el rumbo de sus vidas y los vincularía a una especie que vive a miles de kilómetros de distancia, en las costas de Perú y Chile.

De profesión sicólogos, los Knauf nunca habían trabajado en temas relacionados con la protección animal. Pero las continuas visitas al zoológico y la observación de los pingüinos de Humboldt –uno de los 17 tipos existentes- los hizo descubrir un nuevo mundo detrás de estas simpáticas aves.

La preocupación por la situación de los pingüinos en estado natural los llevó a contactar a expertos del Instituto de Investigaciones Marinas de Kiel para saber más del tema. “Allí nos propusieron colaborar en una investigación. Había muy poco investigado y toda recolección sistemática de datos era valiosa”, cuenta Werner Knauf.

Entonces partieron a Chile por varias semanas y se instalaron en una playa del norte donde conocieron a los pingüinos en su hábitat natural. Este fue el primero de sus viajes y el comienzo de un compromiso que se mantiene hasta hoy en distintos frentes. La energía y el valor de los Knauf han llevado también a otros a involucrarse. En 2008 fundaron la Asociación Sphenisco –por el nombre científico de esta ave: Spheniscus- para la protección del pingüino de Humboldt. Hoy es una de las organizaciones de mayor importancia en este tema y cuentan con el apoyo de varios zoológicos e instituciones en Alemania, así como en Chile y Perú.

Especie vulnerable


Este pingüino vive en desde Perú hasta la isla de Chiloé en el sur de Chile. Su población se ha visto disminuida drásticamente en los últimos 150 años, según indica el biólogo Alejandro Simeone, Director del Departamento de Ecología y Biodiversidad de la Universidad Andrés Bello, Chile, y doctorado en Ciencias por la Universidad de Kiel, Alemania.

“Antiguamente había poblaciones de varios cientos de miles y hoy es probable que no queden más de 50 mil, de los cuales hay unos 40 mil en Chile y 10 mil en Perú”, señala el experto. El pingüino de Humboldt ha sido declarado especie vulnerable y enfrenta a diario diferentes amenazas.

Una de las razones que habrían llevado a la drástica disminución de esta ave fue la intensiva explotación del guano, lo que alteró su hábitat y los lugares de nidificación. “Hoy sufren por la interacción con la pesca artesanal. Muchos mueren al quedar atrapados en las redes”, explica Simeone.

Actualmente, gran parte de las islas e islotes chilenos donde anidan los pingüinos están protegidos, ya sea con la figura de santuario, reserva o parque. Sin embargo, no ocurre lo mismo cuando entran al mar a buscar su alimento.

Activistas por el pingüino


Alejandro Simeone ha participado activamente con Sphenisco en proyectos de investigación y difusión. “Esta asociación cumple una labor muy importante. Hace unos años, ante el proyecto de establecer una central termoeléctrica en el norte chileno, jugó un rol importante junto con ONGs chilenas al maniferstarse en contra”.

Con datos y estudios, Sphenisco se lanza contra iniciativas que pudieran poner en peligro al pingüino y su hábitat, tal como lo ha hecho en las cartas enviadas a los presidentes chilenos Sebastián Piñera y Michelle Bachelet. Actualmente lucha por la conservación de la Reserva Nacional Pingüino de Humboldt -hábitat del 80% de esta especie- en las islas Damas, Choros y Chañaral, en el norte chileno, la que podría verse afectada por un proyecto minero.

“Es importante que haya ojos internacionales que vean lo que se está haciendo en materia medioambiental”, agrega Simeone. Un caso especialmente grave fue el descubrimiento hace algunos años de huevos de pingüinos destruidos en un islote en la zona central de Chile, ante lo cual la comunidad nacional e internacional reaccionó con indignación.

Alex y Alexa: conciencia desde la escuela


El campo de acción de Sphenisco ha ido progresivamente en aumento: financiamiento de proyectos de investigación, cooperación con instituciones europeas y latinoamericanas, actividades de difusión, apoyo a instituciones y promoción de mejores espacios para los pingüinos en zoológicos son algunas de sus tareas.

Una muy especial se desarrolla en las escuelas. Niños chilenos y alemanes descubren y se comprometen con el pingüino de Humboldt gracias al programa de educación ambiental “Alex y Alexa”. Dos simpáticos pingüinos de peluche visitan colegios junto con una maleta con material educativo y propuestas de actividades. Alex viaja por Chile y Alexa por Alemania. Los escolares los reciben con cariño y aprenden sobre su forma de vida y cómo cuidar su hábitat.

Si bien la conciencia de la ciudadanía ha aumentado en las últimas décadas, los expertos coinciden en que falta mayor compromiso de las autoridades. Una de las tareas pendientes es la incorporación de nuevas técnicas de pesca que no pongan en peligro a estas aves marinas y la creación de áreas marinas protegidas.

Mientras, Werner y Gabriele Knauf siguen trabajando incansablemente para asegurar la conservación de esta especie, que hoy ocupa un lugar muy importante en sus vidas y por la que han hecho tanto. “Es algo muy lindo –reflexiona Werner Knauf-. Todo fue una coincidencia, nunca pensamos ocuparnos de los pingüinos ni ir a Chile. Y hoy, tras 20 años, estamos realmente agradecidos. Por el pingüino viajamos a Chile, hemos conocido a gente muy amable, hemos tenido que ver con investigaciones y con la protección, trabajando juntos en ello”.

Autor: Victoria Dannemann

Editor: Claudia Herrera Pahl

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Deutsche Welle

image beaconimage beaconimage beacon