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El populismo racista, elemento inesperado en las elecciones municipales portuguesas

Logotipo de El Mundo El Mundo 29/09/2017 AITOR HERNÁNDEZ-MORALES

A tres días de las elecciones municipales en Portugal los candidatos a las distintas alcaldías lusas están en su 'sprint' final: recorriendo las calles, visitando centros sociales, y pronunciando sus discursos en las principales plazas del país vecino.

En condiciones normales la atención de los portugueses estaría centrada en los candidatos que compiten para conquistar los ayuntamientos de Lisboa y Oporto, antesalas a puestos ministeriales o incluso la jefatura del Gobierno, como ha sido el caso con el actual primer ministro, el socialista

Antonio Costa

, ex alcalde de Lisboa. Para sorpresa de todos, en esta vuelta electoral el foco mediático se ha centrado en Loures, ciudad dormitorio de Lisboa, donde André Ventura, candidato del conservador Partido Social Demócrata (PSD), se ha hecho con el protagonismo debido a su particular versión del populismo racista que ya se vio en las campañas en Francia y Alemania este año.

Desde julio Ventura -un abogado y profesor de Derecho que saltó a la fama como tertuliano deportivo en el canal de televisión del sensacionalista Correio da Manhã- acapara titulares a nivel nacional por sus ataques repetidos a la etnia gitana, que califica como una "minoría privilegiada". A diferencia de los populistas de extrema derecha del norte, el candidato no critica a refugiados o inmigrantes; por lo contrario, se centra exclusivamente en este colectivo, e insisten en que los gitanos "viven casi exclusivamente de los subsidios del estado" y que "piensan que están encima de las reglas del Estado de Derecho".

El jurista asegura que la etnia goza de "impunidad" y denuncia la "excesiva tolerancia" de la sociedad con ciertas minorías étnicas. Alega -sin explicación adicional- que "mientras muchos portugueses esperan para rehabilitar sus casas, los de la etnia gitana siempre las tienen arregladas, y eso sin mencionar los espacios que ocupan ilegalmente sin que nadie les pare".

Ante la supuesta "amenaza" que supone este grupo étnico, el candidato Ventura propone que todos los miembros de la comunidad gitana tengan que completar cursos obligatorios sobre "Derechos Fundamentales de las Mujeres y Niños, para que aprendan cómo deben ser tratadas, y también cursos sobre Derecho Penal, para resolver el choque que existe entre la cultura de esta gente y las normas vigentes".

Sigue como candidato de PSD

Como era de esperar, las polémicas declaraciones de Ventura han provocado gran revuelo político y social. El Centro Democrático Social - Partido Popular (CDS-PP), partido conservador aliado del PSD, ha retirado su apoyo al candidato, mientras que el resto de los partidos políticos han condenado sus declaraciones de manera tajante. El jurista, por su parte, ha tenido que declarar ante las autoridades lusas al ser denunciado por hacer una apelación al odio, delito por el cual finalmente no ha sido imputado.

Pese al rechazo público de sus declaraciones, las encuestas realizadas en las últimas semanas revelan que, lejos de costarle votos, los comentarios del candidato han resultado estar en línea con lo que opinan la mayoría de los residentes de Loures. Según una encuesta publicada por el Correio da Manhã hace unas semanas, casi el 70% de los electores del municipio se mostraron de acuerdo con las opiniones del jurista.

Tal vez por este motivo -y pese a las protestas de políticos actuales y líderes históricos del partido-, la cúpula del PSD ha rechazado prescindir de Ventura. Ricardo Andrade, líder de la formación en el distrito, afirma que los comentarios del candidato son apenas críticas al problema mayor de la integración de minorías en Portugal, y que lo que el jurista pretende es airear los problemas con ánimo de encontrar soluciones a los mismos. El líder nacional del partido, el ex primer ministro

Pedro Passos Coelho

, también ha defendido al candidato, insistiendo en que Ventura no tiene una posición racista o xenófoba, ya que "el PSD es un partido con tradiciones plurales, y que siempre ha tenido mucho respeto por las minorías".

Pese a las explicaciones de sus superiores, las declaraciones de Ventura han puesto en evidencia la complicada relación que Portugal tiene con su minoría gitana. Aunque el Estado presume de su multiculturalidad al ser heredero del antiguo imperio luso, la etnia continúa siendo objeto de discriminación y malos tratos policiales, tal y como denunció Amnistía Internacional en su informe anual de 2015.

Las declaraciones de Ventura se apoyan en ese odio casual, evidenciado en muchas partes del país con los sapos de cerámica que algunos portugueses colocan en las entradas de tiendas y casas con el objetivo de ahuyentar a gitanos, quienes supuestamente intentan evitar estos animales. Las encuestas realizadas en Loures muestran que muchos ciudadanos lusos aceptan los comentarios del candidato como verdades, pese al hecho de que la Constitución lusa prohíbe que etnias figuren las estadísticas oficiales, y que consecuencialmente no existen datos que puedan sostener afirmaciones tan claramente basadas en prejuicios.

© Proporcionado por elmundo.es

Polémica por la pena de muerte

Además de atacar a la etnia gitana, Ventura ha provocado adicionales dolores de cabeza al líder de su partido al manifestarse sobre la pena de muerte, castigo ilegalizado en Portugal desde hace 150 años. "No defiendo la pena de muerte en Portugal, pero otra cosa es que me choque que un terrorista que mate a 30 o 40 personas sea ejecutado, o que lo sea un pedófilo que viole y asesine a varios niños", declaró Ventura. "¡No me choca! ¡No me choca nada!".

El candidato también ha defendido la adopción de la prisión perpetua revisable, específicamente citando la reforma del Código Penal español en 2015 como modelo, y abogando por este tipo de castigo para "crímenes hediondos".

"Digan lo que quieran, pero un tipo que pasa un bebé por el cuchillo y graba el acto para vengarse de su novia no merece tener la posibilidad de volver a estar en la calle. Los portugueses estamos hartos de un sistema legal que parece ser una broma".

De nuevo, Passos Coelho -que se juega su futuro político en estas elecciones- ha tenido que defender a Ventura, asegurando que sus declaraciones fueron sacadas de contexto e insistiendo en que ni el candidato, ni el partido defienden la pena de muerte. Aunque ha reafirmado su apoyo por el jurista, lo cierto es que el líder de partido no ha vuelto a Loures desde que estalló la polémica, y no se espera que pase por el municipio de 26.000 habitantes en las 48 horas que quedan antes de las elecciones.

Ventura, por su parte, resta importancia a la ausencia del ex primer ministro. Mientras Passos Coelho continúa con su gira por los municipios lusos, haciendo campaña por candidatos menos polémicos, Ventura confía en su victoria, y asegura que "quienes ganan las elecciones no son los líderes de los partidos, sino las personas".

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