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El PP asume sin celebraciones una victoria que debe a la recuperación

EL PAÍS EL PAÍS 25/05/2014 Francesco Manetto

Mariano Rajoy lo confió todo al mensaje de la recuperación económica y, al menos comparativamente, logró lo que buscaba: el aval de los electores a su proyecto político. El PP ganó las elecciones europeas, al obtener 16 escaños frente a los 14 del PSOE, pero tuvo 2,6 millones de votos menos que en 2009. Y la victoria supo en Génova, 13, sede nacional del partido, a triunfo sin celebración.

El líder de los populares, el candidato al Parlamento europeo, Miguel Arias Cañete, y la plana mayor de la formación evitaron incluso salir al balcón para celebrar el resultado. De haberlo hecho, tan solo se habrían dirigido a los medios de comunicación y a unas pocas decenas de simpatizantes.

La dirección del partido quiere tiempo para reflexionar y analizar unos datos de los comicios europeos que suponen un duro revés para el bipartidismo. Eso vino a decir la secretaria general, María Dolores de Cospedal, tras una comparecencia en la que ni ella ni Cañete aceptaron preguntas.

La número dos del PP celebró que “de los grandes países europeos, junto con Alemania, España es el único en el que un gran partido que apoya el Gobierno gana las elecciones”. El contrincante de Elena Valenciano —que se marcó un gol en propia puerta durante la campaña electoral con sus palabras machistas sobre las “superioridad intelectual” de los hombres sobre las mujeres— se limitó a mostrar su satisfacción tras una campaña “ciertamente dura” y aseguró que a partir de este lunes empezará a trabajar en la UE “para configurar un grupo parlamentario potente”.

En cualquier caso, el análisis del enorme desgaste sufrido por el PP no marcará solo la política europea de la formación, integrada en el PPE. Porque con estas elecciones se cierra también la primera etapa de todas las fuerzas políticas en la carrera hacia los comicios municipales y autonómicos de mayo de 2015. El jefe del Ejecutivo y Cañete movilizaron durante la campaña la maquinaria electoral de las direcciones autonómicas y llevaron a los barones territoriales a medirse sobre el terreno. “Tenemos buena parte del trabajo ya hecho para las municipales”, ya antes de las elecciones, aseguraron fuentes del PP valenciano, que se enfrenta a una posible pérdida de la mayoría absoluta, tanto en el Ayuntamiento como en la comunidad. A pesar de ese optimismo, los populares no llegan el 30% de los votos, mientras que la suma del PSOE y Esquerra Unida sería de casi el 32%.

Igual que Alberto Fabra y Rita Barberá, presidente regional y alcaldesa de Valencia, todos los dirigentes autonómicos tienen a partir de este lunes su calendario y sus metas. Y el líder de los populares, asesorado por su equipo, que encabeza el sociólogo Pedro Arriola, escudriñará los resultados de las europeas desglosados por comunidades para impulsar su política territorial en los próximos meses.

A pesar de la elevada abstención, menor que la esperada, estas elecciones son el primer termómetro real para medir la fidelización de los votantes desde las generales de noviembre de 2011. Y es también la mejor brújula para que Rajoy tome decisiones que afecten a los suyos y a la balanza de los equilibrios territoriales.

En Andalucía, el nuevo barón popular, Juan Manuel Moreno, se enfrentaba a su primera cita con las urnas. A pesar del optimismo del propio Rajoy, que el domingo pasado, en plena campaña, se mostró convencido de una victoria en esa comunidad en una conversación informal con periodistas, el PSOE de la presidenta de la Junta, Susana Díaz, supera el 35% de los sufragios. Y el PP, que fue el partido más votado en las últimas autonómicas, se desploma hasta el 25,88%.

Quien sí logra un buen resultado, muy por encima de la media nacional, es Cospedal en Castilla-La Mancha: 37,7% de los votos frente al 28,72% del PSOE. En este contexto, el equipo de la presidenta, quien tuvo que hacer frente a un déficit desbocado y acometer durísimos recortes, sobre todo en la primera etapa de la legislatura, busca ya fórmulas para vender las estadísticas de anoche como un aval a su hoja de ruta.

En Madrid el resultado de Podemos (11,27%) ha roto la baraja del poder regional situándose como tercera fuerza de la comunidad. En cualquier caso, anoche los votantes lanzaron a Rajoy el primer mensaje sobre la gestión Ignacio González y Ana Botella, respectivamente, al frente de la Comunidad y del Ayuntamiento. El PP logra el 29,89% de los sufragios, y la suma de PSOE e Izquierda Unida no sería suficiente para superar a los populares. El temor a perder la mayoría en Madrid y en Valencia, graneros inmensos del voto popular desde hace 20 años, está instalado en el PP desde hace meses. Pero todos se preguntan si Rajoy sustituirá finalmente a los candidatos.

En la Comunidad Valenciana y en Castilla y León, donde el PP arrasa con más del 37%, Fabra y el veterano Juan Vicente Herrera, que está preparando su sucesión, buscarán también a partir de este lunes la forma de legitimar sus reivindicaciones sobre la financiación con vistas a la reforma que prepara el Gobierno. En Cataluña está en juego la estrategia de Alicia Sánchez-Camacho, líder autonómica de los populares —que logró un 9,80% de los votos— para frenar el plan soberanista del presidente de la Generalitat, Artur Mas. Todo estará a partir de este lunes sobre la mesa del Comité Ejecutivo Nacional de los populares, previsto para esta tarde en la sede nacional del partido. Mariano Rajoy tiene la palabra.

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