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El PP intenta rearmarse para las próximas elecciones

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 24/09/2017 Juan José Mateo
Mariano Rajoy, en Palma con los presidentes provinciales del PP. © LLITERES Mariano Rajoy, en Palma con los presidentes provinciales del PP.

Aunque el desafío independentista ocupa la agenda del presidente del Gobierno, su partido ya prepara el próximo ciclo electoral. El PP se enfrenta al reto de recuperar los seis Gobiernos autónomos y los 2,5 millones de votos que perdió en las elecciones de 2015. Para ello ha renovado a 12 de sus 19 presidentes autonómicos y a decenas de líderes regionales. Las sucesivas reuniones de representantes parlamentarios (1 y el 2 de septiembre) y municipales (8 y el 9 de septiembre) han servido para coordinar el mensaje del partido en todos los niveles administrativos, armonizando un coro lleno de nuevas voces. Esa búsqueda de la unidad de acción en toda España también se mantuvo este fin de semana en Palma, a donde acudieron los presidentes provinciales del PP para escuchar a puerta cerrada a Rajoy; a la secretaria general del partido, María Dolores de Cospedal; a la mayoría de sus vicesecretarios; y a expertos en elecciones y en demoscopia.

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Así, Jorge Moragas, jefe de gabinete de Rajoy y director de sus campañas electorales, explicó las claves de la mejora de los resultados entre el 20-D y el 26-J, cuando el partido recuperó más de una decena de los escaños que había perdido tras la irrupción de Podemos y Ciudadanos en la política nacional. Además, los presidentes provinciales del PP escucharon la intervención de Manuel Mostaza, politólogo y experto en demoscopia.

Esos dos ponentes hicieron hincapié en las claves de una campaña electoral: segmentación de mensajes para los votantes, en función, por ejemplo, de tramos de edad, ocupación laboral o lugar de residencia. También analizaron cómo influyen las emociones en los electores. Y subrayaron puntos clave para los intereses del PP: defender la recuperación económica; lanzar un mensaje de apuesta por el futuro; mantener siempre un tono positivo; y sobre todo recalcar los contrastes con el resto de ofertas electorales (la experiencia de Rajoy contra la supuesta bisoñez del resto; la estabilidad del PP frente a Podemos).

El PP quiere evitar el debate sobre si Rajoy será o no candidato en las próximas elecciones generales, y los integrantes de su dirección aseguran que no se plantean un adelanto electoral que haga coincidir esa cita con la de las europeas, las autonómicas y las municipales de 2019. Con 62 años, el líder del partido afirma que se siente listo para volver a presentar su candidatura a la presidencia del Gobierno y gusta de bromear con los éxitos conseguidos este año por Roger Federer y Rafael Nadal, dos veteranos del tenis que se han repartido los cuatro grandes torneos de su deporte con los 30 años ya cumplidos. Cataluña, además, ocupa ahora casi la totalidad de la agenda del presidente, que esta semana viajará a Estados Unidos (para entrevistarse con Donald Trump) y a Estonia (para una cumbre europea). Mientras tanto, el PP trabaja. La dirección nacional ya piensa en los candidatos para 2019.

El futuro de Pedro Antonio Sánchez, en el aire

La dirección nacional del PP ha delegado en el PP de Murcia el futuro de Pedro Antonio Sánchez, expresidente de esta Comunidad imputado en el caso Auditorio y en el caso Púnica.

Fuentes de Génova admiten que la formación no ve con malos ojos que Sánchez renuncie a su acta de diputado autonómico y a la presidencia regional del partido. Recuerdan, también, que los estatutos de la formación le obligarán a hacerlo si se le abre juicio oral por alguna de estas causas, como parece previsible. Y nadie descarta que el expresidente decida pasarse al grupo mixto en el caso de que eso ocurra, puesto que así mantendría el aforamiento.

El entorno de Sánchez  siempre ha defendido que ya hizo un gran sacrificio por el PP al abandonar la presidencia de Murcia tras ser imputado en el caso Auditorio. Sin embargo, ese capítulo provocó una grave crisis en la relación que mantienen el PP y Ciudadanos, socios de investidura en el Congreso y en cuatro Comunidades Autónomas.

Desde entonces, los lazos de confianza entre las dos formaciones no se han reconstruido del todo. Aunque el pacto de investidura se mantiene en Madrid, quedó roto en Murcia, donde la formación de Albert Rivera no lo renovó con Fernando López Miras, sustituto de Sánchez en la presidencia de la Región ante el riesgo de que la suma del PSOE, Podemos y Ciudadanos cristalizara en una moción de censura y en un adelanto electoral.

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