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El presidente Correa pide en España la exención de visado para los ecuatorianos

EL PAÍS EL PAÍS 24/04/2014 Belén Domínguez Cebrián

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, fue aclamado este jueves por miles de sus compatriotas en un “encuentro con ciudadanos” en Madrid. “El economista” (como fue presentado desde el escenario) y político, que el miércoles recibió el doctorado honoris causa en la Universidad de Barcelona por su política de reducción de la desigualdad, elogió a los emigrantes que salieron de Ecuador y ahora son los "héroes de la patria". El palacio de Vistalegre, con capacidad para 15.000 personas pero con una cuarta parte de la grada llena, en medio de las callejuelas del barrio obrero de Carabanchel, hizo de escenario para este mitin en el que el presidente ha reclamado que España deje de exigir el visado a sus compatriotas, como ha hecho con colombianos y peruanos.

Correa hizo su aparición caminando despacio por un pasillo abarrotado de ciudadanos que le abrazaban y besaban. El sentimiento patriota estaba a flor de piel. Unanimidad en el estadio: “¡Viva Correa!, ¡viva Ecuador!”. Con traje de chaqueta y su tradicional camisa con motivos indígenas, Correa comenzó su mitin recordando la falta de oportunidades que había en el país sudamericano y la libertad de mercado que se instauró en 1999 como los culpables de la crisis que soportó "la patria". "La crisis se ha solucionado gracias a ustedes, los pobres. Nuestros emigrantes", sostuvo. Aquel año, Ecuador sufrió una crisis económica que hundió el sistema bancario y provocó la pérdida de la moneda propia, una situación que dura hasta hoy.

Tras aplausos y gritos de ¡viva Ecuador!, Correa dijo que hoy el país disfruta de una buena posición en la economía mundial y latinoamericana. "Somos un ejemplo en la región", repetía. Aludió también a los buenos datos que Naciones Unidas les otorgó en el índice de desarrollo humano en 2012. "Por supuesto hay mucho por hacer", añadía el presidente. "Pero ya no nos gobierna nadie, solo ustedes. El pueblo", exclamaba.

El momento más tenso llego cuando tocó el tema de la emigración. Rafael Correa relató la reunión que tuvo el mismo día por la mañana con el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, en la que se discutió la retirada del visado a colombianos y peruanos, un cambio por el que España ha presionado en la Unión Europea. Y propuso que estas facilidades se extendieran a los ciudadanos de Ecuador. "Por eso hemos creado el viceministerio de relaciones internacionales y movilidad humana", explicó. Siguió la mayor tanda de aplausos, jaleos y silbidos de toda su intervención, que duró aproximadamente una hora.

Elisabeth Quinatoa, una joven de 14 años, lleva media vida en España pero admite la curiosidad por volver a Ecuador donde, explicaba, están sus raíces. "Desde que está él como presidente, las cosas están mucho mejor", explicaba la joven, que viajó desde Valencia para ver a Rafael Correa en directo. "Volveré en cuanto pueda", añadió. El mismo sentimiento le acogía a César Izama, de 63 años y 15 residiendo en España. "Aquí ya no hacemos nada”, exclamaba.

Los asistentes al encuentro, la mayoría jóvenes, se encendieron cuando el presidente, junto a uno de sus ministros, se arrancó a cantar El Aguacate. "Es como un himno", explicaba Izama que venía para "agradecer al presidente lo que hace por Ecuador". Banderas tricolores, globos amarillos, azules y rojos rodeando el escenario y pancartas de asociaciones ecuatorianas en España y Madrid decoraban el interior del palacio de Vistalegre.

"Ese el mejor presidente de la historia de Ecuador", exclamaba Víctor Nieto, de 65 años, residente en España desde hace 11 años y miembro de la asociación Renacer Ecuatoriano. "Se ha ocupado de los más pobres al 100%", continuaba. Nieto, que tiene ocho hijos, confesaba querer regresar a su país cuanto antes. "Me voy a unir al Plan Tierra del presidente", repetía. Se trata de un proyecto para favorecer el retorno de los migrantes por el que el Gobierno destinará 2.500 hectáreas para que se instalen aquellos ecuatorianos que deseen volver al país sudamericano. "Diez compañeros de la asociación se fueron hace poco y han visto el terreno" explica ilusionado Nieto, que ahora se encuentra en paro, tras haber trabajado como jefe de obra. “Nos iremos en julio de este año", sentenció.

Rafael Correa no dejaba más de tres segundos seguidos para coger oxígeno. Sanidad, investigación, educación, sector industrial, agricultura, inmigración, cultura, innovación, sistema de becas... El presidente hizo un extenso recorrido por cada sector económico, político y social, aunque era casi imposible retener las políticas implementadas. ¡Hemos avanzado mucho! Gritaba.

Marcelo Duque, director del Movimiento Alianza País (el partido de Gobierno) en Madrid, veía antes de comenzar la fiesta la visita del presidente como una oportunidad de escuchar los avances en las políticas de retorno, que permiten a cualquier ecuatoriano regresar a su país. "Siempre dice algo nuevo", decía a voz en grito. La música retumbaba en la macro sala circular. Aunque duque afirma estar "completamente integrado", piensa en regresar algún día a su país. Confiesa tener morriña.

Rafael Correa, en el Palacio de Vistalegre en Madrid. © Alberto Martín Rafael Correa, en el Palacio de Vistalegre en Madrid.

Micrófono en mano y yendo de un lado a otro del escenario, el presidente reiteró su discurso en favor de la dación en pago para las familias con problemas de deudas hipotecarias, una situación que ha afectado masivamente a la comunidad ecuatoriana. Entre el público se encontraban varias asociaciones simpatizantes con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH).

Rafael Correa, junto a otros representantes de su Gobierno, visitará mañana Génova (Italia), donde reside otra gran comunidad de ecuatorianos. Más tarde se trasladará a Roma para asistir a la canonización de los pontífices Juan Pablo II y Juan XXIII.

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