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El primer ministro chino viaja a Londres para potenciar los lazos económicos

EL PAÍS EL PAÍS 16/06/2014 Macarena Vidal Liy

El primer ministro chino, Li Keqiang, llega este lunes a Londres para una visita de tres días durante la cual espera firmar acuerdos por valor de más de 20.000 millones de euros, en áreas que van desde la energía nuclear hasta el transporte ferroviario de alta velocidad, y dar definitivamente por cerradas las tensiones entre China y el Reino Unido surgidas a raíz de que el primer ministro británico, David Cameron, se reuniera en 2012 con el líder espiritual tibetano, el Dalai Lama.

La visita de Li, la primera etapa de una gira europea que le llevará también a Grecia, es la primera de un primer ministro chino al Reino Unido en tres años. Las relaciones políticas entre los dos países, importantes socios comerciales, estuvieron semicongeladas durante más de un año después del encuentro entre Cameron y el Dalai Lama, y solo comenzaron a recuperar la normalidad el año pasado, durante la visita del primer ministro británico a China.

El pasado abril registraron un nuevo episodio de tensión después de que un documento del Foreign Office británico criticara la situación de los derechos humanos en China, lo que motivó que Pekín suspendiera las sesiones previstas de un diálogo bilateral sobre derechos humanos que debía haberse celebrado en Londres.

El propio embajador chino en Londres, Liu Xiaoming, admitió que las diferencias políticas han afectado a la relación bilateral al afirmar este fin de semana, en declaraciones que recogen medios británicos, que cuando asumió su puesto “solíamos decir cuando hablábamos de Europa: Reino Unido, Francia y Alemania”, por ese orden. “Pero se han desperdiciado muchas oportunidades en el último año, y todos sabemos cuál es la razón, así que la gente ahora habla de Alemania, Francia y el Reino Unido”, explicó.

En un tono mucho más conciliador, Li afirma hoy en un artículo que publica en el diario The Times que durante su visita busca no sólo reforzar los lazos económicos bilaterales, sino también “presentar la China auténtica, de modo que se corrijan las percepciones erróneas y se atenúen las dudas”. Además quiere “aprovechar la perspectiva y la experiencia británicas” en áreas como el desarrollo financiero.

Como parte de las iniciativas simbólicas para dar por cerrados los desencuentros, Li tiene previsto ser recibido por la reina Isabel II de Inglaterra para un té en el palacio de Buckingham. Participará también en un banquete con políticos y empresarios, además de reunirse con representantes del Gobierno británico encabezados por Cameron.

Cabe esperar que en esas reuniones salgan a relucir discretamente asuntos como el Tíbet o los derechos humanos. O la excolonia británica de Hong Kong, después de que la semana pasada Pekín publicara un libro blanco en el que subrayaba el pleno control de la República Popular sobre el enclave retornado a la soberanía china en 1997. Ese documento ha generado protestas ciudadanas en el territorio autónomo.

El primer ministro británico, David Cameron, y el presidente chino, Xi Jinping, en La Haya el pasado 25 de marzo. © Proporcionado por El Pais El primer ministro británico, David Cameron, y el presidente chino, Xi Jinping, en La Haya el pasado 25 de marzo.

Pero la parte del león de la visita corresponderá al área económica y comercial. China y el Reino Unido intercambian anualmente un volumen comercial de más de 50.000 millones de euros, tras registrar en 2013 un crecimiento del 11%, muy superior al 2,1% del comercio entre China y toda la Unión Europea. En los últimos dos años, según los datos del Ministerio de Comercio chinos, la inversión de esta nacionalidad en el Reino Unido ha rondado los 10.000 millones de euros, más que en los treinta años anteriores.

Durante la estancia de Li en suelo británico, según el viceministro chino de Asuntos Exteriores para el área europea, Wang Chao, ambos países esperan firmar cerca de cuarenta acuerdos valorados en unos 22.000 millones de euros, en áreas que abarcan desde la alta tecnología hasta las finanzas. El primer ministro chino viaja acompañado por cerca de 200 empresarios chinos, incluidos los responsables de los principales bancos del país asiático.

Así, se esperan acuerdos que abran el camino a que Londres pueda convertirse en un centro de comercio con el renminbi, la divisa china. Pekín ha adelantado el interés de sus empresas por invertir en los proyectos de tren de alta velocidad y el sector nuclear del Reino Unido. Por su parte, se espera que el Ministerio del Interior británico emita un informe para facilitar la concesión de visados a los empresarios y turistas chinos, una de las principales quejas provenientes de Pekín.

La gira europea de Li esta semana es la tercera del primer ministro chino por el Viejo Continente desde que asumió el cargo en marzo del año pasado, y llega en momentos en los que crecen las señales de una ralentización de la economía china, cuyo objetivo de crecimiento para este año es el 7,5 por ciento, el mismo del año pasado pero por debajo de las expectativas de años anteriores.

En su artículo en The Times, el primer ministro quiso enviar, no obstante, un mensaje de optimismo. “Pese a una presión a la baja considerable, la economía china avanza de manera estable. Seguiremos haciendo ajustes moderados y que se anticipen a las circunstancias cuando sea necesario. Estamos preparados para atajar diversos riesgos. Tenemos confianza en que se alcanzará (la meta de) crecimiento de este año”, sostuvo Li.

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