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El PSOE se refugia tras el Gobierno y esperará a que tome las medidas más difíciles

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 04/10/2017 Elsa García de Blas

“Cuando lleguemos a ese río, cruzaremos ese puente”. Es el mantra que se repite estas semanas en los despachos de la calle Ferraz desde que estalló la crisis de Estado más grave desde el golpe del 23-F. La cúpula del PSOE hace uso de este refrán ante las reiteradas preguntas de los periodistas sobre la respuesta que debe dar el Estado ante los diferentes pasos que da el Govern y, sobre todo, ante una previsible declaración unilateral de independencia, que se resumen al final en una sola: ¿Qué piensa el PSOE que hay que hacer?

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“El PSOE se posicionará cuando llegue el momento”. Es la respuesta que ofrece a día de hoy la dirección socialista, que añade que “sobre hipótesis, el PSOE no se posiciona y no elucubra”. Las hipótesis son propuestas concretas como la que hizo el lunes el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, planteando la aplicación del artículo 155 de la Constitución para convocar elecciones autonómicas en Cataluña o la anunciada declaración unilateral de independencia que el Govern quiere llevar al Parlament. Los socialistas, sin embargo, se resisten a pronunciarse con claridad sobre estas medidas o escenarios que están encima de la mesa, de la misma forma que tampoco lo hace el Gobierno.

La indefinición e inacción del Ejecutivo es precisamente el primer argumento del PSOE. “La decisión le corresponde al Gobierno, y estaría bien que tomara alguna decisión política”, se queja Margarita Robles, portavoz parlamentaria socialista. “El Gobierno está escondido detrás de las faldas de los jueces y también quiere hacerlo detrás del PSOE”, critica. En la misma línea, fuentes del entorno del secretario general, Pedro Sánchez, subrayan que debe ser el Ejecutivo el que plantee al PSOE las medidas a adoptar ante la insurrección en Cataluña y no al revés.

En el último mes el líder socialista ha acudido en dos ocasiones al Palacio de La Moncloa a entrevistarse con el presidente del Gobierno y ha mantenido frecuentes conversaciones telefónicas con Mariano Rajoy. En todos esos contactos, ambos líderes han reflexionado sobre la situación, analizado escenarios y convenido líneas de actuación. Pedro Sánchez ha trasladado su posición a Mariano Rajoy, según fuentes de su entorno, pero no la hará pública hasta que el Gobierno no anuncie sus decisiones.

El partido sí ha dejado entrever sus reticencias a la utilización del artículo 155 de la Constitución, que permite al Ejecutivo adoptar medidas para obligar a las autoridades de una comunidad autónoma al cumplimiento de la legalidad. La dirección señala ahora que “hay muchos más instrumentos que el 155”, aunque tampoco se cierra en banda a este precepto constitucional.

Diversas voces relevantes del partido, como el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, sí lo descartan en los términos en los que la ha planteado Albert Rivera. “Que alguien nos diga con eso qué ganamos. Lo aplicas para convocar elecciones, ¿y si sacan los mismos resultados? ¿y si los independentistas amplían su mayoría y encima amplían su número de votos?”, se pregunta el máximo responsable de los socialistas catalanes.

El papel del PSC es clave en el posicionamiento del partido ante la crisis catalana y Sánchez e Iceta mantienen una fluida relación y sintonía. ¿Se opondría el PSC al uso del 155 en todo caso? “No lo contemplamos ni nos vamos a pronunciar sobre eso”, dice Iceta, que aclara que “siempre y en todo momento hay que mantener el Estado de derecho”. El líder catalán asume que el PSOE acuse críticas por su indefinición porque cree que “especular sobre mecanismos es temerario” y, al contrario, no hacerlo es “la mínima prudencia exigible”.

Tanto en la dirección del PSC como en el equipo de la secretaría general del PSOE aseguran saber qué decisiones tomarían en caso de estar al frente de la situación, aunque se reservan compartirlas. En lo hecho público, Sánchez reclamó el domingo a Rajoy que abra una negociación con Carles Puigdemont de manera “inmediata”, así como un diálogo con todas las fuerzas políticas “sin exclusiones”. Como propuestas de largo alcance, el PSOE recuerda su iniciativa de reforma de la Constitución para un modelo de Estado federal y las medidas de su Declaración de Granada de 2013 y en la Declaración Barcelona de 2017. Sánchez ha planteado su modelo de España plurinacional y conceder más autogobierno a Cataluña.

Ahora bien, en lo inmediato y ante la insurrección en Cataluña, el partido tampoco tiene un posicionamiento unánime. El pasado lunes, la ejecutiva permanente debatió durante cinco horas sobre la situación en Cataluña, sin que hubiera una posición mayoritaria, afirman fuentes presentes en la reunión, que justifican las dudas. “¿Quién ha vivido una situación como esta?¿Quién está tan seguro? Sería un disparate si estuviera todo decidido”, razona un dirigente socialista.

Al mismo tiempo, el PSOE se refugia en su papel en la oposición, y trata de preservarse del desgaste de una situación cuya responsabilidad atribuye a quien está en La Moncloa. “Nosotros reformamos el 135 y luego perdimos las elecciones”, recuerda un interlocutor de la dirección. “¿Y si al final hay que aplicar el 155, por qué se tiene que poner uno al frente de la manifestación?”, se preguntan en la cúpula.

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