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El realismo mágico en alemán: habla traductora de Gabo

dw.com dw.com 23/04/2014 Astrid Prange (ERC)
© 2014 DW.DE, Deutsche Welle

Seis novelas del Premio Nobel Gabriel García Márquez fueron traducidas al alemán por Dagmar Ploetz. La parte más difícil de su labor: encontrar formulaciones sencillas al llevar las obras de Gabo a la lengua de Goethe.

Desde 1989, la responsabilidad de traducir las obras de Gabriel García Márquez al alemán recayó sobre Dagmar Ploetz. Nacida en 1946 en la ciudad bávara de Herrsching, esta especialista en Germanística y Filología Románica pasó buena parte de su juventud en Argentina; desde 1948 hasta 1965. DW entrevistó a Ploetz en Múnich, donde hoy vive, para conocer de primera mano el desafío que representó para ella la traducción al alemán de seis novelas de Gabo, incluyendo El amor en los tiempos del cólera.

Deutsche Welle: Como traductora de varios libros del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, ¿qué significa personalmente para usted la muerte del escritor colombiano?

Dagmar Ploetz: Yo pasé un cuarto de siglo con su figura, con su idioma, con sus imágenes, con su mundo. Yo me confronté con sus puntos de vista. Eso me ha acompañado por mucho tiempo. Con todo y que su obra literaria y las traducciones permanecerán, tengo el sentimiento de que una parte de mí también ha muerto.

¿Cuál fue su primera impresión cuando conoció personalmente a García Márquez?

Yo sólo lo vi una vez. Recuerdo que volé a Barcelona especialmente para almorzar con él porque su agente me persuadió de conocerlo en persona. Ese encuentro tuvo lugar hace apenas cinco años. En esa ocasión, él me pareció un hombre muy amigable, paternal y ávido de compartir sus opiniones.

¿Qué tan difícil fue traducir el florido español de García Márquez al alemán?

Su uso del lenguaje era muy colorido. Cuando uno tiene vocación para traducir y se divierte buscando las palabras adecuadas, esa labor tiende a ser placentera. Lo difícil era dar por superado el reto que García Márquez me suponía: él insistía todo el tiempo en que sus frases debían ‘sonar ligeras’, tanto en las novelas originales como en sus traducciones. García Márquez le dedicaba mucho tiempo a sus textos para que tuvieran esa sencillez y conseguir el mismo efecto en una traducción no siempre es fácil.

¿Podría usted darnos un ejemplo o describir cómo era la búsqueda de las palabras adecuadas?

Yo soy de las traductoras que trabajan de una manera más bien intuitiva. Yo espero mucho tiempo, reflexiono y pruebo siempre nuevas formulaciones.

¿Cómo expresar el ‘realismo mágico’ de América Latina en la lengua alemana y hacerlo comprensible para quienes tenemos otra mentalidad y otra experiencia cultural? ¿Recurre usted a asteriscos y notas explicativas?

¡No, yo nunca hice eso! Antes de empezar a traducir la obra de García Márquez, tuve la suerte de oír una anécdota sobre él en donde se refería al arte de traducir y a los traductores. Es en parte por eso que nunca le agregué glosarios ni notas a pie de página a las traducciones de sus novelas.

Usted también ha traducido al alemán las obras de varios escritores latinoamericanos, como Isabel Allende. ¿Cuáles son para usted los rasgos singulares de García Márquez?

Sus textos ‘suenan sencillos‘, melodiosos; es fácil sumergirse en ellos. Y al mismo tiempo, como lector, uno se da cuenta de que el autor trabajó mucho en ellos. Esa sensación atizó mi propia ambición como traductora, me llevó a trabajar más exhaustivamente en mis traducciones.

¿Era importante para García Márquez que sus traducciones llevaran a los lectores europeos a interesarse por el acontecer latinoamericano?

Yo no creo que eso fuera muy importante para él. No obstante, en su obra Doce cuentos peregrinos, que yo traduje, García Márquezl describe las experiencias de latinoamericanos en Europa y reflexiona sobre ese tópico. En el discurso que ofreció al ganar el Premio Nobel de Literatura en 1982 le reprochó a Europa el haber olvidado a Latinoamérica. Y como periodista, él hizo mucho para dar a conocer la situación de América Latina alderedor del mundo.

En la tierra natal de García Márquez se decretaron tres días de duelo nacional. ¿Por qué se les da tanto valor a los escritores en Colombia?

García Márquez hizo mucho por su país. Su objetivo era reducir la dependencia cultural de América Latina de Estados Unidos y de Europa. Por ejemplo compró una revista de noticias en Colombia –similar al semanario alemán Der Spiegel– y la transformó en una publicación relevante. Además creó en Cartagena una fundación para fomentar la formación de jóvenes periodistas provenientes de toda Latinoamérica. García Márquez siempre se involucró en la política, incluyendo las negociaciones de paz entre el Gobierno colombiano y los guerrilleros de las FARC. Sin proponérselo explícitamente contribuyó mucho con su trabajo literario a que el mundo tuviera presente a Colombia y estuviera consciente de lo que allí ocurre. Además, el hecho de que le otorgaran el Nobel de Literatura fue algo muy importante para el país. Los colombianos lo aman por eso; eso significa mucho para su identidad.

¿Por qué decidió el escritor salir de su país y mudarse a México?

García Márquez siguió amando a Colombia desde la distancia. Tenía una casa en Cartagena, viajaba con frecuencia a Bogotá por motivos de trabajo, pero su residencia estaba en México. Llegó un momento en que le incomodó el hecho de que los colombianos esperaran tanto de él y lo creyeran capaz de satisfacer todas sus expectativas; así lo explicó el propio García Márquez en una ocasión. Y él se rehusó a cumplir esas expectativas.

Autor: Astrid Prange (ERC)

Editor: Pablo Kummetz

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