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El Salvador juega en casa

EL PAÍS EL PAÍS 06/06/2014 Joan Faus

En su partido contra España, El Salvador juega hoy en casa. La salvadoreña es de largo la comunidad hispana más numerosa en el área metropolitana de Washington DC, lo que se notará en el colorido y en los cánticos en las gradas del estadio FedEx Field, que espera registrar una muy buena entrada. Que el amistoso se juegue en la capital de Estados Unidos no es, por tanto, un hecho accidental. Ya en mayo del año pasado los hinchas salvadoreños se hicieron notar en el partido de su selección contra la estadounidense en Baltimore, a las afueras de Washington.

Alrededor de medio millón de salvadoreños viven en el área metropolitana de Washington, con una población total de 5,8 millones de personas, tres veces superior a la del entorno de San Salvador. La emigración de salvadoreños a EE UU se disparó tras la guerra civil entre el Gobierno militar y la guerrilla de izquierda que sacudió al país centroamericano en la década de los 80. Y Washington y Los Ángeles fueron los principales receptores del flujo masivo de personas.

“Muchos lo que quieren es ver a España", dice un inmigrante que lleva cuatro años en EE UU

Aunque en Los Ángeles hay más salvadoreños que en Washington, su proporción demográfica es mucho menor. Suponen el 8% de la población latina, ampliamente superados por los mexicanos. En cambio, en la capital de EE UU los salvadoreños representan el 32% frente al 16% de los mexicanos, según un sondeo reciente de Pew Research, lo que se ha traducido en una presencia destacada en cargos políticos.

Uno de los principales epicentros de la comunidad salvadoreña es el Judy, un humilde restaurante que se abrió hace 22 años en el barrio de Columbia Heights, al norte del centro de Washington y que hasta hace poco era una zona considerada peligrosa. Ahora el barrio es un paradigma del despunte económico de Washington en los últimos años: asoman modernos edificios residenciales, bares y restaurantes de moda. Pero en medio de ellos resiste el Judy, con su oferta de comida salvadoreña y su clientela fiel, que llena el establecimiento los sábados por la noche para seguir la ya clásica actuación de un grupo de música de su país.

Cuando juegan el Barcelona contra el Madrid, el país se paraliza. En El Salvador eres de izquierdas o de derechas, católico o ateo, y del Barça o el Madrid"

Muchos de los clientes del Judy irán hoy al FedEx Field a ver el partido contra España, como ya hicieron hace un año en Baltimore. Uno de ellos es el veinteañero Rafael, que lleva cuatro años en EE UU pero que desea jubilarse en su país. "Muchos en realidad lo que quieren es ver a España no a El Salvador, que tiene un equipo muy nuevo", explica. "La gente sigue mucho más la Liga española que la salvadoreña".

A su lado, se suma a la conversación su amigo Cristian, que está de visita en Washington y que ha pospuesto su retorno para poder asistir al estadio. "Cuando juegan el Barcelona contra el Madrid, el país se paraliza. En El Salvador eres de izquierdas o de derechas, católico o ateo, y del Barça o el Madrid", revela. La rivalidad deportiva está empatada, añade, aunque los jóvenes suelen decantarse más por los culés y los mayores por los merengues. Sin embargo, Rafael y Cristian desean que el Mundial lo ganen Argentina o Brasil por ser países latinoamericanos. Si no lo logran, se decantan entonces por España.

También tiene entradas para el partido Eric, de 28 años, hijo del propietario del restaurante Judy. "No siempre puedes ver a los campeones del mundo", subraya en inglés. Aunque habla un español perfecto, prefiere desenvolverse en inglés, como tantos otros hijos de inmigrantes hispanos nacidos en EE UU. No sorprenderá entonces que diga sentirse más estadounidense que salvadoreño. "Apenas he ido de vuelta. Mis padres y mis tíos sí que viajan a El Salvador cada año". Eso sí, todos ellos acudirán al estadio.

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