Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El Supremo deniega también el indulto a la mujer que mató al violador de su hija

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 05/06/2014 El País

La sala III del Tribunal Supremo ha desestimado el recurso presentado por María del Carmen García, la madre que mató en 2005 en Benejúzar (Alicante) al violador de su hija, contra la decisión del Gobierno de negarle el indulto. La mujer, que se encuentra en la prisión de Fontcalent, fue condenada en julio de 2009 por la Audiencia alicantina a 9 años y medio por el crimen, aunque un año después el Tribunal Supremo rebajó la pena hasta 5 años y medio al aplicarle la eximente incompleta de trastorno mental transitorio.

más información
  • La mujer que mató al violador de su hija en Benejúzar ya está en prisión
  • La condenada por matar al violador de su hija dice que “no sabía lo que hacía”
  • Nueva petición de indulto para la madre que mató al violador de su hija

Su abogado, Joaquín Galant, ha presentado tres peticiones de indulto y numerosos recursos para que se suspendiera la pena debido a la "grave enfermedad mental" que arrastra la madre desde que violaron a su hija. Una petición a la que se han sumado más de veinte organizaciones sociales, sindicales, políticas y profesionales.

La agresión sexual se produjo en 1998, cuando la chica tenía 13 años. Desde entonces, María del Carmen García sufre un trastorno adaptativo mixto incurable y, por ello, su abogado solicitó la suspensión de la pena al alegar que su encarcelamiento sería "palmariamente desestabilizador" para "su estado psíquico y físico a causa de su grave enfermedad mental".

La Audiencia provincial ya desestimó esa petición y acordó el "inmediato cumplimiento" de la pena que se le impuso, según un auto facilitado por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana. Para la sala, el trastorno que alega la condenada "no impide la ejecución de la pena, pues ni es un padecimiento incurable ni se ha justificado que la enfermedad que padece pueda verse agravada". El Supremo ya ha anunciado la decisión a las partes y en los próximos días se notificará la sentencia completa.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de EL PAÍS

image beaconimage beaconimage beacon