Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

El THW Kiel, primer finalista de la Final Four de balonmano

La Vanguardia La Vanguardia 31/05/2014 null

Madrid. (Efe).- El THW Kiel alemán es el primer finalista de la Liga de Campeones de balonmano, cuya fase final se juega en la ciudad germana de Colonia, tras batir este sábado por 29-26 al Veszprem húngaro.

Al Kiel se le atragantó la defensa 6-0 del equipo húngaro en el inicio. Sus dos cañoneros -el serbio Vujin y el checo Jicha- no podían armar su brazo en los laterales ante la profunda defensa del Vezsprém, con el bielorruso Mirsad Tercic y el húngaro Timuzsin Schuch empleándose con demasiada dureza. Además, el portero internacional croata Mirko Alilovic empezó muy entonado, lo que su equipo, muy bien dirigido por Chema Rodríguez en el ataque posicional, aprovechó para tomar el mando del duelo explotando la efectividad del español Ugalde desde el extremo (9-7, min.15). Alfred Gislason, entrenador de las Zebras de Kiel, solicitó su primer tiempo muerto, justo después de que un desafortunado Johan Sjostrand (18 por ciento de paradas) pidiera el cambio a su compañero Andreas Palicka en la portería alemana.

Ahí estuvo una de las claves del choque, pese a que su rival explotó el juego con el pivote croata Renato Sulic para asustar a los aficionados germanos (11-8, min.20). Pero cuando más estaba sufriendo, el campeón de la Bundesliga supo rehacerse. La entrada en pista del internacional alemán Wiencek aumentó su rendimiento defensivo; Palicka empezó a tocar balones (60 por ciento de paradas en el primer tiempo); y el islandés Sigurdsson hacía daño al Vezsprém con sus goles al contraataque. En un visto y no visto, al Vezsprém se le esfumó su ventaja.

Su entrenador, el español Antonio Carlos Ortega, pidió tiempo muerto (11-11, min.23) y devolvió a pista a Chema Rodríguez, Nagy y Sulic para solucionar sus problemas en el juego posicional. A partir de ahí, la igualdad fue máxima hasta el descanso (13-13), aunque el campeón húngaro tuvo motivos para quejarse de la actuación de los colegiados eslovenos Nenad Krstic y Peter Ljubic, muy permisivos con la defensa germana y rigurosos en algunas de sus decisiones. Esa igualdad se mantuvo en el arranque del segundo (16-16, min.35) hasta que el campeón magiar volvió a quedarse sin ideas en ataque. Cinco minutos sin marcar del Vezsprém dieron mucho aire a un Kiel que explotó su mejor arma: defensa y contraataque.

Los alemanes, amparadas en las paradas del sueco Palicka y en los goles de los islandeses Palmarsson y Sigurdson -13 entre ambos-, cogieron una ventaja de tres goles (16-19) en el marcador que ya no perderían pese a que su rival, que había sufrido la descalificación del croata Renato Sulic, hacía la goma. Y es que en el último cuarto de hora el Vezsprém se desfondó. El serbio Momir Ilic, ex del Kiel, desapareció del partido, al igual que el portero Alilovic, mientras que a Chema Rodríguez se le acabó la gasolina.

El equipo de Antonio Carlos Ortega mantuvo el nivel defensivo, pero su escasez de ideas en el juego posicional y la espectacular actuación de Palicka dieron el pase a un Kiel que regresa a la final continental después de caer sorprendentemente el pasado curso ante el Hamburg, vigente campeón.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de La Vanguardia

image beaconimage beaconimage beacon