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El triple de seguridad que en 2010

EL PAÍS EL PAÍS 11/06/2014 Pedro Cifuentes
Policías federales y militares custodian el autobús de México en Santos © julio muñoz Policías federales y militares custodian el autobús de México en Santos

Nunca una fiesta deportiva tuvo tanta custodia policial. Las autoridades brasileñas, ante la máxima exposición internacional del país, afirman haber aprovechado la Copa del Mundo para integrar sus diferentes cuerpos de seguridad y modernizar sus equipos de mantenimiento del orden público. El objetivo es impedir que las protestas sociales impidan el normal funcionamiento del Mundial. “Esa integración es el gran triunfo para nosotros", afirmó ayer el director de la Secretaría Extraordinaria de Seguridad para Grandes Eventos (SESGE), Andrei Rodrigues, en la presentación del plan de seguridad nacional para el evento. Más de 150.000 efectivos trabajarán para mantener la paz en las 12 sedes, tres veces más que en Sudáfrica 2010, donde fueron movilizados 53.000 agentes.

Inglaterra atravesó la playa de Copacabana acompañada de una tanqueta militar

“El gran objetivo es que no suceda nada en los estadios”, recalcó José Carlos de Nardi, Jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, que confirmó el despliegue de 12 batallones de contingencia listos para “garantizar la ley y el orden” en el caso de que cualquier imprevisto grave fuerce a los gobernadores estatales a solicitar su intervención urgente a la presidenta de la República, Dilma Rousseff.

Además de los 70.000 soldados y 60.000 policías de los diferentes cuerpos movilizados en total, 20.000 agentes de seguridad privada estarán presentes en los estadios, según confirmó el Director General de Seguridad del Comité Organizador Local, Hilário Medeiros. El subdirector de la Agencia Brasileña de Inteligencia, Ronaldo Belham, anunció además que la FIFA ha reservado un número indeterminado de entradas en cada uno de los 64 partidos para agentes infiltrados en el público, que informarán de “cualquier ocurrencia” antes, durante y después de los partidos.

Miembros de la policía militar brasileña escoltan a la selección de Inglaterra / BEN STANSALL (AFP)

El operativo militar incluye también la presencia (visible desde hace ya algunos días) de una fragata, una corbeta y varios barcos auxiliares en las cuatro ciudades marítimas que albergarán partidos: Fortaleza, Natal, Salvador de Bahía y Río de Janeiro. Además de la protección de los estadios y sus inmediaciones (la gran preocupación del máximo responsable del Ejército), los soldados tienen encomendada la protección de 170 “infraestructuras críticas” para el correcto funcionamiento de los recintos deportivos (entre ellas, subestaciones eléctricas y centros de telecomunicaciones). Por si fuese poco, está prevista la instalación de baterías de misiles antiaéreos en las inmediaciones de algunos estadios, entre ellos el mítico Maracaná (como sucedió ya en los Juegos Olímpicos de Londres). Las autoridades confirmaron que el presupuesto en adquisición de armamento y despliegue de las diferentes fuerzas será de 660 millones de euros.

La selección inglesa atravesó ayer la playa de Copacabana con un dispositivo que incluía una tanqueta militar. El subdirector de inteligencia explicó que han efectuado un “análisis de riesgo” de cada selección basado en cuatro índices: posibilidades de terrorismo, sensibilidad geopolítica, deportiva y carácter crítico de determinados partidos. Belham no quiso revelar el contenido del ranking: se limitó a señalar que Estados Unidos figura entre los siete equipos que recibirán mayor protección. Consultado después por este periódico, justificó su discreción en el “pandemonio” que se produciría si la clasificación fuese conocida en este momento.

Mañana jueves, día de la inauguración del Mundial, hay anunciadas diferentes marchas de protestas en varias ciudades del país. Será el momento de comprobar si el “riesgo cero” prometido por el Comité Local Organizador es o no una exageración.

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