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El UKIP: la cara del euroescepticismo en Reino Unido

dw.com dw.com 20/05/2014 Lars Bevanger /ERS
Nigel Farage, jefe del UKIP. © 2014 DW.DE, Deutsche Welle Nigel Farage, jefe del UKIP.

El partido independentista británico UKIP se pronuncia contra la UE y la inmigración ilimitada, y a favor de una Gran Bretaña soberana y tradicional. Con ello gana terreno no solo en las elecciones europeas.

“Somos el único partido realmente patriota. Los demás no lo son, porque han vendido nuestra soberanía a la Unión Europea”. Para John Bickley, candidato del United Kingdom Independance Party (UKIP), la única forma de recuperar la plena soberanía es la retirada de la UE. Recientemente, Bickley obtuvo el segundo lugar en las elecciones parlamentarias complementarias de Whytenshaw, un suburbio de Manchester, relegando al candidato conservador el tercer puesto.

El UKIP obtuvo un gran éxito en las elecciones municipales del año pasado con su postura antieuropea y hostil a la inmigración. Y crece con mayor rapidez que cualquiera de las agrupaciones que han desafiado a los tres grandes partidos británicos desde la II Guerra Mundial.

Avance en comicios europeos

Ya desde su fundación, en 1993, el UKIP fue en gran medida un partido monotemático, con el objetivo declarado de sacar a Gran Bretaña de la Unión Europea. En las pasadas elecciones europeas, en 2009, conquistó 9 de los 73 escaños británicos en la Eurocámara. En cambio, fracasó en los últimos comicios parlamentarios británicos por falta de una base política amplia y no obtuvo ni un escaño en Westminster.

Pero prácticamente nadie duda que el UKIP volverá a tener éxito en las próximas elecciones europeas. “Con toda probabilidad arrasarán, debido al descontento general con el Parlamento Europeo y a la idea de que Europa despoja en cierto sentido a los británicos de su libertad”, dice Andy Mycock, politólogo de la universidad de Huddersfield, en conversación con DW.

El sentimiento anti UE está muy extendido, tanto en el electorado británico como en sectores del partido conservador del primer ministro David Cameron. Muchos atribuyen también al avance del UKIP la promesa de Cameron de sostener un referéndum sobre la permanencia de Gran Bretaña en la UE si gana los comicios del año próximo. A juicio de Andy Mycock, “el UKIP asusta a los partidos de centro y los hace reflexionar sobre aspectos importantes del tema de la inmigración y de Europa, en especial sobre lo que define a la sociedad británica”.

Contra la inmigración

En la opinión pública británica impera desde hace tiempo un gran malestar con respecto a la irrestricta libertad de desplazamiento dentro de la Unión Europea. Si bien la economía del país muestra signos de crecimiento sano tras la recesión y la desocupación desciende, mucha gente ve en los inmigrantes de Rumania y Bulgaria una amenaza para su empleo. “En este país no hay trabajo, uno debe preocuparse primeramente del propio empleo. La inmigración debe cesar”, dijo a DW un elector del UKIP.

También el presidente del partido, Nigel Farage, afirmó hace poco que el mayor peligro para Gran Bretaña emana de la incapacidad de controlar la inmigración. “Estamos ante la mayor ola de inmigrantes que haya llegado jamás a este país, y tenemos tres partidos políticos que no están dispuestos a hacer nada en contra”, señaló Farage a sus correligionarios en un congreso del UKIP.

Demasiado a la derecha

“Hay un fuerte elemento nostálgico en los argumentos del UKIP de que Gran Bretaña era mejor en los años 50 y 60, antes de la UE, antes de la inmigración … ”, indica Rob Ford, profesor de política de la Universidad de Manchester.

Debido a su rechazo a la UE y a la inmigración, muchos comparan al UKIP con otros partidos europeos de derecha.

Según Ford, tanto Marine Le Pen, jefa del Frente Nacional francés, como el populista holandés Geert Wilders y su Partido por la Libertad, han cortejado a Farange con un claro objetivo: “Desean maximizar su influencia en el Parlamento Europeo”. Pero, hasta ahora, el UIKP no ha querido sellar en Bruselas alianzas que lo harían parecer demasiado radical. “Creo que teme que una alianza con algunos de estos partidos de extrema derecha más xenófobos y radicales le podría restar atractivo en casa”, estima Ford.

Autor: Lars Bevanger /ERS

Editor: Enrique López Magallón

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