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El Villarreal empata en Tel-Aviv contra el Maccabi

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 28/09/2017 Javier Pérez
Rodrigo Hérnandez toca el balón ante Peretz. © A. Schalit Rodrigo Hérnandez toca el balón ante Peretz.

En su búsqueda de encontrar con Javi Calleja en la dirección una identidad, un estilo y recuperar sensaciones, el Villarreal, que fue de menos a más, alcanzó un empate en Tel Aviv ante el Maccabi de Jordi Cruyff que le deja colíder del grupo junto al Slavia de Praga con cuatro puntos. No fue el partido soñado por Calleja para debutar como entrenador en la élite, nada menos que en competición europea. Al Villarreal le faltó confianza, creencia y apetito en la Tierra Prometida para derrotar al conjunto hebreo, que opuso resistencia e intensidad a falta de fútbol. En estos momentos al Villarreal no le sobra la creatividad y añora a su líder, Bruno Soriano, que ultima su recuperación. Superioridad insustancial del Villarreal de Calleja frente al conjunto macabeo de Jordi Cruyff, que tiene difícil emular a su padre en un equipo de perfil bajo. El empate final resultó un tibio resultado para el conjunto castellonense, que se desplegó en Israel de manera descafeinada.

Comenzó fuerte el Maccabi. Llevaba la iniciativa el equipo dirigido desde el banquillo, después de unas temporadas en los despachos, por Jordi Cruyff, fiel al estilo de su padre, el gran Johan. Un par de centros colgados al área de Barbosa y un más que aparente penalti de Jaume Costa a Blackman, que le costó la cartulina amarilla por entender el colegiado que el extremo inglés simuló la caída, alertaron al conjunto castellonense. Diez minutos le costó al Villarreal de Javi Calleja contactar con el esférico. Y en la primera combinación pudo cantar bingo tras una internada de Trigueros cuyo disparo cruzado desvío con apuros Rajkovic. La acción del mediocentro frenó el ímpetu del conjunto hebreo inferior técnicamente al equipo amarillo, de rojo anoche en Israel.

Reseñable resultó en el primer once de Calleja la titularidad de Ramiro Guerra, centrocampista defensivo uruguayo que ejerce en el filial y al que conoce perfectamente el sustituto de Fran Escribá. El Villarreal pasó a ser protagonista como ambiciona su novato técnico, que formará tándem con Quique Álvarez, queridos ambos por la afición del Estadio de la Cerámica por su etapa de futbolistas en el inicio de siglo en los ilusionantes primeros años del club de Roig en Primera.

No se refugió el Maccabi, más dotado para atacar que defender, ante la intención de un Villarreal con mejores jugadores y más pegada que busca recuperar la dinámica ganadora de las últimas temporadas. No hubo un dominador claro en el primer acto con momentos para los dos equipos, sin apenas incidencia en las áreas, plano el Villarreal ante un Maccabi aplicado e intenso.

Ya en la segunda mitad, con más paciencia en la elaboración, el Villarreal pasó a jugar en terreno del Maccabi, obligando al conjunto hebreo a arroparse cerca de su portería. Contó Bacca una clara ocasión a pase de Bakambu y Castillejo, que entró en la parte final del encuentro, vio como el palo izquierdo de Rajkovic evitaba que el conjunto castellonense se adelantara. No le dio para más al equipo de Calleja que empató en su estreno en el banquillo del Villarreal.

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