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Elton John, Liberace del rock

El Mundo El Mundo 03/06/2014 JULIÁN RUIZ

No se sabe específicamente la razón por la que David Bowie siempre se ha llevado mal con Elton John. Pero la rivalidad es mutua. El pianista le ha llegado a llamar 'Warhol's baby'. Incluso algo peor.

Se supone que tan peculiar guerra empezó cuando, en el mes de julio de 1976, accedió a ser entrevistado por 'Playboy'. Cameron Crowe, ahora cineasta, fue su interrogador. Por cierto, genial conversación. Bowie acababa de terminar el rodaje y protagonizar el extraño film de Nicholas Roeg, 'El hombre que cayó a la tierra', donde Bowie hacía de alienígena. Pero también quería promocionar su nuevo disco, 'Young Americans', que contenía 'Fame', compuesta con John Lennon.

Eran sus años más degenerados, mientras vivía en Los Ángeles. Ni Coco, su confidente, su secretaria, su amante le aguantaba los terribles ataques de ira. Bowie era un esclavo de la droga, consumía heroína peligrosamente. Y de repente, en una fiesta en Beverly Hills, suelta la frase rabiosa, de mala leche: "Elton John es el Liberace del rock, al que le echan una moneda en el juke-box para que cante como un marica".

En la entrevista llega a más. Resalta que Elton John es un cobarde y que se esconde para no salir del armario, cosa que David Bowie ya había admitido en 1973, poco después del enorme éxito de 'Ziggy Stardust'. En aquella época se atrevió a confesar que era bisexual o gay, y que en su mundo "todo el mundo follaba con todo el mundo".

Maricas de 'Ziggy Stardust'

Lo cierto es que todos los fans de Bowie en aquellos días, fueran heterosexuales o gays, lo pasaron muy mal. Les llamaban de todo, incluso "poofs" (maricas). En aquella sociedad inglesa, el maricón sólo era una figura grotesca. Pero llegó la tragedia. El futbolista Justin Fashanu admitió su homosexualidad y cometió el suicidio más vergonzoso para la sociedad británica. Sólo tenía 37 años.

Finalmente, Elton John decide pasar al contraataque. Concede otra entrevista, pero esta vez con la revista quincenal 'Rolling Stone', en octubre de 1976, justo después de que 'Playboy' hubiera publicado la de Bowie.

El artículo lleva el nombre de "Elton Fran Talk: The Lonely life of a Superstar" ("Elton John habla con franqueza: La solitaria vida de una superestrella"). En cierto momento de aquella conversación, el entrevistador Cliff Jahr pregunta: "¿Puedo hacerle una pregunta personal?. Si quiere, apago el magnetófono". Ante la sorpresa del entrevistador, Elton John le dice que no apague nada. Quiere replicar a Bowie, quiere por fin salir del armario. Elton John le cuenta al periodista que su vida en los últimos seis años ha sido lo más parecido a una película de Disney, y que ha encontrado el amor de otra persona. Que esa persona, "él", le salvaba día a día de su mal humor y sus depresiones. Elton John señala que jamás había hablado de él, o hasta ese momento, y que no había encontrado a nadie que le satisficiera tanto sexualmente. En ese momento, el periodista se precipita por su presa y le pregunta: ¿"Eres bisexual? Y Elton John contesta casi con rabia: "Pienso que todo el mundo es bisexual, en un cierto grado. Tú, también".

Como Liberace

'Rolling Stone' creyó haber logrado explotar una bomba en el mundo del rock. Lo cierto es que como había ocurrido con el pianista y estrella de Las Vegas, Liberace, Elton John apenas perdió clientela. No había muchas bajas entre los verdaderos fanáticos de los fabulosos discos que Elton hacía en aquellos años setenta. Del amante que hablaba en la entrevista aquellos días era John Reid, su propio manager. El amor de su vida, a pesar de todo. Una especie de 'follie' personal que acabó cinco años después, y que se mantuvo veinte años más profesionalmente. Hasta que Benjamin Pell, uno de los contables de Elton John descubrió como Reid había robado millones y millones de libras a su viejo amante Elton. Ni siquiera una acción legal en el año 2000 logró que el cantante recuperara parte de su dinero.

Al parecer, a finales de los años setenta, Elton John se enamoró como un loco de otra persona de la que no ha querido nunca dar su nombre. ¿Por qué? Porque su amante era católico y vivía atormentado por esa atracción homosexual por Elton. Hasta que se suicidó. Acabó trágicamente debajo de las ruedas un camión. Un día después, según varios testigos, Elton también quiso suicidarse con dos docenas de sus pastillas para adelgazar.

Terriblemente reflejada quedó la historia en una pequeña obra teatral, titulada , que se estrenó en Broadway en marzo de 2010. En el drama teatral, el protagonista no puede admitir su sexualidad, dada su condición de ferviente católico. Nadie ha querido dar el nombre de ese caótico homosexual. Pero desde aquel día, Elton John siente una aversión venenosa contra la iglesia. Casi es un odio cerval.

A partir de entonces, empezó a decir que no era 'gay' al cien por cien, que tenía un atractivo muy especial para sus seguidoras maduras y que, desde luego, no podía perderlas. Pero lo cierto es que, tras las tristes letras del álbum 'Blues Moves', grabado en Toronto, Elton y su letrista Bernie Taupin se enfrentan. Culpa del dinero.

Rocket Man

El siguiente disco es 'A single man', el primero en el que el escritor Gary Osborne escribe las letras. Letras que no encajan en las melodías de Elton. Hasta el punto que el gran éxito del disco es 'Song for Guy', un maravilloso tema instrumental dedicado al pobre chico de los recados de la compañía DJM, que había muerto en un accidente con su moto de entregas. Bernie Taupin sabía como escribirle las canciones, con una estrofa, un pequeño poema en medio y un estribillo siempre elegante para encajarlo en la composición de Elton.

Era asombroso como componía Elton John. A veces tomaba una letra de Bernie y en quince minutos lograba una melodía maravillosa. 'Rocket man' la escribió en cinco minutos, mientras desayunaba en el comedor del castillo de Heuroville, a las afueras de París.

Se lo he preguntado varias veces y Elton John siempre me dice lo mismo. Si a la media hora de trabajar con la letra de Bernie no le sale una melodía, abandona inmediatamente la canción. Elton, además, me aseguró que Bernie jamás fue su amante. Es su gran amigo, pero a Bernie siempre le han gustado las mujeres. Me contó que cuando él y Bernie grabaron la excepcional 'Your song' surgió su gran amor por el soberbio arreglista neoyorkino Paul Buckmaster, que había sido el mismo músico precisamente -otra vez sale él- del 'Space Oddity' de David Bowie. Para Bernie fue un gran alivio que Elton perdiera la timidez de un inexperto homosexual en aquellos días. Paul Buckmaster fue decisivo en los arreglos de los tres primeros discos, incluida 'Your Song' y, sobre todo, en la obra maestra absoluta que es el álbum 'Madman across the water'.

Otro maravilloso homosexual, el gran cantante Long John Baldry, salvó a Elton de una boda heterosexual que estaba condenada al fracaso. Antes de cumplir los veinte años, Elton tenía una novia llamada Linda Wooddrow, secretaria de la editorial de Dick James. Fue su primera amante. Elton John y Rod Stewart en aquellos años estaban juntos en el grupo de Long John Baldry. En vísperas de su inminente boda, Baldry se lo llevó al cuarto de baño del club de moda en Carnaby Street, el Bag O'Nails -todavía existe- y le dijo que si se casaba cometería la mayor tontería de su vida. Con valor, Elton suspendió la boda. Precisamente, de aquella deserción se murió Reginald Dwight -su verdadero nombre- y pasó a ser Elton John. Elton por su compañero saxofonista Elton Dean, que luego entraría en Soft Machine y John, naturalmente, por su salvador Long John Baldry. Incluso años después, Elton escribió el famosos tema 'Someone saved my life', dedicada a quien le salvó en aquella famosa noche.

Las orgías y el sida

Pero en los años ochenta, tras el divorcio con Bernie Taupin, Elton John iba de fracaso en fracaso. Incluso hizo un horroroso álbum con temas de discoteca, titulado 'Victim of love'. Aturdido, sin brújula, echó la culpa de su fracaso a su confesión de homosexual. En realidad, era un patético bebedor, un patético consumidor de cocaína y un pervertido homosexual que follaba a todo lo que se le presentaba. Varias veces me ha confesado que le parece un milagro haber llegado hasta hoy. Da gracias a la vida de haberse salvado del sida, cuando se había acostado con los mismos chicos que, por ejemplo Freddie Mercury, la primera gran víctima del rock a causa del sida.

El caso es que se culpaba del fracaso por su vida de homosexual. Y, esta vez, no apareció ningún Long John Baldry para decirle que no se casara con una mujer, Renata Blauel, una ingeniero de sonido alemana que le perdonaba todo su mal humor, su despotismo y que, en realidad, se enamoró de Elton. Pero Elton John no sólo utilizaba su boda heterosexual como tapadera. Él mismo me me contó, años después, en los viejos estudios Picasso de RTVE, que la verdadera razón para suplicar compasión femenina fue que realmente estaba acojonado, ya que le iban a operar de la garganta y no sabía como iba a quedar su voz . Me dijo que fue el momento decisivo y lo más importante en su carrera. Renata fue también su enfermera, su consuelo en aquellos meses que pasaron en una mansión, en la bahía de Sydney.

Finalmente, en el año 1988 se separó de Renata y ,entonces, confesó que era totalmente homesexual, y que en esos momentos ya se sentía cómodo en confesarlo.

Un problema del corazón le hizo reflexionar sobre su vida y, finalmente, encontró su media naranja en un ejecutivo humilde y discreto llamado Dave Furnish, con el que se ha casado ya dos veces y tiene dos hijos, Zacarías y Elijah , nacidos con el semen de Elton en un vientre de madre prestado y pagado generosamente. Elton no quiere volver a las viejas locuras de finales de los años setenta y comienzos de los años ochenta.

Hace cuatro años se le ocurrió decir que Jesucristo era un súper inteligente hombre 'gay', comprensivo y humano. A Elton John le faltó poco para la ex-comunión por parte del Vaticano. Un tal padre Donohue incluso le amenazó de muerte.

"Marido no es igual que pareja"

Hace dos años, cuando logró casarse legalmente con Furnish, Elton proclamaba que había mucha diferencia en llamar a la persona con la que vives 'pareja' o 'marido'. Una de sus últimas cruzadas ha sido la defensa de los homosexuales en Rusia y Ucrania, que le valió un enfrentamiento con la administración de Putin.

Pero Elton John es aún más convincente en los millones y el tiempo que invierte en su Fundación contra el sida, concebida desde que dos de sus mejores amigos, Ryan White y y Freddie Mercury, fueran víctimas del virus. Ahí es donde Elton demuestra su enorme humanidad, su enorme bondad con el ser humano.

Es incalculable la fortuna actual de Elton John. Más o menos se aproxima a unos doscientos millones de euros. Pero una vez me dijo que está castigado como los tiburones a moverse constantemente, a trabajar, actuar, porque gasta demasiado, ya que es absolutamente imposible rebajar su apetito por sus propios caprichos.

La última vez que hablé con él dice que práctica mucho el español, porque sus dos sirvientes del dúplex que tiene en Atlanta son salvodereños y aprende con ellos. Siempre me pregunta por el Real Madrid, su equipo fetiche, y repite y repite que Florentino Pérez es bastante más caprichoso que él, a causa de los fichajes. El último, el de Bale, le parece una locura. Es un fanático del fútbol. Su padre llegó a jugar en el Nottingham y el fue presidente del Watford, aunque siempre dijo que aquello fue una ruina. Siempre tendrá una buena frase sobre la infanta Margarita, la hermana del rey Juan Carlos y su amiga. Jamás perderá su peculiar adrenalina con la vida. Jamás rehuirá la verdad. Es Elton John, una persona que nunca será vieja hasta que los remordimientos ocupen el lugar de sus sueños, algo harto difícil.

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