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"Empecé a ganar dinero en las apuestas 'online' y me bloquearon"

El Confidencial El Confidencial 16/07/2016 María Zuil

Félix* no quiere que se le reconozca en este reportaje. De saber quién es, su modo de vida podría venirse abajo. Es jugador de apuestas 'online', y después de diez años y 100.000 euros perdidos, un día, empezó a ganar. Es el cabecilla de Los Bohemiers, un grupo formado por seis familiares y amigos, y entre todos han ganado cerca de un millón de euros durante el último año. Por eso, Félix dejó su trabajo como comercial hace unos meses para dedicarse a lo que para muchos no es más que un pasatiempo. Sin embargo, las casas de apuestas no se lo ponen fácil: “Sólo les interesan los jugadores perdedores”, afirma.

Al igual que le ha sucedido a otros miembros de la versión digital de Los Pelayos, a medida que Félix empezó a perfeccionar sus métodos vio cómo las grandes webs de apuestas empezaron abloquearle el acceso. “Si llevas un histórico de ganar bastante dinero o bien te echan de la casa de apuestas, o no te dejan apostar, o solo por cantidades ridículas”, afirma. Aunque cada una ejerce restricciones de distinta manera, el método más habitual consiste en limitar la cantidad de dinero que pueden apostar, lo que hace que el juego deje de ser atractivo.

Con dos ventanas abiertas, Félix muestra cómo una de las casas de apuestas 'online' más grandes de España utiliza varios de estos métodos. En un lado, con una cuenta con la que ha ganado bastante dinero, el máximo para una apuesta concreta se sitúa en los 31,25 euros. En el otro, con una cuenta “virgen”, sin usar, el límite es de 3.125 para la misma puja. 

El método que ha desarrollado Félix se basa en estadísticas y uso de grandes bases de datos que le hacen prever lo que puede pasar en partidos de baloncesto o fútbol, donde juega principalmente. “La mayoría de las casas hacen estadísticas generales, pero no tienen en cuenta las características de cada partido, que es lo que yo estudio. No es nada ilícito, simplemente estudio los antecedentes”, explica. Sin embargo, su cuenta fue restringida para participar en los mercados a los que se dedicaba, y ahora recurre a cuentas de familiares y amigos. “Las casas quieren jugadores que pierdan; que apuestan un poco y cuando ganan, lo invierten en otro partido, pero que a la larga lo pierden porque no saben”, explica.

Luis también es jugador profesional y al igual que Félix ha experimentado estos límites en prácticamente todas las casas de apuestas. Su perfil coincide con el general de los jugadores en línea: hombre de entre 18 y 45 años. Sin embargo, la media de 243 euros al año que se estima que gasta cada jugador en España se le queda corta. Gana con esta actividad unos 70.000euros al año, trabajando mucho menos que una jornada laboral normal. Por ese motivo también abandonó su trabajo, relacionado con la estadística y los métodos predictivos, hace seis años. Él ha dado el paso de denunciar a Bet 365 junto a otros cerca de cien demandantes que aportan pruebas sobre las restricciones discriminadas a su acceso. Se están movilizando a través de la plataforma mueBETe donde dan instrucciones a todos los que quieran sumarse a la demanda.

“Hemos decidido denunciar a Bet 365 por que es la que tiene más jugadores en España, aunque no es la que más límites impone”, explica Ricardo Fábrega, el abogado al frente de la demanda. “Queremos que sirva de antecedente y que dejen de usarse las cláusulas abusivas que contemplan estos límites y que discriminan a los jugadores por su habilidad en todas las casas de apuestas”, explica.

Bonos y publicidad para captar jugadores

La forma que tienen estas casas de apuestas de captar jugadores es en gran parte a través de lapublicidad y a las ofertas de bonos de bienvenida que ofrecen cierta cantidad inicial “gratis” para empezar a apostar. En 2015 la industria del juego online gastó más de 96 millones de euros en publicidad y promoción en este sector y otros 37 millones solo en los mencionados bonos. Sin embargo, la OCU alerta sobre su uso, afirmando que son un “gancho” para el que tienes que abonar un importe similar al que van a regalarte y que luego “te obligan a jugártelo unas cuantas veces” en un determinado plazo de tiempo para poder retirarlo y asumiendo un riesgo mínimo.

Casa de apuestas. (Reuters) © Propia Casa de apuestas. (Reuters)

Aunque las más populares son las deportivas, en estas webs puede apostarse prácticamente sobre cualquier evento: desde elecciones a concursos anuales de perritos calientes. Luis explica que su mayor especialización es Eurovisión, celebración para la que dedica mucho tiempo a analizar las relaciones entre países. “Este año tenía claro los resultados de Rusia con la polémica entre los gais y teniendo en cuenta el tipo de público que ve Eurovisión”, explica. Suele centrarse en mercados minoritarios, deportes o ligas menos populares, porque hay más probabilidades de que los otros jugadores no estén especializados y por tanto más probabilidades de ganar. Además, según explica, en este tipo de mercados también la casa dedica menos tiempo a analizar los datos y por tanto a fijar mejores cuotas (el dinero que se paga por euro apostado). “Calculamos mejor que ellos las estadísticas”, explica.

“La casa siempre gana”

Elaborar métodos basados en predicciones o estadísticasno puede ser motivo de restricción, según denuncian jugadores y abogados. Para bloquear una cuenta las casas de apuestas tienen que demostrar que el comportamiento del jugador ha sido fraudulento, colusorio (ponerse de acuerdo con otro jugador), o que ha utilizado a terceras personas para registrarse. Además, deben informar cada tres meses de las cuentas que cancelan o inhabilitan a la DGOJ y aportar pruebas. Y según Carlos Lalanda, especialista en juego, bajo ningún concepto pueden bloquear el dinero ganado, aunque lo recojan en sus condiciones: “Se trata de una cláusula abusiva, y sólo podría contemplarse en concepto de indemnización, pero mientras no lo estime un juez, estamos alegando que no pueden hacerlo”, explica. Sin embargo, Félix*, de Los Bohemiers asegura que esto sí le ha ocurrido con una casa de apuestas: “Te dicen que les falta el DNI, que lo tienen desde el principio porque es necesario para registrarte, luego que un recibo...”. Ante el retraso y las “excusas” él decidió denunciarles, tras lo que tardaron tres días en dejarle retirar el dinero ganado.

Por eso la estrategia que utilizan estas casas es la delimitar el máximo de dinero a apostar, ante lo que los jugadores no pueden hacer prácticamente nada. “En las apuestas de contrapartida, el jugador es el que ofrece la cantidad a apostar y la casa puede decidir si la aceptan o no, por la razón que sea, además se especifica en las cláusulas de condiciones de uso”, explica Lalanda. Sin embargo para Fábregas, el abogado al frente de mueBETe, esto genera una discriminación entre los jugadores en función de su habilidad: “Las decisiones tienen que ser en función de la liquidez del mercado, y no para generar jugadores de primera y de segunda”. Añade además que el contrato que se firma al ser de “adhesión” no permite al usuario hacer modificaciones, con una “ventaja” para la casa de apuestas: “Ellos se reservan el derecho a limitar, excluir a los usuarios, de forma unilateral sin atender a razones”, denuncia el abogado.

Con esta misma razón, la semana pasada un jugador de San Lúcar de Barrameda, en Cádiz, ganó un juicio con Bet 365 por invalidarle una puja después de haber ganado 2.521 euros, donde la casa internacional alegó que se había producido un “error” en la apuesta de un partido de la liga femenina rumana. Finalmente el juez consideró la cláusula como abusiva y Bet 365 se ha visto obligada a abonarle la cantidad y a pagar las cuotas procesales.

Alternativas al margen de la ley

Desde que se aprobó la actual ley del Juego en 2012, únicamente las operadoras acreditadas pueden dar este servicio, y los usuarios solo pueden jugar legalmente en las cerca de las 50 operadoras de juego 'online' que están acreditadas en España, una treintena de ellas casas de apuestas. Para regular y supervisar este mercado, donde cada año aumenta en número de usuarios con cerca de medio millón en la actualidad, se creó la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ). Luis acudió a ellos para denunciar su caso antes de optar por la vía judicial, pero asegura que no fue muy útil: “Intentan mostrar que están preocupados pero no hacen nada, la mayoría de las resoluciones dan la razón a la casa y no al jugador”. Desde la DGOJ señalan que el “presunto carácter abusivo” de estas cláusulas “solo puede ser declarado por un juez” y añaden que el contrato del juego “es de naturaleza privada, de modo que las controversias de carácter contractual no pueden ser resueltas por la DGOJ”.

Como alternativa para seguir jugando en casas de apuestas algunos usuarios optan por técnicas al límite de la ley, como utilizar a terceras personas para darse de alta a cambio de un módico precio o instalar programas de camuflaje de la IP del ordenador para jugar en el extranjero, donde no tienen ningún tipo de protección legal.

Luis ve su futuro fuera del mundo de las apuestas: “Calculo que seguiré dos o tres años más, pero creo que al final lo tendré que dejar, porque la Justicia les dará la razón”, explica. Félix, por su parte, se plantea irse al extranjero, aunque cuando echa la vista atrás, cree que no habría empezado en este mundo, que le costó la relación con su novia por “todo el estrés y el tiempo dedicado a esto”: “Cambiaría todo el dinero que he ganado porque ella volviera conmigo y me perdonara todo”, sentencia.

* Nombre cambiado

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