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En el garaje de ‘Star Wars’

EL PAÍS EL PAÍS 06/06/2014 Jacinto Antón

Ryan Church (Long Beach, California, 1971) parece un individuo corriente, pero se mueve en el garaje de los sueños. Sus vehículos son los cruceros naboo, la nave estelar personalizada de Jango Fett, los intimidadores AT-TE (Vehículo Táctico Todoterreno) de seis patas del ejército clon de la República, o el speeder de Anakin. ¿Cuál elegiría de todos ellos para ir a dar una vuelta por Rodeo Drive? Church ríe con ganas. “¿Mi favorito? ¡Qué difícil! Bueno, venga, mi preferido es el caza estelar jedi”. Cuando lo dice se le pone al espigado y risueño californiano cara de Obiu-Wan Kenobi. No es mala elección. Alta gama. ¡El caza estelar jedi!; oficialmente interceptor Delta-7 Aethersprite modificado, con módulo de hiperpropulsión de largo alcance Sylure-31 y acelaración máxima de 10.000 G. ¡Jope, eso si es un cadillac del cielo!

Ryan Church, Dios le bendiga, es un diseñador de vehículos, arquitecturas y planetas (!) para películas. Ha creado diseños para Star Wars (Episodios II y III), La Guerra de los mundos, Avatar, Star Trek, Transformers o Super 8. Church se encuentra en Barcelona donde ayer protagonizó en el Arts Santa Mònica una de las sesiones de la primera edición del b'Ars (Barcelona International Arts & VFX Fair), feria dedicada a las artes y los efectos visuales para cine, televisión y videojuegos.

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Boceto de Ryan Church de un caza estelar.

¿Cómo se inventa uno vehículos como los las películas de ciencia-ficción mencionadas? “La inspiración procede de diferentes campos. Muchos de mis diseños se basan en la naturaleza, en animales, especialmente en los insectos. También en imágenes de distintos ingenios creados a lo largo de la historia”. Church señala que lo más importante de un diseño de esa clase es que en el mismo momento en que aparezca en pantalla “provoque una emoción, una conmoción en el espectador”: fascinación o incluso, en el caso de los artefactos de los malos, miedo.

Explica que el trabajo de creación no es diferente del de los vehículos reales, se dibujan bocetos, luego impresiones artísticas; se crean modelos a escala que se pintan y que permiten filmarlos desde diferentes ángulos. Aunque muchos de los vehículos se quedan en el mundo del ordenador. “Algunas cosas que he diseñado pasaron al terreno de lo real”, suspira, “pero lo más normal ahora es que nunca existan de verdad, desgraciadamente”. Bueno, o afortunadamente, le digo recordándole una de sus grandes creaciones, los trípodes marcianos de La guerra de los mundos. “Es cierto”, ríe. “Soy un gran admirador de la novela original de H. G. Wells, ¡una historia terrible!, y traté se der muy fiel a sus ideas”. En cambio, los dibujos originales de Spielberg, que ayer mostró, provocando risas, eran muy inocentes. Muy diferente fue trabajar en Avatar con Cameron, un director “extremadamente exigente y detallista” con los diseños para sus películas. No en balde tripula futuristas submarinos.

Church, que pasa la vida creando naves espaciales y ambientes extraterrestres y que está orgulloso de que su admirado Arthur C. Clarke se retratara una vez con uno diseño suyo, creció dibujando dinosaurios y aviones. Su padre era ingeniero industrial. Él estudio Diseño de Transportes pero pronto descubrió que no quería ser diseñador de automóviles sino introducirse en los reinos fantásticos de las películas. “En realidad no es tan distinto, cuando diseñas un coche también buscas una conexión emocional, y de hecho, por eso se compran”.

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Boceto de un tanque articulado AT-TE de la República.

Empezó trabajando con Walt Disney y luego lo ha hecho para Light + Magic (estuvo tres años en el Rancho Skywalker realizando los diseños de Star Wars).

Del reto de las precuelas de Star Wars, crear una tecnología, la de la República, que es más antigua que la del Imperio de la serie original, dice que basta con fijarse en el maravilloso encanto que tienen algunas cosas vintage como los Spitfires.

¿No es un sacrilegio tunear la sacrosanta USSEnterprise de Star Trek? “Lo es”, responde Church, que anoche mostró una impagable foto en la que se le ve en el puente de mando de la nave estelar, eso sí, con calcetines para no mancharla. “Nosotros creamos una nueva versión de la nave para las nuevas películas de la serie, pero usando el subterfugio de que la verdadera sigue existiendo en un universo paralelo, para no tener que competir y no desatar las iras de los fans”.

Uno de los trabajos más curiosos de Church ha sido diseñar los helicópteros para matar a Bin Laden de Zero Dark Thirty, que tuvieron que inventarse en parte al ser secreto su diseño real.

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