Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

España 'congela' la ciencia (y a sus investigadores) durante las vacaciones

Logotipo de El Confidencial El Confidencial 04/01/2017 Sergio Ferrer

El primer lunes después de las vacaciones nunca es una experiencia agradable, pero lo es todavía menos si tienes que trabajar con chaqueta a 7ºC. Es el panorama que se encontraron el 2 de enero los investigadores de la Facultad de Biología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). No es algo nuevo ni tampoco un caso aislado, pero sirve como ejemplo de una realidad a la que se enfrentan muchos científicos españoles: la dificultad de trabajar en el sector público durante fechas como Navidad, Semana Santa y agosto sin que esto entorpezca el avance de sus experimentos. Las universidades cierran, pero la ciencia no descansa.

"Estamos trabajando con abrigo. Ahora mismo [sobre las 13:00] la temperatura dentro es de poco más de 7ºC, tengo las manos heladas y no podemos usar la bata", explica por teléfono a Teknautas el investigador de la UCM Alberto Hidalgo. En verano, asegura, el problema es el calor. Esto no es sólo incómodo para el personal: la ciencia requiere unas condiciones muy estrictas. La "temperatura ambiente" que necesitan muchos protocolos de biología y bioquímica es de unos 25ºC, y las variaciones retrasan o incluso estropean los experimentos.

Trabajando con chaqueta y sin bata, a 10ºC. (Alberto Hidalgo) © Proporcionado por El Confidencial Trabajando con chaqueta y sin bata, a 10ºC. (Alberto Hidalgo)

Las condiciones de trabajo que sufren Hidalgo y sus compañeros son debidas al cierre de la UCM durante las vacaciones de Navidad, desde el 23 de diciembre al 9 de enero. La plataforma de investigadores de la universidad ha denunciado la situación en su web y en las redes sociales, como también hizo a comienzos de 2016, al considerar el paro "perjudicial" para la investigación, que depende del trabajo continuo en proyectos que "rara vez" pueden interrumpirse.

"Antes no era así, pero desde hace un par de años la UCM cierra en vacaciones y todas las personas se tienen que marchar", asegura a este periódico el investigador de la Facultad de Medicina y miembro de la Plataforma de Investigadores de la UCM, José Ramón Alonso. "Esto es razonable siempre que se mantengan unos turnos, cerrar una universidad no es factible. Nosotros hacemos cosas de medicina y no podemos parar los análisis", añade.

A la ausencia de calefacción se unen el cierre de bibliotecas y otras instalaciones, pero sobre todo la paralización de los trámites para acceder a becas y subvenciones: "Se acaban los plazos, y si el 4 de enero se acaba un proyecto europeo nadie te lo firma, mientras corre el tiempo para las solicitudes de fondos", lamenta el investigador.

Pero la UCM no es un ejemplo aislado, y otros investigadores han compartido en las redes sociales la temperatura de sus laboratorios para demostrarlo: 10ºC en la Universidad de Córdoba, 11ºC en la de Valencia... "Está el laboratorio tan frío que ya no sé si investigo con fresas o con pingüinos", comentaba con sorna uno de ellos en Twitter.

Teknautas ha hablado con investigadores de otros centros de Madrid, Valencia y Barcelona que confirman que el caso de la UCM no es extraño. Pasillos sin luz, puertas cerradas, calefacciones apagadas, fotocopiadoras que no funcionan...Todos ellos coinciden, además, en que las universidades de otros países europeos como Alemania no se paralizan tanto tiempo cada año: "Es impropio de un país avanzado", aseguraba en Twitter el fundador del Instituto de Ciencias Matemáticas, Manuel de León.

En todas las universidades igual. Navidad, semana santa y agosto, todo cerrado y si trabajas, en una nevera o una sauna. Amor a la ciencia!! https://t.co/xAdsU3SQeI

— Gemma Marfany Nadal (@GMarfanyN)

3 de enero de 2017

Cierre energético vs. servicios mínimos

Los miembros de la Plataforma de Investigadores de la UCM como Alonso piden unos servicios mínimos en períodos como Semana Santa, agosto y Navidad. El rector de la universidad, Carlos Andradas, se disculpaba en Twitter: "Lo siento y espero que sea el último año de cierre en enero". Este medio se ha intentado poner en contacto con él para hablar sobre este asunto, pero no ha recibido respuesta.

"Cierre energético" es el término que da nombre a la situación que se repite en estas fechas. Fuentes de la UCM aseguran que la estrategia se implantó en los años más duros de la crisis que atravesó el centro, en los que hubo que hacer todo tipo de recortes y se dejaron de hacer dos turnos con la mitad de personal en cada uno. No está claro qué universidad española comenzó esta moda, pero sí que la Complutense no es la única que ha instaurado esta tradición. Según aseguran, los sistemas de calefacción central impiden mantener habitables, de forma focalizada, aquellos laboratorios que permanezcan en funcionamiento durante las fiestas.

Los laboratorios reconvertidos en neveras son la cara más visible de un problema complejo: la necesidad de mantener funcionales —o no— estos centros de docencia e investigación durante todo el año. Los investigadores que ven cómo sus centros pierden proyectos europeos por los cierres energéticos lo tienen claro. Es difícil hacer ciencia de primer nivel con guantes.

La diferencia con la cámara fría es de 1ºC. (Alberto Hidalgo) © Externa La diferencia con la cámara fría es de 1ºC. (Alberto Hidalgo)
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon