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España era de carbón

El Mundo El Mundo 10/06/2014 MARÍA QUINTANA

"Es la larva unos minutos antes de rasgar su forma, cuando siente ya bajo ella la seda de unas alas definitivas. Haber fijado este instante crítico, equívoco, irónico, es lo que da a mi juicio mayor calidad estética a la obra de Ortiz-Echagüe". Estas palabras de Ortega y Gasset atestiguaban en el prólogo del libro 'España tipos y trajes' la labor del fotógrafo documentalista José Ortiz Echagüe, destacado impulsor de la recuperación ética y social de un país sumido, en 1900, en una crisis de valores.

Sus atardeceres en Tetuán, sus misteriosos retratos a rifeños o las vistas aéreas que captó como fotógrafo del ejército se condensan en una exposición en la . "Aunque suene rocambolesco, empieza de fotógrafo profesional para el ejército y por culpa de la fotografía acaba dedicándose a la aviación", cuenta su nieto y comisario de la exposición, Luis Ortiz-Echagüe. Estas imágenes, captadas desde el aire y provenientes del Archivo General Militar de Madrid que ven la luz por primera vez en esta muestra, estaban destinadas a la realización de mapas y a la localización de las posiciones enemigas en Melilla.

Sus conocimientos en técnica fotográfica, que ya había empezado a desarrollar desde su adolescencia le sirvieron para ponerse al frente de esta labor subido a globos aerostáticos. "Está durante unos años en la unidad de aerostación y cuando la técnica se desarrolla un poco más le mandan a Guadalajara otra vez para adaptarse y sacarse el titulo de piloto, es el tercer título de este tipo en toda España", explica su nieto.

El carácter documental de la obra de Ortiz Echagüe se cuela entre los empedrados callejones del Marruecos de 1910 y las blanquísimas chilabas de los habitantes del Rif que contrastaban con la oscuridad de sus pieles. Es en esta etapa en la que queda patente el alma antropóloga de Ortiz Echagüe y el inmenso carácter documentalista de su obra. El fotógrafo capta escenas costumbristas del norte de África a través de retratos de sus gentes en actividades cotidianas ajenas al ritmo de vida europeo.

En las salas de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando que acogen las 78 imágenes del artista, varios visitantes discuten a cerca de la metodología utilizada por el artista. La apariencia de obras hechas a carboncillo en algunas ocasiones, y de fotografías más modernas en otras, suscita debates entre los que se sitúan ante el Marruecos de Ortiz Echagüe sobre la técnica utilizada por el artista.

© Proporcionado por elmundo.es

"Son carbones", resuelve el comisario e historiador, "consiste en imprimir una imagen sobre [papel] Fresson, papel rugoso, como de acuarela, que tiene encima una capa de carbón. A esa capa se le añade una emulsión de gelatina y sobre ello se obtiene una copia por contacto. El papel se expone a la luz y se somete a un baño, entonces las zonas que reciben luz quedan insolubles y las que no siguen siendo solubles", comenta el responsable de la muestra.

El empeño del artista reside por tanto en la ardua tarea de conseguir el blanco más puro. Para lograrlo, Ortiz Echagüe recurre incluso a rasgar el soporte hasta prácticamente mostrar el papel, algo que todavía hoy, más de 100 años después, se puede comprobar en las obras expuestas, ejemplos de la fotografía pictorialista del XIX.

Cuando en 1915 vuelve de Marruecos, Ortiz Echagüe capta la cultura tradicional de la península en 'España tipos y trajes'. Tras cuatro libros sobre esta temática decide volver, 50 años después, a los mismos territorios africanos que ya había retratado pero que ahora habían sufrido una gran metamorfosis. "Ya no es ese país atrasado de 1910. Hay gente con bicis, vestidos de manera europea en una realidad más modernizada. Continúa su obra que ya no se centra en retratos como una especie de reportaje antropológico sino que sus fotografías son mucho más abstractas, captando lugares casi fantasmagóricos, con personajes que deambulan por ahí".

La muestra del Museo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando recoge además un reflejo de la proyección internacional del fotógrafo a través de diferentes publicaciones. "Él desde muy joven actúa como crítico para la revista 'Photograms of the Year' y en exposiciones fotográficas artísticas tiene una presencia internacional muy fuerte. En esta revista publica todos los años hasta los 40 en un momento en el que no había muchos fotógrafos publicando en EE.UU".

El comisario y nieto del fotógrafo mantuvo su primer acercamiento en profundidad a la obra de Ortiz Echagüe cuando desarrollaba su tesis doctoral. "Lo primero que hice sobre él iba sobre los usos de la fotografía durante la guerra, algo muy interesante porque sus obras las tenían muchas instituciones en los años 30, entre ellas el Museo del Pueblo Español, y acabaron durante la guerra en muchos lugares", comenta. "Él estaba en el bando nacional, por lo que muchas revistas nacionales publican sus fotos. Las que estaban en el Museo del Pueblo Español se enviaron por el gobierno de la República al pabellón español de la exposición que Josep Renau monta en París en 1937. En la planta de arriba en la que estaba el cuadro del Guernica, se exponían las fotos de 'Tipos y trajes', lo que refleja que sus fotos se utilizaban en ambos bandos para hacer propaganda".

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