Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

España retrocede: cada vez estamos más lejos de Europa en innovación

El Confidencial El Confidencial 14/07/2016 R. Pérez

La Unión Europea ha publicado este jueves los resultados de su Cuadro europeo de indicadores de innovación para el 2016, y de nuevo España ocupa un lugar mediocre en la clasificación de los 28 países miembros: con un 0,361 en el índice sintético de innovación, ocupa la posición 20, lejos del 0,521 en que se coloca la media de todos los países y a años luz del 0,703 de Suecia, que un año más es el líder europeo. Esto supone una caída respecto al informe del año pasado, en el que España se situaba en la posición número 19. 

Ese índice, utilizado para medir el rendimiento de la innovación en cada país, está calculado utilizando una serie de parámetros que afectan a la innovación, como los recursos humanos, la excelencia de los sistemas de investigación, la financiación, la transferencia tecnológica, el emprendimiento o la protección de la propiedad intelectual. Midiendo un total de 25 indicadores se obtiene ese índice sintético de innovación que sirve para comparar entre sí a los distintos países europeos a la hora de innovar, en su sentido más amplio: desde la investigación básica hasta el emprendimiento. 

Un campo en el que, según el informe, la Unión Europea está mejorando más rápido que Estados Unidos o Japón. "Sin embargo, Corea del Sur ha conseguido mejorar sus índoces de rendimiento a un ritmo mucho mayor que la UE en los últimos ocho años", reconoce el texto, que también señala que el liderazgo respecto a China está en riesgo, debido a que el país asiático está mejorando sus ratios de rendimiento a una velocidad cinco veces mayor que la UE.

Dentro de la UE, la comparativa entre países deja pocas sorpresas: Suecia se sitúa como líder en innovación, seguida de Dinamarca, Finlancia, Alemania y los Países Bajos, mientras que los países donde más rápidamente progresa la innovación son Letonia, Malta, Lituania, los Países Bajos y Reino Unido.

España se aleja de la media europea

Como decimos, España se sitúa en el puesto número 21, dentro de los considerados "innovadores moderados". En el mismo grupo, pero por delante, podemos encontrar a Chipre, Estonia, Malta, la República Checa, Italia, Portugal o Grecia. Por detrás están países como Hungría, Eslovaquia, Polonia o Lituania. Bulgaria y Rumanía son los países que cierran la clasificación, formando ambos países la categoría de "innovadores modestos". 

La situación de España ha empeorado en los últimos años, alejándose poco a modo de la media europea. Si en el año 2008, a comienzos de la crisis económica, la media de la UE en el índice sintético de innovación era de 0,495 y España se situaba en el 0.381 (con una diferencia de 114 milésimas), en 2015 la media de la UE había subido hasta el 0,521 y la de España había bajado hasta el 0,361 (con lo que la distancia se ampliaba hasta las 154 milésimas).

Solo cuatro indicadores sobre la media

En algunos indicadores concretos, España sale especialmente perjudicada respecto al retrato medio en Europa. Los beneficios obtenidos por patentes licenciadas en el extranjero es el parámetro en que España más se aleja de la media Europea, junto a la solicitudes de patentes y el gasto privado en I+D.

Solo hay cuatro indicadores en los que nuestro país asoma por encima de la media de los 28, que son el número de ciudadanos con estudios superiores (7 puntos por encima), las copublicaciones científicas internacionales (unos llamativos 41 puntos por encima), la creación de marcas comunitarias y las ventas de productos y servicios que sean novedosos para mercados y empresas. 

El País Vasco, un oasis de innovación

(Análisis por regiones, gráficos correspondientes al País Vasco) © Proporcionado por El Confidencial (Análisis por regiones, gráficos correspondientes al País Vasco)

En el informe publicado por la UE, la información sobre países se complementa con la información sobre regiones. Las zonas más innovadoras están localizadas en los países más innovadores, y de hecho las 36 regiones líderes en innovación de la UE se concentran solo en siete de los 28 países que la forman (Dinamarca, Alemania, Francia, Países Bajos, Finlandia, Suecia y el Reino Unido), y en la mayoría de los casos hay una vinculación clara entre los rendimientos regionales y nacionales. 

Sin embargo, hay esperanzadoras excepciones, regiones que se han convertido en motores de innovación en países que no lo son tanto. Es el caso de El País Vasco en España, calificada como "innovadora fuerte". Destaca especialmente en la cantidad de personas con un grado de educación superior, en la colaboración entre pymes con un esfuerzo innovador y en la cantidad de empleo que depende de industrias basadas en el conocimiento. 

¿Qué podemos aprender de otros países?

Existen muchos (prácticamente todos) en los que España puede echar un vistazo a algunos de sus países y tomar nota de cómo lo están haciendo. Suecia, el país en cabeza en el índice general, es también el que más destaca en la calidad de su investigación académica, seguido de cerca por el Reino Unido o los Países Bajos. Todos estos países tienen un sistema de cooperación internacional en la innovación que fomenta la colaboración y el contacto con científicos de otros países, y la calidad de sus resultados en investigación es considerada muy alta.

Alemania, por su parte, lidera la inversión en I+D por parte de empresas y fondos privados, seguida por Estonia, Austria y Finlandia. En estos países, las empresas invierten tanto en innovación relacionada con I+D como no relacionada, como por ejemplo la compra de equipamiento y maquinaria avanzada.

En otros países, como Bélgica, Dinamarca o los Países Bajos, se fomenta que las empresas combinen proyectos de innovación propios y proyectos conjuntos con otras compañías o actores del sector público. Además, sus sistemas de I+D públicos están orientados hacia la resolución de los problemas y necesidades de las empresas.

Por último, Irlanda puede ser otro país en el que mirarse. Allí, el porcentaje de pymes involucradas en actividades de innovación es muy alta: son las que más productos innovadores y las que más empleo producen. 

© Externa
Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de El Confidencial

image beaconimage beaconimage beacon