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Estados Unidos, el nuevo rey del vino

Expansión.com Expansión.com 17/05/2014 Enrique Calduch

El cine y las series de televisión norteamericanas ya lo anunciaban. La cultura del vino se ha impuesto en Estados Unidos y los datos ahora lo demuestran.

Con 29 millones de hectolitros de vino al año, este país ha superado por primera vez a Francia –28 millones de hectolitros y líder indiscutible hasta ahora–, como el país que más vino consume del mundo, según los datos Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).

Durante el año 2013, se produjeron 238,7 millones de hectolitros de forma global, un 1% menos que el año anterior, mientras que aumentó el volumen de negocio de la industria bodeguera un 1,5%, por una subida de precios. El sector del vino movió en todo el mundo 25.700 millones de euros.

En el ránking de los principales consumidores, la noticia es Estados Unidos, pero el puesto que ocupan otros países también llama la atención. Por detrás de Francia, está Italia, con 21,7 millones de hectolitros consumidos al año; Alemania con 20,3 millones de hectolitros; China, que no da datos fiables pero que ocuparía el quinto lugar; Reino Unido, con 12,7 millones de hectolitros; Argentina con 10,3 millones de hectolitros y España, que a pesar de ser uno de los líderes por producción y viñas, sólo alcanza los 9,1 millones de hectolitros consumidos.

Pero, como en todo, los datos necesitan explicaciones. Imagínese que habláramos del PIB. Mientras más poderoso y grande sea un país, mayor Producto Interior Bruto –algo que no siempre se cumple, pero que sí tiene cierta lógica–. En el caso del vino, los datos cambian mucho si el consumo se analiza per cápita.

Según un estudio de The Wine Institute y publicado por Business Insider, sobre el consumo en 2012, Estados Unidos no aparece ni entre los primeros 20 países con mayor consumo por habitante. El mayor consumidor de vino por persona en el mundo es el Vaticano, con algo más de 73,78 litros, es decir unas 98 botellas por habitante al año. La razón que explica esta posición predominante es la presencia de un potente supermercado que permite comprar vino eludiendo impuestos. Eso también explicaría la situación de Andorra y Luxemburgo, en el segundo puesto de este ránking y empatados con 50,7 litros por persona y año.

Pero si hay algo en lo que coinciden todos los listados es que Francia es el país con la posición más consolidada. Con un consumo, según la OIV, de 47,7 litros de vino por persona y año, y una población de 64 millones de habitantes, su poderío del sector del vino en este sentido es indudable. Si se compara con Estados Unidos, que tiene unos 314 millones de habitantes, el liderazgo de este país es evidente, pero sólo un dato asilado que no responde a la importancia que en ambos estados tiene el vino.

Matizada o no, la noticia de que Estados Unidos encabeza las listas de consumo, es observada como una tendencia muy positiva por todos los elaboradores del mundo, empezando por los españoles, ya que el consumo de ese país crece de año en año. En 2013 compraron más de 50 millones de litros más que el año anterior.

España cae La posición de España suena a desastrosa. Nuestro país es el que mayor extensión de viñedo del mundo tiene. Además, en 2013 también se ha situado líder en el ránking de mayor productor de vino del mundo, por delante de Italia y Francia, pero el consumo es otra cosa.

El vino es un producto ligado a nuestra cultura, historia y economía. Además, nunca ha tenido un nivel de calidad tan extraordinariamente alto como ahora, pero sólo consumimos 19,9 litros por persona y año, según la OIV, que desmienten esa especie de leyenda urbana de los bodegueros que dicen que estamos en 14 litros por persona.

España es el país que en términos relativos lidera el descenso de consumo de vino, ya que en 1992 consumíamos 33,3 litros per cápita y en 2005, 27 litros. Y no porque nos hayamos vuelto abstemios, ya que somos el tercer país productor de cerveza de Europa, por detrás de Alemania y Reino Unido, y una potencia mundial en consumo de bebidas destiladas. Nuestros vecinos portugueses consumen 42,5 litros; los italianos 37,1 litros; Suiza llega a los 40,44 litros; Austria consume 31,8 litros; Grecia nos supera con 29,5 litros; y Alemania está en 23,98 litros por año y persona.

Si tenemos en cuenta que los vinos de calidad y embotellados se venden poco entre países productores (sí vendemos a granel en Francia e Italia), los mercados a los que obligatoria y desesperadamente se dirigen nuestros bodegueros son Alemania, Reino Unido y Estados Unidos. Hoy las exportaciones representan ya un 10% del negocio.

 

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