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Estos 'misteriosos' agujeros peruanos eran un elaborado sistema de medición

El Confidencial El Confidencial 26/04/2016 Teknautas

En el valle de Pisco en Perú, una hilera de casi 6.000 agujeros recorre la meseta. Como sucede con las líneas de Nazca, a lo largo de los años algunas personas han buscado explicaciones paranormales —extraterrestres mediante— para algo cuyo origen es completamente racional. Estos hoyos, según un artículo publicado en Archaeology, no eran más que un elaborado sistema para medir los impuestos.

La sociedad inca alcanzó un elevado grado de desarrollo, con tecnologías agrícolas avanzadas que les permitieron vivir en las montañas. Sin embargo —que sepamos— carecían de dinero o mercados al uso. Cuantificar impuestos y tributos sin ellos podía resultas una misión imposible, y por ello se vieron obligados a inventar sistemas alternativos de medida.

El sistema de agujeros, que recuerda a una infinita tarjeta perforada que se aleja por el horizonte, no está excavado en el duro suelo. En este terreno habría resultado imposible excavar hoyos de un tamaño tan concreto: unos 90 centímetros de diámetro y hasta 100 de hondo. En su lugar los construyeron sobre el suelo acumulando rocas traídas de otros lugares.

Detalle de uno de los hoyos. (Charles Stanish) © Proporcionado por El Confidencial Detalle de uno de los hoyos. (Charles Stanish)

Los hoyos ya existían cuando los europeos llegaron a estas tierras, y testigos de la época escribieron sobre cómo granjeros incas colocaban allí sus productos agrícolas como tributo. Tras eso, los 'funcionarios' anotaban los impuestos mediante su sistema de escritura; un método llamado quipu que empleaba nudos a lo largo de una cuerda y cuya traducción hoy en día es casi imposible.

Una vez el funcionario anotaba los tributos, los agujeros se vaciaban y se volvía a comenzar. Para confirmar esta teoría, investigadores como el arqueólogo Charles Stanish toman muestras de los hoyos para detectar trazos de polen o tejido vegetal.

En caso contrario, puede ser que los agujeros fueran utilizados para contener fertilizantes o combustible. O, quizá, fueran tan sólo un ejemplo más de geoglifos, un extraño tipo de arte en el que algunos han encontrar explicaciones paranormales a un hecho mucho más impresionante: la necesidad humana de construir algo más grande y duradero que nosotros mismos.

Fotografía de los agujeros tomada con un dron. (Charles Stanish) © Externa Fotografía de los agujeros tomada con un dron. (Charles Stanish)
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