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Estos son los mejores amigos de los 'runners'

Logotipo de El Mundo El Mundo 25/09/2017 PATRICIA LOZANO

Si hay alguien que puede seguirle el ritmo a un deportista incansable, ese es un perro. 'Running', senderismo, bicicleta, patinaje, 'canicross'... no importa la disciplina. Como animal de manada acostumbrado a recorrer grandes distancias para buscar alimento, a los canes les encanta correr y disfrutan haciéndolo en compañía de su dueño. Pero aunque se trata de algo común en todas las razas, no todas son apropiadas para realizar ejercicio de forma más intensa.

El primer aspecto a tener en cuenta es la edad. "El sistema cardiorrespiratorio de nuestro perro no está completamente desarrollado hasta los cinco meses. Por lo tanto, antes de esta edad no es conveniente iniciar ningún tipo de entrenamiento", explica José Luis Blázquez, veterinario y fundador de Openvet. En cuanto a los perros mayores, "debemos ser conscientes de sus problemas articulares y cardiorrespiratorios, que nos limitarán en cuanto a la intensidad y a la duración del ejercicio. No hay una edad límite para hacer deporte, pero estemos atentos a los cambios a partir de los siete años y adaptemos el ejercicio a la situación", continúa.

En cuanto a las razas, la mayor limitación es su tamaño. Por lo tanto, "descartaremos aquellas que son miniatura y pequeñas (como el chihuahua o el yorkshire), y las gigantes (dogo, San Bernardo, mastín...). También evitaremos las denominadas braquicéfalas (bulldog, carlino, bullmastiff...), con nariz chata, cabeza redonda y cuello corto, ya que respiran mal, son poco tolerantes al ejercicio fuerte y tienen un considerable riesgo de padecer algún tipo de síncope e incluso muerte súbita", explica Blázquez.

Las razas más activas

Teniendo en cuenta sus características, según el experto, las cuatro mejores razas para hacer deporte son: el border collie, el pastor belga malinois, el pitbull terrier y el braco de Weimar o Weimaraner. Estas variedades suelen coincidir con las denominadas de trabajo, como los perros de caza o de pastoreo. "Tienen una gran rapidez de respuesta a los estímulos, algo que los hace más deseosos de desarrollar alguna actividad y de aprender. Necesitan realizar ejercicio diario para gastar toda su energía y mantener un equilibrio en su conducta", explica Manuel Lázaro, vocal del Colegio de Veterinarios de Madrid. Si se les ofrece esta posibilidad, en casa pueden comportarse de una forma dócil. En caso contrario, "tienen tendencia a una conducta inapropiada, como romper objetos, ladrar mucho, desobedecer o tirar de la correa", continúa el experto.

El border collie está considerada la raza más inteligente y el perro pastor por excelencia. Tiene un tamaño mediano, es activo, resistente y ágil. Es de constitución delgada, aunque tiene masa muscular y buenos apoyos. "De carácter equilibrado, fácil de enseñar y siempre dispuesto, es el perro ideal para campeonatos de Agility", asegura Blázquez.

Al pastor belga malinois se le conoce como "el Fórmula 1 de los perros". De pastoreo en origen, ha evolucionado hacia can de trabajo, utilizado habitualmente para colaborar con los cuerpos de salvamento y seguridad por sus cualidades similares al border collie, pero con mayor tamaño y fuerza. Su predisposición a sufrir displasia de cadera hace que sea necesario prestarle atención.

Por su parte, el pitbull terrier es uno de los canes con mayor resistencia y fuerza, perfecto para aquellos a los que les guste la bicicleta, ya que soporta bien las largas distancias. "Está considerada una raza de Perro Potencialmente Peligroso (PPP), consecuencia de su gran potencia física y el abuso por parte de propietarios poco adecuados para estas cualidades. La actividad deportiva le ayuda a mantenerle equilibrado, permitiéndole descargar toda esa energía acumulada", asegura Blázquez. Lázaro recuerda que por tratarse de un PPP, "precisa de un control especial en la vía pública: deben ir con correa y bozal".

El braco de Weimar o Weimaraner, animal usado habitualmente en la caza, es una variedad especialmente nerviosa, lo que hace necesario sacarle a correr a diario si no queremos encontrarnos con sorpresas indeseadas en casa. "Sus almohadillas son demasiado finas para su nivel de capacidad física, lo que genera irritaciones o levantamientos de la piel", por lo que Blázquez recomienda estar atentos a ellas para evitar lesiones.

La hora del ejercicio

© Proporcionado por elmundo.es

Una vez comprobada la buena salud de la mascota, el ejercicio debe comenzar de manera gradual, al igual que un humano. "Su sistema cardiorrespiratorio se tiene que desarrollar, sus tendones y músculos se deben adaptar al esfuerzo, así como las almohadillas (sus zapatillas de running) a la superficie", asegura Blázquez. Es conveniente evitar las horas de mucho calor. La hidratación debe realizarse en pequeñas cantidades "cada cinco kilómetros o cada vez que veamos que la lengua les cuelga demasiado. El perro no regula su temperatura corporal mediante la sudoración, sino mediante el jadeo, por eso tienen menor aguante a la realización de un ejercicio intenso con una temperatura elevada y puede resultar más peligroso que para una persona", asegura Blázquez.

Para un animal de estas razas, correr a una velocidad de 12-15 km/h no supone problema. En cuanto a la bicicleta, Lázaro avisa de que hay que tener cuidado con ella ya que puede llegar a ser excesivo si se va demasiado rápido o se recorren distancias muy largas.

Alimento de deportista

Como ocurre con su dueño deportista, la exigencia energética es mayor, por lo que su alimentación debe estar ajustada al esfuerzo que realice, tanto en calidad como en cantidad. En entrenamientos prolongados o en perros que practican deporte habitualmente, "se les debe añadir suplementos nutricionales específicos, por muy buena que sea la alimentación que se está usando", asegura Blázquez.

Para empezar a correr es aconsejable que la mascota no haya comido nada sólido "al menos seis u ocho horas antes, ni haya bebido demasiada cantidad, pero tampoco debería hacerlo si han pasado más de 24 horas sin ingerir algún alimento o no ha tenido acceso al agua en las últimas cuatro o seis horas", afirma Blázquez. "Es preferible que coma tras haber realizado la actividad, habiéndole dejado un tiempo de reposo", recomienda por su parte Lázaro.

Asegúrese de que se ha recuperado del esfuerzo anterior, procurando que este descanso sea de al menos 12 horas. "Los perros duermen más que las personas y necesitan esas horas de sueño para que su metabolismo funcione adecuadamente", asegura Blázquez. Procure también que haya hecho sus necesidades antes de iniciar el camino. Una vez seguidas estas recomendaciones, ponerse ropa cómoda y calzarse las zapatillas es lo único que le queda para lanzarse a la carrera en pareja.

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