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Estos son los peligros de la obsesión por las proteínas

Logotipo de La Vanguardia La Vanguardia 27/09/2017
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Ya no es solo una cuestión relativa a los atletas de élite o a los culturistas: las proteínas ha alcanzado un lugar protagonista en nuestra dieta. Si bien son fundamentales para nuestro organismo, parece que muchas personas están priorizando su consumo, por lo que los riesgos que en el futuro pueda haber por estos excesos saltan a la mesa de debate.

Las recomendaciones boca a boca, el miedo a quedarnos sin proteína suficiente o la búsqueda de resultados a corto plazo son algunos de los detonantes de una tendencia que puede convertirse en obsesión.

El adulto promedio de un país desarrollado come mucha más proteína de la que realmente necesita”

Más allá de que no existe consenso entre las cantidades recomendadas y que al calcular esta cifra entran en juego diversos factores que individualizan cada caso (como el tipo de proteínas que consumimos, de origen animal o vegetal, o nuestra masa corporal), la Fundación Española de la Nutrición (FEN) recomienda consumir alrededor de 0,8 g/kg de la energía total, lo que representa aproximadamente el 12% de la ingesta de energía.

Los problemas por exceso

Aunque la desnutrición proteica es un problema para millones de personas en todo el mundo, el adulto promedio de un país desarrollado come mucha más proteína de la que realmente necesita. En España, un 30% excede la ingesta recomendada, y según el presidente de la FEN, Gregorio Varela-Moreiras, la ingesta media de proteínas de la población española está muy por encima de los límites superiores recomendados.

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Ya sea por el seguimiento de dietas concretas, por descuido o comodidad, o, especialmente, por la puesta en práctica de un entrenamiento basado en una alimentación hiperproteica, la pregunta está ahí: ¿podemos obtener beneficio real o, por contra, el consumo desmesurado de proteínas puede llegar a ser peligroso?

Para José Luis Flores, dietista-nutricionista deportivo, este es un tema con mucha controversia sobre el que todavía se precisa de mayor investigación. “Una alimentación hiperproteica podría afectar el metabolismo óseo y aumentar el riesgo renal. Lo mejor es comer de forma equilibrada, siguiendo un estilo de alimentación basado en la dieta mediterránea y con la cantidad de proteína necesaria para cada persona, adaptada a su peso, actividad física y objetivos a conseguir”.

Consumir proteínas por encima de las cantidades óptimas no genera ni un mayor aumento de la síntesis proteica ni de la masa muscular”

José Luis Flores

Dietista-nutricionsta deportivo

Y es que ni siquiera el consumo excesivo de proteínas –que además suele relegar otras necesidades básicas para nuestro cuerpo– parece ser una opción ganadora en términos deportivos. La creencia extendida del “cuanto más, mejor” no ayuda a alcanzar objetivos.

“Consumir proteínas por encima de las cantidades óptimas no genera ni un mayor aumento de la síntesis proteica ni de la masa muscular, sino que habrá un aumento de la oxidación de los mismos y de la excreción. Además, el consumo de altas cantidades de proteínas durante mucho tiempo podría inducir a una resistencia metabólica”, explica el especialista.

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Diversidad de opiniones

La cuestión no es solo controversial entre gimnasios y nutricionistas, sino que entre profesionales de un mismo campo genera opiniones muy distintas, y hay voces disconformes que afirman tajantemente que no tenemos sobredosis de proteínas y que un consumo excesivo no es peligroso, además de que las cantidades recomendadas son demasiado bajas.

Los polvos y suplementos de proteínas, que provienen de productos de origen animal como el suero y la caseína, o de plantas como la soja, el arroz, el guisante o el cáñamo, son una invención relativamente nueva y desconocemos sus efectos a largo plazo. Las opiniones de los expertos se reproducen a favor y en contra, pero la ciencia todavía no ha ofrecido respuestas definitivas.

Sin duda define esta reciente obsesión son los batidos de proteínas”

Los batidos de proteínas: un suplemento muy interesante

Si hay un producto que sin duda define esta reciente obsesión son los batidos de proteínas. Aunque el pilar más importante para mejorar nuestro rendimiento deportivo siempre estará en una buena alimentación, para José Luis Flores los batidos son una buena ayuda para alcanzar ciertos objetivos deportivos, aunque siempre deberán consumirse según los requerimientos de cada persona.

“Este suplemento no es malo para la salud, pero no puede actuar como sustituto de cualquier comida. Hay diferentes tipos, como por ejemplo la proteína whey, de soja o extraída de la ternera, y hay que saber elegirla, evitando la proteína concentrada y eligiendo siempre la proteína aislada debido a su composición nutricional. La proteína concentrada contiene mayor concentración de azúcar y menor cantidad de proteínas, mientras que la aislada apenas contiene azúcar y tiene mayor cantidad de proteínas”, concluye el experto.

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