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Europa del Este apuesta por la OTAN

dw.com dw.com 07/07/2016 Robert Schwartz (NM/JC)
Maniobras de la OTAN en el Báltico (2015). © 2016 DW.COM, Deutsche Welle Maniobras de la OTAN en el Báltico (2015).

De la cumbre de Varsovia se esperan decisiones que marquen la pauta para la seguridad de los aliados de la OTAN en Europa del Este. Es probable que el “brexit” sea también tema central del encuentro.

En los tiempos de la dictadura comunista y el pacto de Varsovia circulaba un chiste popular en Rumania: de todos los vecinos solo uno es leal, el Mar Negro. Ahora parece que hasta esto cambió. La anexión de Crimea por parte de Moscú y la guerra en el este de Ucrania han causado grandes alborotos en el sur de Europa. Sobre todo Rumania se siente amenazada y quiere que, en la cumbre de la OTAN, se hable del fortalecimiento de su frontera oriental, algo que también piden Polonia y los países del Báltico. El Mar Negro se convirtió hace tiempo en un "lago ruso", se quejan desde hace tiempo en Bucarest.

La OTAN se toma muy en serio las necesidades de seguridad adicionales de sus Estados miembro de Europa del Este. La anunciada presencia de aproximadamente 4.000 soldados en el Báltico y Polonia es testimonio de ello. También una “decisión hecha a la medida para la región sureste”, según el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, debe ser aprobada en Varsovia. En la cumbre de la alianza el escudo antimisiles estadounidense del sur de Rumania pasará a estar bajo la tutela de la OTAN y se discutirá el envío de una brigada multinacional al país de los Cárpatos.

Sin señal de la militarización

En entrevista con DW, el general alemán Heinrich Brauss, secretario general adjunto de la OTAN para la Política de Defensa y Planificación de Fuerzas de la Dirección Internacional de la Alianza, explicó el procedimiento que seguirá la OTAN en Europa Oriental: “Nuestra estrategia disuasiva, como la llamamos en la jerga de la OTAN, está orientada a 360 grados. Eso significa hacia el este, hacia el sur, pero también hacia el sureste. Es obvio, según Brauss, que el área del Mar Báltico es importante. Pero deja igual de claro que el Mar Negro no puede convertirse en un mar dominado por los rusos.

Katarzyna Kubiak y Wolfgang Richter, expertos en seguridad del think-tank “Fundación Ciencia y Política”, explicaron a DW la estrategia de la alianza en Europa del Este: “No podemos descartar que los preparativos para la instalación de las defensas antimisiles en Rumania y Polonia sean reconocidos -sobre todo por Rusia y los países de estacionamiento- en el contexto de las medidas de refuerzo de la seguridad de la OTAN”. Conceptualmente, una cosa no tiene nada que ver con la otra. Y es que a pesar de la coincidencia en el tiempo, parecen sugerir otra cosa, dicen los expertos.

Si de Varsovia solo surge una señal de rearme y concentración de tropas en el Báltico tendremos que temer un lenta remilitarización de las fronteras entre la OTAN y Rusia, mejor dicho Bielorrusia, creen los expertos en seguridad: “Aunque no estaríamos en una Guerra Fría, sí aumentaría la inestabilidad y tendríamos que temer una nueva división de Europa”.

“Todo depende de Rusia”

Wolfgang Ischinger, presidente de la Conferencia de Seguridad de Múnich, defendió la estrategia de la OTAN en Europa Oriental en una reunión con representantes de la prensa internacional en Berlín. Según él, la situación de amenaza para los socios del Este no ha sido causada por la OTAN, sino fruto de los acontecimientos en Ucrania y en la región.

Ischinger explicó que desde Moscú están trabajando con "poderosos argumentos de propaganda". La OTAN reaccionó "moderadamente" a las necesidades de los europeos del este. Los cuatro batallones en Polonia y el Báltico no colidan con el pacto de no agresión firmado en 1997 entre Rusia y la OTAN.

Ischinger, no obstante, espera un "fortalecimiento creíble de la confianza" hacia Moscú. Desde el lado ruso espera la misma reserva: “Rusia no puede reaccionar de forma exagerada a las medidas moderadas de la OTAN y poner en marcha un rearme desmesurado”. Corresponde a Rusia, dice Ischinger, aceptar la oferta que está sobre la mesa de cooperar con la alianza.

Pero también otro tema ocupará la cumbre de la OTAN. Al lado de las decisiones fundamentales, proclamadas como "históricas", se espera una señal clara de Gran Bretaña después del “brexit”. No sólo los europeos del este temen que una posible salida de la UE de Gran Bretaña tras el referéndum pueda debilitar la alianza. Londres no puede aislarse y no puede renunciar a su importante papel dentro de la OTAN.


Autor: Robert Schwartz (NM/JC)

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