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Eurovisión, las polémicas de este año

La Vanguardia La Vanguardia 07/05/2014 David Palacios | Enviado especial

Copenhague calienta motores para acoger este sábado la final del Festival de Eurovisión, en el que 37 países competirán por conseguir el primer puesto de la clasificación y acoger el próximo año el evento, que conmemorará el 60 aniversario desde su primera celebración en 1956 en Lugano, Suiza. Un año más, Eurovisión no está exento de polémica y a pocos días de la gran final que se disputará en el B&M de la capital danesa, los mensajes subidos de tono de algunas de las canciones participantes, el estilo de los cantantes y las disputas políticas internacionales como la tensión entre Ucrania y Rusia han salido ya al escenario.

Aunque la península ucraniana de Crimea votó en un referéndum anexarse a la federación rusa, la Unión Europea de Radiodifusión (UER), organizadora del festival, ha anunciado que los votos que lleguen de los espectadores que sigan la final desde Ucrania, incluida la región de Crimea, estarán computados como ucranianos en lugar de rusos como se pedía. “No podemos saber si la llamada de teléfono móvil viene de Crimea o Moscú”, han asegurado los organizadores, que creen que omitir los votos de esta zona sería algo “descarado”. Así, los ucranianos y crimeos estarán representados por Mariya Yaremchuk, con la canción "Tick-Tock", pero podrán votar por el representante de Rusia, las hermanas Tolmachevy Sisters y su "Shine". El motivo es principalmente logístico y de comunicaciones ya que desde el pasado 16 de marzo, día del referéndum, a Crimea no le ha dado tiempo de modificar su infraestructura telefónica y todavía sigue dependiendo de un operador de teléfono de Ucrania.

Además, el festival utiliza un sistema de voto mixto, con un 50% escogido a través del televoto de los espectadores y el otro 50% concedido por un jurado profesional que selecciona la televisión estatal de cada país (y que, por tanto, en el caso de Crimea serán escogidos por un jurado de Kiev, no de Moscú). El conflicto entre ambos países se ha propagado por toda Europa y el candidato socialdemócrata danés a las elecciones europeas del próximo 25 de mayo, Lasse Quvang, ha instado al ente público de televisión (DR), que será el encargado de transmitir la señal mundial de la gala, que haga boicot a Moscú. Desde la televisión estatal, la dirección recuerda que sólo el organizador “puede expulsar a un participante si incumple las reglas”, cosa que Rusia no ha hecho de momento.

Pero el conflicto entre ucranianos y rusos ya se ha hecho palpable en anteriores ediciones del certamen. En la última década, los puntos que Rusia ha otorgado a su vecina Ucrania – que ganó el festival en 2004 - y los que este país ha otorgado a Rusia han ido decreciendo notablemente. Y para muestra, un dato: mientras que en 2003, el 30% de los puntos que recibió Ucrania procedían de su país vecino, en 2009 no llegaron al 5%. En el caso contrario, Rusia recibió en 2004 un 15% de los votos de Ucrania mientras que en 2008 la cifra descendió hasta un 5%.

Eurovisión, 'el desfile gay europeo'

Como cada año, algunos de los representantes se convierten en tema de todas las conversaciones y comentarios los días previos al festival. Este 2014 la afortunada ha sido la representante de Austria, Conchita Wurst – más conocida como la 'mujer barbuda' – una cantante travesti que interpretará la canción Rise Like A Phoenix y que se encuentra entre una de las favoritas debido a su filón mediático. Curiosamente, en este aspecto Rusia y Ucrania se han puesto de acuerdo juntamente con sus vecinos de Bielorrusia para encender el debate y pedir a los organizadores del evento musical que retiren a Conchita del concurso o que las televisiones públicas de sus países censuren su actuación.

Eurovisión, las polémicas de este año © LaVanguardia.com Eurovisión, las polémicas de este año

Además, el diputado ruso Vitali Milónov, conocido por promulgar una ley contra la propaganda gay en San Peterburgo, ha recomendado al comité nacional de Eurovisión que se boicotee este festival hasta que deje de ser “el desfile gay europeo”. Milónov ha afirmado, además, que la presencia de su país en Copenhague “es contraria a la actual política de renovación cultural y ética” y que “la retransmisión en directo del certamen podría ofender a millones de rusos”.  Pero el debate homófobo hace días que tiñe la escena de Eurovisión. Uno de los favoritos por las casas de apuestas para ganar el concurso, el armenio Aram MP3,  criticó en su blog la presencia de Conchita Wurst, que consideró que “no es normal ni adecuada”. Además, dijo que “ojalá en Copenhague le ayudemos a decidir si es un hombre o una mujer”, una frase que encendió las críticas y el debate en las redes sociales. Para añadir más leña al fuego, un tiempo después dijo que si finalmente tuviera que compartir escenario con la austriaca, “intentaría aguantarlo como pudiera”.

Por su parte, la representante austriaca ha declarado ante esta petición, que ha alcanzado ya el millar de firmas, que “el odio y la intolerancia están por todas partes, no depende del país” y ha reconocido que hay gente en su propio país a la que le gusta y otra a la que no le gusta. Además, la televisión austriaca ha animado a sus seguidores a ponerse una barba postiza para apoyar a su candidata en una campaña bajo el lema 'Unidos por la tolerancia'. Precisamente, y coincidiendo con este evento, que prevé atraer a más de 1 millón de visitantes, tres parejas homosexuales rusas tendrán la oportunidad de casarse en Copenhague en una iniciativa lanzada por las autoridades públicas para celebrar el 25 aniversario de la legalización de las uniones entre personas del mismo sexo en Dinamarca.

Otras de las polémicas de este año la protagonizan el dueto que representará a Polonia, país que retorna a Eurovisión tras dos años de ausencia. El tema, My slowianie, lleva más de 42 millones de visitas en Youtube.El motivo es bien sencillo: aparecen pastorcillas polacas vestidas con ropa tradicional y escotada y bebiendo leche fresca de forma sugerente. En una de las imágenes aparece una de las componentes manchada con un líquido blanco que representa claras connotaciones sexuales. El videoclip ya ha provocado quejas explícitas de algunos países participantes que lo han tachado de machista. “Estamos mostrando la belleza de las chicas polacas”, han respondido el dueto Donatan y Cleo.

Los que hagan trampas, expulsados

La Unión Europea de Radiodifusión (UER) también ha decidido poner coto a los amaños de votos que han afamado al concurso anual de música. Es por eso que el Grupo de Referencia de Eurovisión ha decidido endurecer las sanciones por irregularidades y se castigará a los países que intenten lograr votos fraudulentos con la prohibición de actuar en el festival durante un máximo de tres años. Según ha explicado el organismo de control, esta medida servirá para “reforzar la credibilidad” de las votaciones ante las críticas surgidas en anteriores ediciones, cuando se denunciaron las influencias en el televoto de los espectadores, así como la detección de votos fraudulentos en la edición del año pasado que no fueron contabilizados.

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