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Fobia al compromiso: ¿tiene miedo a enamorarse?

Logotipo de El Mundo El Mundo 29/09/2017 ANA SIERRA

Quizá nunca se lo haya planteado cuando decide dejar a su pareja. Puede que le sorprenda que sus relaciones nunca lleguen a estabilizarse cuando en su entorno todos se emparejan y construyen vidas duraderas en común.

¿Ha sentido que cuando parece que llega el momento de comprometerse, algo sucede y decide dejarlo repentinamente? ¿Desaparece o quizá comience a descuidar la relación hasta que la otra parte decide romper con la relación por no sentirse correspondida?

Puede que sienta que empieza a cuestionarse si esa persona será ideal para sentar la cabeza o aparezca un temor intenso a continuar con ella, llegando incluso a tener ataques de pánico cuando tiene que elegir entre continuar o dejarlo. O puede que sienta que su libertad se verá muy afectada por la continuidad de la misma y desea escapar de esa situación. Si esto le ha sucedido en diversas ocasiones, quizá se deba a que padece filofobia.

© Proporcionado por elmundo.es

¿Qué es?

Se trata de una alteración del estado de ánimo que genera dificultades a las personas a la hora de comprometerse emocionalmente con otra o enamorarse, ya que ello conlleva, generalmente, la formalización de esa relación.

Como toda fobia, la persona que lo sufre siente un miedo intenso que desencadena en una serie de conductas de huida, habitualmente irracionales. En ocasiones, están bien fundamentadas a nivel racional para encontrar la coherencia a este impulso y escape inminente que le genera esta fobia.

Esto hace que sienta la necesidad de defenderse de lo que supone enamorarse, por lo que lo bloquea buscando peros, tanto a la persona objeto de su enamoramiento incipiente como del tipo de relación que se está manteniendo y el camino que comienza a tomar, basado en el compromiso y la reciprocidad. En ocasiones, la filofobia da la cara cuando la otra parte le presenta a sus amigos como su pareja o considera que es el momento de conocer a sus familiares.

Tras vivenciar las primeras huidas suelen elegir, curiosamente, relaciones difíciles e imposibles para reafirmarse en que enamorarse es la perdición y no están hechos para comprometerse ni mantener relaciones duraderas. Esto se fundamenta en la profecía autocumplida donde, sin ser conscientes de ello, seleccionamos personas que no nos permitan continuar la relación por cuestiones evidentes, nos hagan sentir que nuestras creencias son ciertas y tener motivos para alejarnos del compromiso y el amor.

¿Afecta más a hombres?

Aunque la filofobia pueda afectar tanto a hombres como a mujeres, por cuestiones culturales, sociales y educacionales, se suele creer que les afecta más a ellos. Tradicionalmente ofrecemos desde la infancia una educación afectiva diferenciada por sexo y género, donde los roles asociados a la libertad, la aventura y el proyecto personal se enseñan a los niños, futuros hombres. Sin embargo, a las niñas se las educa en el amor, los cuidados y el proyecto común y familiar. Esto, aunque no es determinista, puede afectar a la forma de relación entre una mujer y un hombre, cuyos objetivos podrían diferir entre sí, debido a su educación afectiva casi enfrentada. Sin embargo, la filofobia puede darse en todas las personas, independientemente de su sexo, género, orientación sexual o el tipo de relación afectiva que elijan. En cualquier caso, nunca se debe a un factor biológico o genéticosino aprendido , quizá por alguna mala experiencia de pareja que le hiciera sufrir en exceso en el pasado.

De hecho, también podría aparecer algo similar en otros contextos, como por ejemplo, ante un compromiso laboral importante, un proyecto a largo plazo que conlleve mucha responsabilidad o, incluso, en cuestiones familiares, con los hijos o amistades. En estos casos, este tipo de relaciones podrían ser superficiales, sin mucha implicación afectiva ni emocional, y eludiendo cualquier indicio de compromiso, quizá delegando éste en otras personas, tratando de pasar desapercibido, no correspondiendo las invitaciones o propuestas para generar mayores vínculos o directamente desapareciendo.

¿Cómo puedo detectarla?

Las personas que la sufren muestran una alta necesidad de control y rigidez. Suelen buscar defectos en la pareja y, bajo la etiqueta de ser exigentes, puede esconderse ese miedo al compromiso.

Temen ante todo perder su libertad, por su idea distorsionada de lo que supone amar. Se suelen enamorar de personas inalcanzables o muy diferentes a ellos. También suelen mostrar celos y posesividad, asociada a su inseguridad y a su miedo a ser rechazado y sufrir por ello.

Les cuesta y no suelen perdonar, negociar o continuar una relación si algo no les gusta. Aunque parezca lo contrario, suelen tener una autoestima baja. No hay que confundirlo con las personas que deciden dejarlo porque realmente no hay afinidad.

¿Tiene solución?

Las personas que se sientan identificadas y piensen que padecen de filofobia podrían trabajar todas las áreas anteriores con la ayuda de una persona experta en Psicología y pareja para que no les volviera a suceder.

Quizá se encuentre en este momento iniciando una relación y no desea huir como hizo en otras ocasiones. En esta situación de emergencia podría buscar ayuda para poder abrir su corazón e iniciar lo que, en definitiva siempre ha deseado, construir una relación profunda y duradera.

Ana Sierra

es psicóloga y sexóloga

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