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Gómez pide un anticipo de 100.000 euros a la Asamblea de Madrid

El Mundo El Mundo 08/06/2014 JAIME G. TRECEÑO

El Partido Socialista de Madrid (PSM) tiene problemas económicos. Su secretario general y portavoz en la Asamblea de Madrid solicitó oficialmente el pasado viernes un adelanto de 100.000 euros respecto a la asignación que tiene por los resultados electorales de las autonómicas de 2011. Concretamente, pide ese anticipo de la asignación institucional del segundo semestre. Por supuesto, este dinero se descuenta luego de la cifra total que se les corresponde.

Según el escrito al que ha tenido acceso este diario, Gómez justifica esta demanda por «problemas puntuales de tesorería» en el grupo parlamentario socialista. «Se solicita que el presente escrito se incorpore a los asuntos de incorporación urgente de la próxima reunión de la Mesa de la Asamblea». La Mesa es el órgano de Gobierno de la Cámara autonómica en la que están representados en forma proporcional los partidos con representación. El documento está firmado por el propio portavoz, Tomás Gómez.

El presidente del grupo socialista y del PSM, Juan Barranco, precisó que ese anticipo es para «pagar las nóminas de los trabajadores. Se ha realizado un importante gasto en la campaña de las europeas. Se trata de un dinero que se percibiría en julio», señala, mientras no puede aclarar si es o no la primera vez que los socialistas piden adelanto.

Los grupos políticos y sus partidos se financian con el dinero que reciben de las instituciones. El Parlamento autonómico asigna una cantidad fija anual a todas las formaciones y otra variable por cada uno de los diputados. Ambas cantidades se van actualizando año a año. Según los resultados de 2011, la cifra fija es de 518.646,69 euros, a la que se suma otra variable que depende del número de diputados. Cada grupo percibe 17.809,70 euros por escaño. Los socialistas cuentan con 36, lo que les permitiría recibir 641.149,2 al año. Por lo tanto, la cifra total al final del ejercicio sería de 1.159.795,89 euros. Estas asignaciones se trocean y se pagan semestralmente.

Desde la Cámara autonómica se ha asegurado que en 2011 «se pactó» una rebaja de la asignación de un 10% y de un 12,5% para 2012 y 2013. Unas de las razones que alega Barranco para que los socialistas se encuentren en esta situación es lo que asegura fue «una reducción de Aguirre de ayuda a los grupos».

Personal propio de los partidos

Este dinero es, supuestamente, para el funcionamiento interno de los grupos políticos, ya que los sueldos de sus señorías corren a cargo de la Cámara autonómica así como «los locales y medios materiales suficientes para su adecuada organización y correcto funcionamiento», según precisa la Asamblea. A diferencia de los grupos municipales, en los que es la propia Administración municipal la que termina pagando a los colaboradores, los grupos parlamentarios pagan a su personal.

Lo cierto es que esta circunstancia ha hecho que los grupos políticos de la Asamblea y en los ayuntamientos estén formados por personal de los propios partidos. Y es que esa misma asignación presupuestaria acaba en las arcas de las formaciones y utilizan ese dinero, sobre todo, para su funcionamiento normal. Según un reciente informe elaborado por los servicios jurídicos de la Cámara autonómica, esta aplicación del dinero es legal. El pasado 15 de octubre PP, PSOE e IU tumbaron una iniciativa de UPyD de reducir de 21 a 10 el número de trabajadores eventuales, designados a dedo, contratados por los grupos políticos. Las razones para rechazarlo fueron las de los recortes que se habían aplicado los grupos.

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En cualquier caso, el presidente del PSM y del grupo parlamentario socialista reconoce que la mayor merma económica que sufre su formación viene dada por la reducción en el número de votos. Es decir, por la pérdida de representación en las instituciones. «Veníamos de tener una importante presencia institucional, lo que requería una estructura acorde. Al verse reducida la representación, tenemos dificultades para sostenerla», admite.

En las últimas elecciones europeas los socialistas se quedaron muy lejos del 35,61% de los votos que consiguieron en 2009, y se hundieron a un pírrico 18,94%, su registro más bajo en la región en unos comicios. En las autonómicas y municipales de 2011 cayeron de un 33,39% hasta el 24,13%. Tan sólo unos meses después, en noviembre, conseguían remontar sólo dos puntos (26,03%) en las generales.

Malos resultados electorales

Los malos resultados de las autonómicas de 2011 les hizo perder apoyo institucional. De los 179 pueblos de la región, los populares consiguieron la mayoría absoluta en 109 y relativa en 38. El PSOE tan sólo gano de forma absoluta 11 pueblos y en cinco obtuvo una mayoría relativa. En la actualidad, la Asamblea de Madrid tiene 129 diputados, de los que 36 son del PSOE. En la pasada legislatura, los socialistas tenían 42 escaños en un Parlamento más pequeño, de 120 miembros. A estas cifras hay que sumar la reducción sucesiva de afiliados en el PSM. Tomás Gómez llegó a la Secretaría general en julio de 2007 tras sustituir en el cargo a Rafael Simancas que le dejó un partido con 30.000 militantes.

En las elecciones primarias de octubre de 2010, a la que se enfrentó y venció a la entonces ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, había un censo registrado de 17.800 personas. En la web oficial del PSM no se ofrece ninguna cifra actualizada de militantes. Fuentes socialistas la rebajan hasta los 14.000 militantes, y Barranco no supo precisar el número, aunque resta importancia a su peso económico. «Las cuotas no tienen un peso importante en nuestras cuentas, ya que también hay exenciones y demás», precisó.

Esta situación ha llevado a que el partido haya tenido que recurrir a las instituciones para sostener su estructura. Baste como ejemplo lo sucedido en junio de 2012, tan sólo un año después de las elecciones autonómicas, en el grupo municipal socialista de Madrid. Gómez decidió, en virtud de la mayoría que tiene en la lista de la ciudad, por encima de su propio portavoz, Jaime Lissavetzky, incorporar personal del PSM. Los cambios afectaron al 20% del total de los 50 técnicos y administrativos de la plantilla, según publicó este diario el 22 de junio de ese año. «Ni mucho menos hemos tomado la medida por la crisis ni para recolocar personal. Se trata de utilizar los recursos que tenemos para obtener la máxima eficiencia», aseguraba entonces Diego Cruz, secretario general del grupo municipal socialista. De hecho, hay casos en los que hay trabajadores que son pagados por el Ayuntamiento de Madrid y que realizan tareas tanto para el partido, como para el grupo parlamentario en la Asamblea. Es decir, que no pisan el Consistorio. La excepcionalidad se ha convertido en norma.

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