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Hamilton gana en Shanghái y Alonso acaba tercero

EL PAÍS EL PAÍS 20/04/2014 Manel Serras

Lewis Hamilton no cede. Tras la retirada que sufrió en el primer gran premio de la temporada por un problema de motor, el piloto británico ha encadenado tres victorias consecutivas en las carreras siguientes. Al piloto de Mercedes se le ve tranquilo, seguro de sí mismo y de las prestaciones que le concede su monoplaza. Nadie puede con él, ni siquiera su compañero de equipo, Nico Rosberg, que una carrera tras otra va acumulando pequeños problemas –esta vez corrió sin contar con la telemetría en su coche- que le están perjudicando. La superioridad de Mercedes se hace patente en cada gran premio. Han ganado las cuatro carreras del año y han marcado todas las pole positions. En China lograron el tercer doblete consecutivo. Mientras que Fernando Alonso se subió, por fin, al podio por primera vez esta temporada en la tercera posición.

Ésta fue la 25ª victoria de Hamilton y una de las más limpias. Partía ya desde la primera posición de la parrilla y en ningún momento perdió el liderato de la carrera. La prueba más evidente de su superioridad fue que ya en la segunda vuelta le llevaba más de dos segundos de ventaja a Sebastian Vettel, el hombre que le perseguía tras haber realizado una gran salida que le permitió superar a su compañero Daniel Ricciardo. También Alonso hizo una salida espectacular, ganando dos plazas y situándose en tercera posición, a pesar de sufrir un pequeño toque con Felipe Massa. En cambio, Rosberg salió fatal y cayó hasta la séptima posición.

Hamilton, en Shanghái. © CARLOS BARRIA Hamilton, en Shanghái.

La carrera, sin embargo, fue situando las cosas en su justo lugar. Hamilton fue intratable con cualquier tipo de neumático. Y Rosberg fue ganando posiciones, gracias a las prestaciones de su Mercedes, hasta acabar adelantando a Alonso en la 42ª vuelta, con unos neumáticos menos desgastados que el asturiano y un coche más rápido. Hasta entonces, el español estuvo luchando para mantenerse en una segunda posición que había conseguido gracias a una excelente estrategia de su equipo, al cambiar neumáticos por primera vez una vuelta antes que Vettel y dejarlo relegado a la tercera posición cuando éste salió del taller.

Fue interesante constatar el mal humor del cuádruple campeón mundial alemán, cuando desde el taller de Red Bull le indicaron que cediera el paso a su compañero de equipo Ricciardo, porque tenía mejores neumáticos y estaba circulando bastante más rápido que él. “Mala suerte”, respondió él desde el coche. Pero tras una breve lucha por aguantar su posición, acabó cediéndole la cuarta posición al australiano, que está demostrando su calidad de conducción en cada carrera del Mundial.

En China se hizo de nuevo patente que Mercedes va un paso por delante de todos sus rivales y que esta distancia se mantendrá en las próximas carreras. Parece imposible que pueda igualarse en Barcelona, la próxima carrera, esta diferencia de más de un segundo entre ellos y sus perseguidores, Red Bull y Ferrari. También pudo comprobarse que Ferrari ha dado un paso adelante con las evoluciones que se han aplicado al coche en este gran premio. Sin embargo, Red Bull no se duerme y sigue evolucionando sus coches para no perder comba. En China, la excelente salida de Alonso le permitió luchar contra los Red Bull y mantener vivas hasta el final sus opciones de podio.

Definidas las dos primeras posiciones para Hamilton y Rosberg, la pugna entre Alonso y Ricciardo por la tercera plaza del podio se convirtió en el punto de máximo interés en la parte final de la carrera. Alonso, con problemas en los neumáticos, sufrió para mantener la tercera posición, acosado cada vez de más cerca por el australiano Ricciardo. Al final, también el piloto de Red Bull acusó el paso de las vueltas en sus neumáticos y tuvo que rendirse ante la evidencia de que no podría alcanzar al español. La llegada de Marco Mattiacci a Ferrari en sustitución de Stefano Domenicali parece haber supuesto una leva reacción en el equipo italiano. En Shanghái todo funcionó como un reloj y Alonso logró el primer podio del año.

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