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Harry Kane, De Bruyne y Aboubakar brillan en una gran noche de Champions

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 27/09/2017 Juan L. Cudeiro
Uno de los tres goles de Harry Kane al Apoel. © MATTHEW CHILDS Uno de los tres goles de Harry Kane al Apoel.

Fue la noche de los nombres propios, sobre todo la de los goleadores, de Cristiano Ronaldo y Ben Yedder en los partidos de Real Madrid y Sevilla ante Borussia Dortmund y Maribor, pero también la de Harry Kane, De Bruyne o Aboubakar, también la de Pepe Reina, decisivo al detener un penalti. Fue también una jornada que deja varias certezas en la Liga de Campeones, por ejemplo la de que el Tottenham va en serio, con dos victorias en dos jornadas, ya con seis puntos de margen sobre el Borussia Dortmund en el grupo que lidera junto al Real Madrid. O la de la solidez del Manchester City, que en la segunda aventura con Pep Guardiola ha encontrado por ahora la llave del candado que cierra su portería: apenas ha concedido dos goles en ocho partidos entre liga y competición europea. Fue la noche en la que se constató que el Liverpool tiene más fútbol que resultados y con apenas dos puntos en dos partidos no deberá tener tacha en su inmediato doble enfrentamiento ante el Maribor.

Resultados de la jornada

Grupo E

Spartak Moscú – Liverpool 1-1

Sevilla – Maribor 3-0

Grupo F

Nápoles – Feyenoord 3-1

Manchester City – Shakhtar 2-0

Grupo G

Besiktas – Leipzig 2-0

Mónaco – Oporto 0-3

Grupo H

Borussia Dortmund – R. Madrid 1-3

Apoel – Tottenham 0-3

En Nicosia quien no falló el Tottenham (0-3), que se ha conjurado para no repetir el fiasco de la temporada pasada cuando cayó en la fase de grupos. En la primera jornada derrotó al Borussia Dortmund en Wembley y ante el Apoel tiró de su futbolista más determinante, Harry Kane. El delantero inglés está de dulce, marcó tres goles y suma nueve en los cinco partidos que ha jugado con su equipo en el mes de septiembre. Pueden agregarse las dos dianas más que anotó en los dos partidos que disputó con su selección, pero incluso sin ellos puede colegirse que estamos ante uno de los futbolistas más en forma de lo que va de temporada, máximo goleador en la Premier (seis) y en la Champions (cinco).

De Bruyne desbloqueó en Manchester un duelo (2-0) que se trabó a partir del fenomenal despliegue del Shakhtar preparado por el técnico portugués Paulo Fonseca, que tiró la línea bien arriba y planteó una brega sin espacios. Pero el partido del mediapunta belga fue brillante y lo coronó con un remate desde la frontal que rompió el partido justo tras el descanso. Agüero falló un penalti ante el buen meta Pyatov con veinte minutos por delante, pero el City acabó por ir de menos a más, sobre todo en cuanto a su capacidad para no conceder opciones ante su meta. Sterling finiquitó el partido sobre la hora ante un rival que dejó estela correosa.

Gol de Coutinho al Spartak.JOHN SIBLEYAction Images via Reuters

En el Liverpool brilló Coutinho, por fin integrado en el equipo tras su flirteo veraniego con el Barcelona. Un remate tras una orfebre pared con Sadio Mané le dio el empate (1-1) en casa del Spartak a su equipo, que mereció más, pero que tuvo que remar tras encajar un gol en un libre directo ejecutado por el brasileño Fernando al poco de iniciarse el partido. Debió de ganar el equipo de Klopp, que lo intentó hasta la extenuación en un partido pródigo en interrupciones en el que se tuvieron que agregar diez minutos sobre la hora y en el que las protestas finales de Jürgen Klopp se ahogaron entre el éxtasis los aficionados rusos.

Lo que se escuchó al pie del Vesubio fue el grito de Pepe Reina, decisivo al detener un penalti que pudo meter al Feyenoord en el partido y que catapultó al Nápoles hacia una el sosiego porque casi sin solución de continuidad marcó Callejón y sentenció un partido (3-1) en el que ya habían anotado Insigne y Mertens y descontó Amrabat en los instantes finales.

El Oporto no falló en Mónaco (0-3). Necesitaba la victoria tras perder en O Dragao ante el Besiktas en la primera jornada y se fue a por ella sin ambages, con todo el músculo de un dúo africano demoledor, el que conforman el camerunés Aboubakar y el malí Marega. Marcó el primero dos goles en la repetición de la final de la Liga de Campeones de 2004 y el segundo fabricó el que sirvió para que redondease el mexicano Miguel Layún. Al final, mismo resultado que en aquella cita de hace trece años en Gelsenkirchen. El equipo de Iker Casillas recupera la sintonía en el grupo, a rebufo del Besiktas, que se mostró firme en su coliseo para no dejarse meter mano por el Leipzig (2-0). El exdeportivista Ryan Babel marcó en los primeros minutos y Anderson Talisca rubricó antes del descanso al rematar un característico centro de Quaresma con el exterior de su pie derecho.

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