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Iberia, Air Europa, Renfe... se preparan para la Champions

Expansión.com Expansión.com 15/05/2014 N. Serrano

El 24 de mayo, día de la final de la Champions League, se vivirá una batalla de dioses en Madrid. Cibeles, diosa de la Madre Tierra y lugar de peregrinaje merengue, contra Neptuno, amo de los mares y esclavo del fervor colchonero.

Pero el día de autos y durante ese fin de semana se librará otra batalla no menos ardua, donde los dioses de la Tierra y el Mar no serán los implicados; esta vez, la lucha sólo se mide por tierra y aire.

Las aerolíneas, los trenes y las compañías de autobuses que cubren el trayecto Madrid-Lisboa también juegan su propio partido con una estrategia basada en aumentar sus frecuencias y prepararse para una final histórica. Por aire... «Estamos volcados en facilitar el desplazamiento de los aficionados a un acontecimiento futbolístico que es histórico. Pondremos todos los aviones que sean necesarios para cubrir la demanda», señalaba Juan José Hidalgo, presidente de Air Europa. Dicho y hecho, la compañía española ha programado 2.700 plazas extra para la final que enfrentará al Atlético de Madrid y al Real Madrid. Todos los vuelos regulares de los días 23, 24 y 25 de mayo serán operados por aviones Airbus 330 con capacidad para 300 pasajeros, en lugar de los que cubren esa ruta actualmente, que sólo disponen de 50 y 120 asientos.

Como complemento a los vuelos regulares –con cuatro frecuencias diarias–, Air Europa también ha programado vuelos chárter de ida y vuelta el día del partido operados por un Boeing con capacidad para 200 personas. ¿El precio medio de una de esas codiciadas plazas? «Unos 375 euros de media», según la aerolínea. Iberia ha sumado 22 vuelos adicionales para ese fin de semana. «Un evento como la final de la Champions League es una buena oportunidad de negocio», reconoce Marco Sansavini, director comercial de Iberia. De esos 22 vuelos, 12 son chárter contratados para llevar al Real Madrid o mayoristas y los otros 10 son vuelos regulares. Para no quedarse cortos, casi todos ellos estarán operados por un Airbus A321 con capacidad para 200 pasajeros.

En total, han incrementado sus plazas «un 124%» y llegarán a los 12.000 asientos. La tarifa de salida empezó en 70 euros, pero los billetes volaron. Ahora mismo, su web dispone de vuelos con salida el sábado 24 de mayo y vuelta al día siguiente, que cuestan desde 787 euros.

EasyJet (también con vuelos directos desde la capital a Lisboa) no ha aumentado plazas y ha apostado por sus trayectos regulares: dos frecuencias diarias, a excepción de los sábados que sólo hay una. ¿El precio? Desde 958 euros, saliendo de Madrid el sábado 24 y volviendo el domingo.

El día del partido, la aerolínea portuguesa TAP contará con siete vuelos entre ambas capitales para llegar a tiempo al Estadio de la Luz. Sólo el viaje de ida son aproximadamente 386 euros. ...Y por tierra El avión es la forma más rápida de coronar los 620 kilómetros que distan entre ambas ciudades, pero no la única.

Otras opción es el tren. Renfe ha preparado, junto a las fuerzas de seguridad del Estado, un dispositivo especial de cara a la final con cuatro trenes adicionales que cubren la ruta más codiciada. La peculiaridad es que los trenes estarán segmentados por aficiones, de tal modo que habrá dos para merengues y otros dos para colchoneros. Gran parte de esta oferta se comercializa a través de las agencias de viajes oficiales y una plaza de turista cuesta 97 euros. Además, Renfe dispone del Trenhotel Lusitania entre Madrid y Lisboa, con un trayecto de casi 10 horas.

¿En busca de opciones más económicas? ALSA también ha preparado unos servicios especiales que partirán de la Estación Sur de Autobuses de Madrid por la mañana y regresarán una vez terminado el partido desde 55 euros ida y vuelta. Una buena opción para los que no desean pernoctar en la capital lusa y no quieren cifras de tres dígitos en sus cargos bancarios.

Nunca 620 kilómetros estuvieron tan cotizados. Lo dicho, la batalla por llegar a Lisboa está servida.

 

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