Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

Inio Asano

Notodo Notodo 02/06/2016 José Martínez Ros
Imagen principal del artículo "Inio Asano" © La Fábrica 2014 @ Imagen principal del artículo "Inio Asano"

El argumento de esta obra de Inio Asano, la gran revelación del manga indie norteamericano (dueño y señor de títulos como La chica a la orilla del mar, Solanin o Nijigahara Holograph), no parece, resumindo, nada especialmente original. Punpun es un chaval tímido de una familia desestructurada: una madre inestable, un padre encarcelado por agredirla y un tío solitario y esquivo que se ve obligado a cuidarlo, aunque no es la persona más adecuada para guiar a un adolescente en esa edad tan vulnerable. Una niña llega a su escuela (con un entorno familiar de lo más conflictivo, ya que sus progenitores están metidos en una secta religiosa) y él se enamora perdidamente. Hasta aquí todo normal: una historia de aprendizaje. Se trata de un relato típico de su autor, cuya breve y exitosa carrera está plagada de mangas sobre adolescentes y jóvenes desarraigados e inseguros que, a tientas, tratan de avanzar y crecer en un mundo hostil o indiferente.

Sin embargo, la rareza empieza con el dibujo. Todos los que hemos leído obras anteriores de Asano, estamos acostumbrados al impactante, a la vez hiperrealista y lírico, dibujo del ilustrador nipón: un dibujo de un nivel técnico apabullante, con un trazo fino y cuidado y un enorme detallismo. Y así aparecen los fondos y los personajes secundarios... pero Punpun y su familia están representados como garabatos de pollitos casi abstracto. No sabemos cómo se le ocurrió a Asano contar esta historia, pero crea un extraño efecto de distanciamiento que acentúa su aspecto de criaturas frágiles y doloridas. También incluye una serie de elementos surrealistas bastante curiosos y que recuerdan a la más perturbadora de sus obras anteriores, Nijigahara Holograph. Así, Punpun tiene visiones de Dios en la surge para aconsejarle como una gran cabeza flotante. O la representación gráfica de sus primeras fantasías sexuales.

Un detalle importante es que, aunque Punpun es el protagonista, y se ve a sí mismo, sobre todo debido a su feroz timidez, como un perdedor o un monstruo, todos los personajes importantes, tanto juveniles como adultos, son plenamente tridimensionales: todos poseen su punto de vista sobre el mundo que los rodea, sus propios temores y sus propios traumas. De hecho, uno de los muchos alicientes de su lectura es ver cómo cambian, aprenden, fallan, caen y evolucionan. Es una historia universal con la que cualquiera en prácticamente cualquier ciudad del mundo podría identificarse, explorando tanto temas cotidianos (las interrelaciones con amigos, familiares, compañeros de estudios, la soledad, el descubrimiento del amor, el deseo...), entre escenas más misteriosas y crípticas que hacen pensar en David Lynch o en Charles Burns.

Asano lo presenta todo con una estructura muy interesante, con una trama que se bifurca a través de distintos personajes que acaban teniendo algún contacto relevante con nuestro protagonista y modificando su historia. Lo que la convierte en una experiencia totalmente envolvente y poco convencional: pocas veces han llegado a preocuparme tanto la suerte de unos seres de ficción como los de Buenas noches, Punpun. Aunque no se debe usar el adjetivo 'genial' en vano, Asano lo merece en este manga. No os lo perdáis.







Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de Notodo

image beaconimage beaconimage beacon