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Inocencio Arias: "No entusiasmaría en Catalunya precisamente que España ganara el Mundial"

La Vanguardia La Vanguardia 12/06/2014 Jesús Sancho

El mundo tiene la mirada puesta en Brasil con el arranque de uno de los mayores acontecimientos del planeta, el mundial de fútbol. La celebración del campeonato también ha evidenciado el malestar social de una parte de la sociedad brasileña. En el terreno futbolístico, los aficionados de la canairinha esperan que no se repita un ‘maracanazo’ como sucedió en 1950 mientras que la selección española luchará por revalidar el título de Sudáfrica de 2010. Durante este periodo de tiempo ya se han celebrado 16 mundiales que ahora se rememoran a través de un recorrido lleno de vivencias personales y anécdotas del diplomático, ahora jubilado, Inocencio F. Arias (Almería, 1940) en su libro ‘Mis mundiales’ (Plaza & Janés). El que también fuera director general del Real Madrid durante la presidencia de Ramón Mendoza reflexiona de qué manera el balón traspasa los límites del campo y cómo el fútbol afecta las relaciones diplomáticas y a toda una sociedad. Además de sus labores diplomáticas Arias ha ocupado cargos relevantes en varios gobiernos de la democracia. Fue secretario de Estado y subsecretario con Felipe González, embajador en la ONU con Aznar y portavoz de Exteriores con tres gobiernos diferentes de la democracia, con los de UCD, PSOE y PP. En la ONU también fue presidente del Comité Mundial contra el terrorismo. Tras su dilatada carrera diplomática ahora disfruta de una de sus mayores aficiones: el fútbol.

- En su libro 'Mis Mundiales' repasa los 16 campeonatos de fútbol , desde Brasil 1950 hasta Sudáfrica 2010 ¿Se acuerda de todos?
- Desde el primero hasta el último, que viví porque estuve en Sudáfrica.

- ¿A cuántos ha asistido?
- Los he vivido todos y he ido a los de Italia, Estados Unidos, España, Sudáfrica…también como aficionado del fútbol me encanta recortar crónicas de periódicos de todo el mundo. Tengo centenares de recortes y esto me ha permitido crear un archivo considerable de fútbol.

- ¿Cuál es su primer recuerdo de un Mundial?
- Fue un recuerdo exultante y jubiloso. Me acuerdo perfectamente cuando oí el gol de Zarra locutado por Matías Prat.

-Comenta incluso que recuerda “de un modo más vívido” el gol de Zarra en 1950 que la muerte de su padre…
- Exactamente. Prácticamente sucedió en la misma época. Ha sido uno de los condicionantes para escribir el libro.

- Aquel Mundial pasó a la historia por el 'maracanazo' con la inesperada victoria de Uruguay ante Brasil. ¿Qué le pareció?
- Daban tanto ganador a Brasil que regalaron a los jugadores la mañana del partido un reloj con la inscripción: “Saludo a los campeones”. Algún periódico de Río de Janeiro, no todos, incluso publicó: “Estos son los campeones del mundo”, con la fotografía de los jugadores de Brasil.

- ¿Cree que el fútbol puede ser un buen embajador?
- Sí, pero también puede unir y desunir. El fútbol es bueno como embajador para representar, aunque a veces crea animosidades entre naciones o incluso entre ciudades. Por ejemplo, hubo una guerra entre Salvador y Honduras que costó 4.000 muertos o las disputas entre ciudades como Barcelona y Madrid.

- ¿Cómo vive estos enfrentamientos?
- Me encantan que se enfrenten porque son los dos mejores equipos, pero, como diplomático y español, tiemblo si el árbitro mete la pata en uno u otro sentido.

-¿Por qué?
- Porque habrá miles de personas que de un bando u de otro pensarán que eso se ha hecho para jorobarlos políticamente. Es terrible. Eso no une, desune.

- ¿Realmente el fútbol puede llegar a ejercer tantas influencias en las relaciones ya sean naciones o internacionales?
- El fútbol abre puertas. Por ejemplo, el triunfo de la selección española en Sudáfrica puso en la retina de muchas personas de muchos países africanos a España, que hasta entonces no sabían dónde estaba. España jugó bien, ganó los partidos merecidamente y casi todos los países de África nos adoptaron. Yo estuve allí y veía matrimonios sudafricanos con sus hijos pintados con los colores de España. En Sudáfrica, España se convirtió en el Brasil de otros campeonatos.

-En el libro también señala que tanto las dictaduras como las democracias han utilizado el fútbol, ¿por qué lo hacen?
- Cualquier tipo de régimen. Si su equipo va delante puede sacar pecho y puede quizás intentar tapar problemas, pero tarde o temprano surgen. En España, el régimen, que era una dictadura, se dio cuenta muy tarde de que un buen equipo de fútbol le podía abrir puertas. Ese equipo fue el Real Madrid, que logró tener un equipo de ensueño como el que ha tenido ahora Barcelona. El régimen no se percató de la importancia del fútbol como tal y no pudo imaginar que el Madrid iba a ser un equipo maravilla por lo que la acusación de que el régimen siempre estuvo detrás del Real Madrid es una tontería. En los primeros trece años del régimen el Madrid ganó dos copas y ninguna Liga.

- La evolución del fútbol, ¿también es un reflejo de la sociedad?
- La sociedad va más rápida que el balón. He tratado de reflejar cómo ha cambiado España. Han evolucionado los transportes, las costumbres, los comportamientos…Cuando murió mi padre tenía 9 años y me pusieron luto. Esto ha desaparecido. También recuerdo que vine a Barcelona antes que a Madrid con motivo del Congreso Eucarístico Internacional de 1952. Soy de Almería, pero vivía entonces en un pueblo de Granada. En Barcelona fue la primera vez que entré en un campo de fútbol de primera división y además había iluminación nocturna. Vi jugar a Kubala y fue un shock.

-¿Tiene pensado viajar a Brasil?
- Estoy hecho un lío. Ya he decidido no ir a la fase inicial. Ahora dudo si asistir a partir de los octavos de final o los cuartos. Supongamos que España sigue y me tengo que volver como ocurrió en Sudáfrica antes de la final.

-¿Entonces se perdió el gol de Iniesta? 
- Sí, pero vi el de Puyol. Estaba detrás de la portería con mi hijo. ¡Se me saltaron las lágrimas!

- En lo meramente deportivo, ¿cree que España podrá revalidar título?
-  No es imposible, pero es complicado. Creo que se ha mitificado mucho Brasil. Si no jugara en su campo, no tiene tan buen equipo, el equipo de Brasil no es mejor que el de España. Eso sí, la selección española tiene ahora algún problemilla, tiene últimamente menos gol que antes. Y un jugador que más he admirado como es Xavi Hernández tiene quizás un año de más. Es el mejor medio atacante de la historia de España, pero resulta que este año a final de la última parte ya no podía, le sobraban 20 o 25 minutos. No creo que pierda fuelle, pero es la gran incógnita. Xabi Alonso también es básico y creo que le queda fuelle todavía. 

-¿Cree que España podría repetir un 'maracanazo'?
- Jugaríamos contra Brasil en cuartos o ya en la final. Me gustaría eliminarlos en cuartos.

-Las voces más críticas aseguran que en el Barça se ha acabado un ciclo y lo mismo podría pasar con la selección española que cuenta con muchos jugadores del conjunto azulgrana. ¿A usted qué le parece?
- Al Barça lo veo muy bien y a la selección española también. Hemos imitado al Barça, pues enhorabuena. Del Bosque es una persona muy ecuánime. Su corazón es del Real Madrid, pero sobre todo quiere que la selección en la que él confía, gane. Si lleva a siete jugadores del Barça y son titulares, yo que soy del Madrid, estoy encantado si son los mejores.

- ¿De qué manera puede influir el fútbol en las protestas que están teniendo lugar en Brasil?
- Si Brasil fuese campeona del mundo todo este remolino social que hay en Brasil, que es considerable, quedaría bastante tapado. En el caso de que no lo sea  y cayese en octavos de final surgiría con más fuerza. Muchos gobiernos han intentado con el fútbol crear una sensación de bienestar, pero con frecuencia no lo han logrado. Por ejemplo, la selección argentina de Kempes ganó en 1978 el Mundial, pero más tarde la Junta Militar de Argentina acabaría cayendo.

- ¿Le ha sorprendido esta ola de protestas que se vive en Brasil?
- Brasil es un país que ha crecido enormemente en los últimos 25 años, pero al mismo tiempo no acaba de despegar del todo. Desde que entré en la carrera diplomática ya se le llamaba el país del futuro y han pasado 47 años. Tiene enormes desigualdades sociales y defectos de infraestructura, etc… el fútbol normalmente tapa todos esos problemas porque es uno de los países más enardecidos con este deporte y además les da satisfacciones porque han sido cinco veces campeones. No estoy tan convencido de que el fútbol vaya a tapar todo, Brasil tendría que ganar el campeonato. Un expresidente brasileño João Goulart dijo antes de un Mundial a los jugadores que tenían que ganar porque era más importante que el arroz. Aunque para muchos el fútbol hoy en día sigue siendo primordial y básico, creo que ya no es más importante que el arroz.

-¿Si España ganara el Mundial en qué ayudaría?
- Crearía una ola de entusiasmo en buena parte de la sociedad española, en una parte muy importante, pero no en toda. Seamos sinceros. En Catalunya y en otros sitios de España no entusiasmaría precisamente. Yo concibo a España como un todo y lamentaría que se pueda ir una parte como el País Vasco o Catalunya. ¡En Barcelona ha jugado futbolistas como Basora o César que eran mis ídolos! Entusiasmaría a una parte de la sociedad española, pero a otra no. El triunfo de Sudáfrica parecía que había soldado más a nuestra sociedad, pero en ciertas partes de España, como en Catalunya o País Vasco, no ha soldado más. Pasados los años la cosa ha quedado como estaba o peor.

- También se ha conocido durante estos días lo que cobrarán los jugadores de la selección española (720.000 euros) si ganan el Mundial, ¿qué le parece estas cifras?
- La cantidad es un disparate, no porque estemos en vacas flacas, sino porque es un disparate. También hay que decir que este dinero no lo paga el contribuyente. Por otro lado, estos jugadores, a los que yo conozco, se partirían el pecho igual aunque no hubiera primas.

- Recuerda en el libro que grandes figuras mundiales nunca llegaron a ganar un Mundial como Di Stéfano o Johan Cruyff. Uno de los nombres propios de este campeonato es Leo Messi. ¿Cree que el argentino ofrecerá su mejor versión?
- Messi tiene tanta clase que es una incógnita. Puede ser totalmente desequilibrante porque es un jugador de una clase única, pero tendrá que responder también el equipo de Argentina. Messi merecería ganar un campeonato del mundo, aunque tiene esta oportunidad y otra debido a su edad.

Inocencio Arias: 'No entusiasmaría en Catalunya precisamente que España ganara el Mundial' © LaVanguardia.com Inocencio Arias: 'No entusiasmaría en Catalunya precisamente que España ganara el Mundial'

- Usted que también ha sido director general del Real Madrid, ¿de qué lado disfrutaba más: desde el directivo o como aficionado?
- Como aficionado. Se sufre más en la directiva. En primer lugar, porque era más consciente y estás más mentalizado que si no entra la pelota puede estallar cualquier cosa. Por otro lado, el mundo de la directiva durante mi época era un mundo informal, la gente no tenía palabra y eso me ponía nervioso.

- Ahora está jubilado, ¿pero cómo ve hoy en día el mundo de la diplomacia?
- El mundo está aparentemente pacificado, pero sigue habiendo conflictos que no se cierran, como en Oriente Medio, y luego surgen otros como, el de Ucrania o Siria.

-¿Echa de menos el mundo de la diplomacia?
- No mucho, a mí no me asusta jubilarme, hubiera seguido tres o cuatro año más, pero llegó el momento. Ahora me dedico a ir al fútbol y otras cuestiones. 

-Uno de los temas que ha marcado la actualidad estos días ha sido la abdicación del Rey, ¿qué le ha parecido la noticia?
- Me sorprendió. Meses antes comenté que no veía en el carácter del rey Juan Carlos una persona dispuesta a abdicar. Pese a que le han desaparecido los dolores, bastantes grandes, no se sentía con fuerza física para recuperar el prestigio de la monarquía. Se había embarcado en una serie de viajes que tienen que ser agotadores para una persona de su edad. Y se ha dado cuenta de que el príncipe Felipe es mejor para este momento devolver el prestigio a la monarquía e incluso a España. 

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