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Israel intensifica la búsqueda de los tres jóvenes secuestrados

EL PAÍS EL PAÍS 16/06/2014 Juan Gómez
Una mujer palestina pasa junto a soldados israelíes en Hebrón. © MENAHEM KAHANA Una mujer palestina pasa junto a soldados israelíes en Hebrón.

Las autoridades israelíes han intensificado este lunes su operación de rescate de tres jóvenes judíos secuestrados el jueves por la noche, cuando regresaban a sus hogares desde una escuela religiosa en una colonia israelí en Cisjordania. Las fuerzas de seguridad han detenido ya a más de 150 palestinos en el operativo, entre ellos al presidente del Parlamento palestino, Aziz Dweik, así como a otras figuras clave del grupo islamista Hamás. El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, asegura tener pruebas de que Hamás llevó a cabo el triple secuestro. Tras una conversación telefónica con Netanyahu, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, condenó, según la agencia de noticias palestina Wafa, “la escalada violenta” de estos últimos días. Se refería tanto al secuestro de los tres jóvenes judíos como al tiroteo israelí que mató a un manifestante palestino este lunes.

Se trata de Ahmed Sabarin, de 20 años. Murió de un disparo durante una refriega en un campo de refugiados próximo a Ramala, sede del Gobierno palestino en Cisjordania. Según la cadena Al Yazira, recibió un disparo en el pecho tras arrojar un ladrillo contra los soldados israelíes. Protestaba junto a otros árabes contra la ola de detenciones que se agrava desde el viernes. Mientras las fuerzas de seguridad ampliaban su busca en Cisjordania y, sobre todo, en la zona que rodea la ciudad de Hebrón, la Fuerza Aérea israelí bombardeaba por tercera jornada consecutiva objetivos palestinos en la franja de Gaza.

El primer ministro Netanyahu habló el lunes con Abbas por primera vez en casi un año. El palestino tuvo la iniciativa de la llamada. El israelí le pidió colaboración en la busca de los tres jóvenes judíos y, según una nota publicada por el Gobierno de Israel, le insistió en los peligros de la reconciliación entre el partido de Abbas, Al Fatah, y los islamistas de Hamás. Ambos grupos anunciaron en abril un pacto para superar los siete años de división palestina. Desde la breve guerra civil que libraron en 2007, Hamás ha gobernado en la franja de Gaza y Al Fatah, en Cisjordania. En junio han presentado un Gobierno de unidad.

Hamás, un grupo considerado terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos, ha rechazado ser autor del secuestro. Otros grupos sí reclamaron la autoría, entre ellos las Brigadas de los Mártires de Al Aksa, relacionadas con el partido de Abbas. Israel no ha dado crédito a estas reivindicaciones.

De lo que no cabe dudar es de que la operación está sirviendo para mucho más que para debilitar a Hamás. En un análisis publicado ayer en el diario Yediot Ahronot, el mayor de Israel, el experto militar Axel Fisher señalaba que “además de las detenciones directamente relacionadas con el secuestro, se está arrestando al núcleo duro del liderazgo de Hamás en Cisjordania”. El jefe de las Fuerzas Armadas israelíes, Benny Gantz, dijo el domingo por la noche sin tapujos que, además de rescatar a los muchachos, su objetivo es “dañar a Hamás cuanto sea posible”.

El triple secuestro es un desastre de relaciones públicas para Abbas y su nuevo Gobierno de unidad, que cuenta con el respaldo de Hamás. El tropiezo de Abbas es una ganancia para Netanyahu, que ve reforzados ante la opinión internacional sus argumentos contra la reconciliación entre Al Fatah y Hamás. Ha insistido en que esta es “la verdadera consecuencia” de dicho pacto.

Las víctimas son Gilad Shaer y Naftalí Frankel, ambos de 16 años, y Eyal Yifrach, de 19. Frankel tiene también la nacionalidad estadounidense. Solo uno de los tres procede de una colonia israelí en los territorios ocupados. Volvían a casa haciendo autoestop tras asistir a clases de religión en escuelas judías en Cisjordania. Se los vio en un cruce al sur de Cisjordania. Uno de ellos pudo llamar por teléfono a la policía, pasadas las diez de la noche del jueves. Dijo: “Nos han secuestrado”.

Israel ha endurecido los controles militares en todo el sur de Cisjordania, donde los soldados han asaltado y registrado numerosas viviendas. Patrullan las calles y controlan las salidas. Además, el Ejército restringió los accesos a la cercada franja de Gaza, solo accesible para suministros de primera necesidad. Un portavoz palestino hablaba el domingo de “castigo colectivo” a la población, por un crimen perpetrado en zona palestina bajo control israelí. Los jóvenes se encontraban en una región de la llamada Área C de Cisjordania, bajo control militar y civil de Israel.

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