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Jackie pensó reiteradamente en separarse de John F. Kennedy

EL PAÍS EL PAÍS 11/06/2014 Joan Faus
John y Jackie Kennedy. © AP John y Jackie Kennedy.

Que el matrimonio entre John y Jackie Kennedy no era idílico es ampliamente conocido. Las numerosas infidelidades del 35º presidente de Estados Unidos han sido objeto de ríos de tinta. Pero lo que se sabe menos es que su esposa también tuvo sus idilios amorosos y que a los pocos años de contraer matrimonio ya deseaba divorciarse del exmandatario demócrata. Su relación se encaminaba al fracaso cuando Kennedy fue asesinado en Dallas en 1963. Si Jackie se hubiese convertido en la primera dama en divorciarse es un misterio que nunca se resolverá, pero de lo que no hay duda es que su matrimonio se tambaleaba.

Según un nuevo libro, Jacqueline Kennedy Onassis, A life beyond her wildest dreams (Una vida más allá de sus sueños más salvajes), basado en testimonios de conocidos y en escritos, desde un principio la que fuera icono de la moda ya se habría sentido poco querida y ya detestaría a los Kennedy. “Jack [como llamaba a John] y yo tuvimos pocos momentos románticos. Aún no me ha dicho que me quiere. Y su familia son un conjunto de bárbaros excepto Joe [el padre de John]”, escribió Jackie en su diario antes de casarse en 1953 con el entonces recién elegido senador, que había conocido un año antes.

Según un libro, Jackie mantuvo aventuras con Ted y Bobby Kennedy -hermanos de John- y con famosos ilustres, como Paul Newman, Marlon Brando, Gregory Peck o Frank Sinatra

Jackie habría tardado poco tiempo, según el libro, en darse cuenta de las infidelidades. Se sentía distanciada de su marido, le molestaba que le hiciera poco caso y que sus amigos se pasaran todo el día en su casa. Y todo ello la habría llevado rápidamente a meditar una separación y a mantener esa idea incluso en los buenos momentos. Según los autores, Darwin Porter y Danforth Prince, dos habituales de la crónica rosa, pocas semanas antes de dar a luz en 1956, le habría confesado a su madre: “No me veo pasando el resto de mi vida con Jack. No va a suceder”.

Su deseo era que la maternidad le alegrara la vida, pero el desenlace fue trágico: su hija murió al poco de nacer. Desolada, se sintió sola en el peor momento. John, que estaba fuera de Washington, tardó dos días en volver y quien más la apoyó fue Bobby, el hermano de éste, con el que, según sugiere el libro, ya mantenía por entonces un affair. No quería volver a su casa y en busca de cariño familiar viajó a Nueva York para ver a su hermana. Y fue entonces cuando, según el libro y como se especula desde hace unos años, se habría reunido con el padre de John y le habría comunicado que quería divorciarse, a lo que él habría reaccionado con una oferta de un millón de dólares para hacerla cambiar de opinión.

Si aceptó o no el dinero se desconoce, pero Jackie nunca llegó a divorciarse aunque le siguió rondando la cabeza cuando ya tenía dos hijos, tras su entrada a la Casa Blanca en 1961 y cuando Kennedy fue asesinado dos años después. Antes y después del magnicidio, según el libro, habría mantenido aventuras con Ted y Bobby Kennedy -hermanos de John- y con famosos ilustres, como Paul Newman, Marlon Brando, Gregory Peck y Frank Sinatra, entre otros. En 1968 se casó con Aristotle Onassis. Si también le fue infiel a él, es otro misterio.

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