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Líos no tan hipotéticos

La Vanguardia La Vanguardia 24/05/2014 Beatriz Navarro

"Si Catalunya y Escocia se declaran independientes, ¿deberían obtener inmediatamente la adhesión a la UE?", lanzó la presentadora del debate televisivo entre cinco candidatos a presidir la Comisión Europea celebrado en Bruselas la semana pasada. Puede ser la pregunta que marque la próxima legislatura.

La Comisión Europea sostiene que el nuevo Estado debería solicitar la adhesión, negociar el ingreso y ser aceptado por el resto de países. Cambiar los tratados -aunque sólo fuera para añadir la palabra Escocia o Catalunya, que no lo es, porque hay muchas más complicaciones en juego- es algo que sólo puede hacerse por unanimidad (es decir, con el acuerdo de España y del resto de países de la UE). Esta ha sido siempre la respuesta jurídica de Bruselas a una cuestión hasta ahora hipotética. Pero si el 18 de septiembre Escocia vota sí a la independencia gobiernos e instituciones europeas deberán afinar sus análisis y buscar una solución: automática (como pide Edimburgo) o (más probablemente) por fases, con periodos transitorios y una negociación muy política con el resto de países para que asuman los efectos del proceso político que puede llevar a la escisión de una parte del Reino Unido.

"Nunca he visto un proceso de independencia tan bien organizado como el de Escocia", afirma el profesor Vicent Laborderie, experto en este tipo de desarrollos. Dado que Madrid se ha comprometido a apoyar a Londres si debe negociar el estatus de Escocia en la UE, la ofensiva diplomática del Gobierno en Bruselas se ha centrado precisamente en destacar las diferencias entre un proceso y otro. "Sobre todo no quieren líos", dicen fuentes diplomáticas españolas sobre la actitud de los gobiernos europeos.

"En Catalunya se da una situación potencialmente peligrosa -apuntó Laborderie durante una conferencia organizada por el Instituto Francés de Relaciones Internacionales en Bruselas en febrero-. Los catalanes están convencidos que excluirlos de la UE es impensable y de que no se atreverán a hacerlo si se declaran independientes. Y los otros, el Gobierno español y algunos europeos, creen que como es impensable y catastrófico, los catalanes no llegarán nunca tan lejos. Yo lo que creo es que todo el mundo irá hasta el final y llegaremos a una crisis bastante grave". Las urnas ya están preparadas en Escocia. Y en Catalunya. A veces, no basta no querer líos para no tenerlos.

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