Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

La banca intenta cerrar la venta de Bodegas Chivite al Grupo Peralada

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 29/09/2017 Ángeles Gonzalo Alconada
Finca de Villatuerta, en Navarra, de Bodegas Chivite. © Proporcionado por ElPais Finca de Villatuerta, en Navarra, de Bodegas Chivite.

El Proyecto Phoenix tiene previsto cerrar en las próximas semanas lo que sería su primera, y parece que de momento única, venta de una de las pocas empresas que entraron en este banco malo, creado hace 28 meses para rescatar a las compañías de tamaño medio ahogadas por su deuda, pero que pueden ser viables.

Bodegas Chivite firmó en mayo de 2015 su recapitalización con el Proyecto Phoenix , tras crearse este vehículo por el cual la banca tenía previsto ayudar a las empresas de tamaño medio a reestructurar su deuda para posteriormente proceder a su venta, y evitar así su liquidación. Estas firmas tenían que cumplir un requisito, tener planes de futuro que las hicieran viables, y entre ellas estaba Chivite.

Las históricas Bodegas Chivite consiguieron en 2015 llegar a un acuerdo con los grandes bancos españoles para poder reestructurar su deuda y así evitar el concurso de acreedores. El acuerdo incluía que la banca mantendría a la familia Chivite (que lleva desde 1647 al frente de estas bodegas) como gestora de las bodegas.

La recapitalización de las bodegas aprobado por la banca incluía que su entonces pasivo inicial de 47 millones se redujera su deuda a la mitad, tras lo que surgió una una nueva composición del capital de las bodegas. Así, la familia Chivite pasó a tener solo el 20% del capital, mientras que el 80% restante quedó en manos de la banca. Además, logró vender entonces las bodegas Arínzano (cuyo edificio fue diseñado por el arquitecto Moneo), sus viñas y las marcas al grupo SPI (como adelantó CincoDías en febrero de 2015).

Las entidades financieras, no obstante, decidieron que Julián Chivite, la undécima generación de la familia, fuese el presidente ejecutivo. Además, se mantendría todo el equipo directivo.

Ahora, la banca está a punto cerrar la venta del 80% que tiene en el grupo Chivite a las bodegas catalanas Perelada, que se encuentran en plena expansión y son propiedad del grupo Peralada.

El objetivo inicial era cerrar esta operación este mes de septiembre, pero hasta el día de ayer existían algunos flecos pendientes que podían retrasar la firma, o incluso romper la operación. En tal caso, la banca mantiene en cartera otros interesados.

El proyecto de la banca es vender su 80% a Peralada, y que la familia Chivite haga lo mismo con su 20%, según apuntan fuentes del mercado, que insisten en que la idea del grupo catalán es controlar el 100% de la firma navarra, aunque Julián Chivite seguiría llevando la gestión de estas bodegas.

Grupo Peralada es una firma empresarial familiar presente en numerosos sectores como el ocio (con varios casinos y hoteles), cultural, vitivinicultura (con las famosas Bodegas Perelada) e industria (con firmas como Poligal, Polipropigal, La HispanoSuiza fábrica de Automóviles, o Cumar del Delta).

El origen del Grupo Peralada se encuentra en 1904, cuando, según la leyenda, el abogado y empresario barcelonés Damià Mateu i Bisa funda La Hispano-Suiza, fábrica de Automóviles, S.A. en Barcelona, unas instalaciones que muy pronto se convertirían en la vanguardia de la industria del país, con el ingeniero Marc Birgikt al frente del área técnica.

El plan de Phoenix cuando llegó a un acuerdo con las bodegas navarras para reestructurar su deuda pasaba por asociarse durante cinco años, periodo durante el que la familia Chivite intentaría reforzar su posición para recuperar el control de la compañía, si es posible, algo que ahora parece muy complicado, según apuntan varias fuentes.

Bodegas Chivite cuenta con 117 empleados, está presente en 60 mercados y elabora vinos de las denominaciones de origen Ribera del Duero, Rioja, Rueda y Navarra. Su crisis se produjo a raíz del cambio de ciclo económico hace 10 años, aunque también influyeron los cambios en su gestión.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de EL PAÍS

image beaconimage beaconimage beacon