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La Bernalina

Notodo Notodo 11/11/2016 Alan Queipo
Imagen principal del artículo "La Bernalina" © La Fábrica 2014 @ Imagen principal del artículo "La Bernalina"

La Chelito no está en casa (¿quizás esté en la de Alfonso XIII?), pero su mayordomo Agapito ha encontrado cupletera sustituta en el Teatro Colón de 1928, en plena dictadura de José Antonio Primo de Rivera, para celebrar una de sus sonadas fiestas clandestinas, en donde lo más granado de la intelectualidad española de la época se mezcla a pies juntillas, entre el secretismo y el morbo de que en cualquier momento entre la Policía o la Benemérita y les rapen la cabeza a todos.


La fiesta la gobierna La Bernalina, un imaginario icono cultural de la época, que en su espectáculo clandestino nos introduce y nos pasea por los símbolos cupleteros de la historia: un cancionero insigne que pasea, sobre todo, por pilares básicos del cuplé como La Pulga, El Grillo o Fumando espero; pero que no se olvida de canciones especialmente simbólicas en el teatro de revista como Tomar la vida en serio o Me voy o no me voy, y que tras pasear por escenarios con aire clandestino como La Pensión de las Pulgas, ahora recala en la sala pequeña, la Jardiel Poncela, del histórico Teatro Fernán Gómez de la madrileña Plaza de Colón.

Durante la hora y media del show, La Bernalina (una maestra de ceremonias Cristina Bernal que domina a la perfección el ritmo y el género musical) y Agapito (un espectacular Ángel Burgos que aporta los momentos más desternillantes del show, además de conseguir hilvanar conexiones entre las no-libertades de 1928 con las de 2016) consiguen junto al pianista Nacho Ojeda (bien parece pianista del Toni 2) crear un show cercano y doméstico pero sin perder ni el carácter recreativo ni el más valioso de la obra: el didáctico, histórico y divulgativo de los símbolos de la cultura española de principios del siglo XX.

De ahí que no sólo a través del cancionero, pilar básico de la obra, sino también de referencias a figuras que van desde Ramón Gómez de la Serna a Margarita Xirgu, Estrellita Castro, María Zambrano, Raquel Meller o alusiones a las tardes en el Hotel Ritz, el origen del cine mudo, el alzamiento del neofascismo europeo o la colonia Varón Dandy, esta Clandestina sea algo así como colarse en una de las puertas de un capítulo de El Ministerio del Tiempo a una fiesta cupletera clandestina de hace casi 90 años.

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