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La concertada reconoce que no puede garantizar la gratuidad de la enseñanza en Madrid

Logotipo de Cadena SER Cadena SER 04/10/2017 Laura Gutiérrez

"La educación concertada padece una financiación deficitaria". Con este mensaje claro y contundente ha comenzado su comparecencia en la Comisión de Educación de la Asamblea de Madrid, el secretario regional de Escuelas Católicas de Madrid (ECM), José Antonio Poveda. El concierto se fundamenta en una regla básica, ha recordado, que un centro privado sostenido con fondos públicos no cobra a las familias porque el Estado o la Administración garantiza la gratuidad de las enseñanzas, pero "no porque la ley se diga muchas veces significa que acaba cumpliéndose", asegura Poveda. ECM considera que el módulo es deficitario y que nunca se ha revisado para adecuarse a las necesidades de las sucesivas reformas educativas. En definitiva, Poveda reconoce que el dinero que no poNe la Administración, se exige a las familias: "El legislador -sentencia- no ha cumplido sus mandatos legales hasta el punto de que llega a derivar esa cobertura de gratuidad hacia las familias".

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Según Escuelas Católicas de Madrid, sus centros en régimen de concierto registran un 50% de déficit en la partida de otros gastos. Reconocen que hay un serio problema para que la red crezca al ritmo al que aumenta la población y la demanda de plazas en sus centros educativos. "Se ha venido funcionando con un esquema permitido por la Administración que es precario y que gira en torno a la voluntariedad", asegura Poveda, cuando "las familias no tienen por qué verse en la necesidad de colaborar con el sostenimiento del centro en unas enseñanzas declaradas gratuitas".

Así, como explica el secretario regional de Escuelas Católicas, el actual sistema permite obtener ingresos a los centros a través de un margen en los cobros por actividades extraescolares y complementarias y a través de un sistema de donaciones. Según Poveda, "otra manera que tuvo en aquel momento el ejecutivo de paliar el problema pero no conforme a la ley". En el caso de Escuelas Católicas de Madrid, sólo el 20% de sus centros no piden estas donaciones, y otro 20% pide a las familias de los alumnos una colaboración de menos de 20 euros. José Antonio Poveda reconoce un copago, "como ocurre también con los centros públicos", ha puntualizado.

Por su parte, el presidente de la FAPA Giner de los Ríos, Camilo Jené, ha denunciado también este miércoles en la Comisión de Educación de la Asamblea, que la Comunidad de Madrid está permitiendo el copago de las familias en el 100% de los centros públicos de la región por servicios que, por ley, deben ser gratuitos, como "libros, material escolar, fotocopias o seguro escolar". Jené se ha dirigido a los responsables de la Consejería de Educación con esta pregunta: "¿No les da vergüenza que estemos pagando la escela pública los propios ciudadanos con nuestros propios impuestos y también de forma directa?".

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