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La cultura se exilia de la Comunidad Valenciana

La Vanguardia La Vanguardia 08/06/2014 Salvador Enguix

"Se irán de Valencia". El Institut d'Estudis Borgians, entidad próxima a Acció Cultural del País Valencià, ACPV, lo anuncia cuando se refiere a los dos millones y medio de textos, cartas o informes del gran fondo documental de la familia Borja (que gobernó Roma durante los siglos XV y principios del XVI) procedentes de los archivos del Vaticano. Y la razón del exilio que se anuncia es el "nulo" desinterés de las instituciones valencianas gobernadas por el PP por mimar, cuidar, divulgar y proteger un archivo tras siete años de depósito de depósito en Valencia. La consellería de Educación y Cultura ha comunicado hoy a LV Digital que nunca han recibido ninguna petición del Institut Borja y que están dispuestos a mantener una reunión. La noticia, que desde el Institut ampliarán este lunes, se asemeja al caso del legado del poeta alicantino Miguel Hernández: el ayuntamiento de Elx, del PP, permitió que este valioso material cultural se exiliara a Jaén. Y coincide el caso del archivo del Vaticano en la decisión esta semana de Zubin Mehta de abandonar la dirección de la Orquesta del Palau de les Arts de Valencia por, según fuentes del entorno del compositor, "desinterés institucional". La consellera de Educación y Cultura, María José Catalá, preguntada por este último asunto el viernes dijo no tener conocimiento de la decisión de Mehta.

El archivo de los Borgia llegó a Valencia en el año 2007. Se lo entregó al Institut Internacional d'Estudis Borgians la Fundación Axa Wintherthur con la presencia de su presidente, Jaime de Marichalar y de Luca Carboni, secretario del Archivio Segreto Vaticano. Sin embargo, ni el ejecutivo de Francisco Camps, ni el Ayuntamiento de Valencia, ni las entidades financieras que aún eran autóctonas entonces (Bancaixa, CAM o Banco de Valencia) ni el actual ejecutivo de Alberto Fabra, han mostrado ningún interés por un archivo que desvela los mejores secretos de una saga familiar afectada por una enorme leyenda negra. "Hemos llamado a todas las puertas, hemos esperado de forma paciente durante años, pero la respuesta siempre ha sido nula", señala Eliseu Climent, abanderado de la llegada del archivo vaticano a Valencia. "Creemos que ha llegado el momento de llevarlo a otro lugar donde haya predisposición para el estudio de estos documentos y para divulgar la memoria de un trozo tan importante de la historia de Europa y de Valencia", añade Climent. Entre la abundante documentación que guarda el archivo hay material sobre los papados completos de los valencianos Calixte III (Alfons de Borja) y Alexandre VI (Roderic de Borja). La mayoría de esta documentación es "inédita y su estudio permitiría conocer definitivamente las características más importantes de esta familia valenciana universal", subrayan desde la entidad cultural.

Desde la consellería de Cultura se ha informado hoy que ni la jefatura de servicio de la Biblioteca Valenciana ni ninguno de otros departamentos de archivos han recibido petición alguna del Instituto Borja. " Si se hubieran dirigido a nosotros habríamos valorado las posibilidades de colaboración, en el marco de nuestras atribuciones", según estas fuentes. Que añadían su predisposición a hablar de este asunto y "buscar una solución". En la memoria de muchos está el caso del legado del poeta alicantino Miguel Hernández, que incluye casi 6.000 documentos. El Ayuntamiento de Elx, del PP, que fue su depositario en sucesivos mandatos socialistas, no quiso retenerlo, a pesar de que el poeta había nacido en Orihuela y murió en Alicante. Entre los documentos hay un millar de manuscritos literarios, cerca de 2.000 cartas entre las que se incluye la correspondencia con autores coetáneos, fotografías, folletos y material de distinta índole se han quedado definitivamente en Jaén, tierra de Josefina Manresa, la mujer del poeta, donde la diputación provincial se mostró dispuesta a pagar los tres millones que pedía la familia por la propiedad de la documentación. Además, la Casa Natal del escritor en Orihuela continúa cerrada cuatro años después de su inauguración. La puesta al día de este centro, que alberga 2.100 archivos, costó más de 500.000 euros hace cuatro años. El Consell de Alberto Fabra rechazó, asimismo, una enmienda de Compromís a los presupuestos de 2014 para incluir una partida destinada a su apertura. 

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