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La duquesa de Alba sale del hospital tras la revisión de su válvula cerebral

El Mundo El Mundo 11/06/2014 MARÍA EUGENIA YAGÜE, EDUARDO VERBO

La duquesa de Alba (88) ha salido esta tarde del hospital Sagrado Corazón de Sevilla, en el que fue hospitalizada esta mañana -en un ingreso previsto- para la revisión de la válvula que se le implantó hace cinco años cuando sufrió una hidrocefalia que la llevó a una silla de ruedas. Doña Cayetana, ha estado acompañada en todo momento por su marido, Alfoso Díez.

© Proporcionado por elmundo.es

Este ingreso médico desató las alarmas entre los medios informativos, que lo interpretaban como un empeoramiento en el estado de salud de la aristócrata. Su hija Eugenia Martínez de Irujo comentaba esta mañana en un acto social en Madrid que se trataba únicamente de una revisión, descartando un agravamiento de la salud de su madre. El mismo comentario que hacía a LOC este martes el hijo mayor de la duquesa Carlos Fitz James Stuart, futuro heredero del título principal de la Casa.

"Mi madre no está tan mal. No hay que exagerar. Es una señora de 88 años que está delicada, su movilidad no es buena, pero nada más. Ella está muy animada dentro de lo que cabe", aseguraba el futuro duque de Alba.

Una versión que sostenía también anoche María Eugenia Fernández de Castro, ex mujer de Jacobo, conde de Siruela, y una de las personas más cercanas a doña Cayetana. "Hablé hace tres días con ella y no ha pasado nada especial en este tiempo. Sí que es verdad que está recluida en su casa y que no está tan bien como acostumbramos a verla, pero poca novedad más", manifestaba a LOC su antigua nuera.

Ausencia en la boda del hijo de Carmen Tello

Precisamente, desde el pasado fin de semana se habían vuelto a disparar los rumores sobre un posible empeoramiento de la salud de la duquesa al no asistir a la boda del hijo de su amiga Carmen Tello el sábado en Sevilla. Incluso en su entorno más cercano hay preocupación al respecto.

El neurocirujano Francisco Trujillo, jefe de servicio del Hospital Quirón Sagrado Corazón de Sevilla, quien intervino a la duquesa hace cinco años, comentó el pasado sábado en la boda que su paciente no estaba en condiciones de asistir a la ceremonia y así se lo había advertido a la familia.

También aseguró que la duquesa iba a ingresar en el hospital para revisar la válvula para la hidrocefalia, un dispositivo que se encarga de redireccionar el exceso de líquido cefalorraquídeo del cerebro a otra parte del cuerpo.

Desde hace varios meses, la aristócrata no asiste a actos públicos. Actualmente se encuentra en el palacio de Dueñas. Su marido, Alfonso Díez, no se separa ni un momento de ella. El duque se desplazó la semana pasada hasta la Capilla de la Maestranza, donde tuvo lugar la boda del hijo de Carmen Tello (Miguel Solís, marqués de Valencina), para comprobar la distancia que su esposa tendría que recorrer. Finalmente, la duquesa se quedó con la ganas, ya que su estado de salud se lo impidió.

El parte médico de la duquesa se ha ido inflando conforme ha pasado el tiempo. Primero fue un virus estomacal, luego una otitis muy severa con altas fiebres y un catarro de especial virulencia en el pecho. Todo ello acompañado por una reducción de movilidad, lo que ha obligado a instalar un ascensor en Dueñas. Recibe a diario invitaciones para presidir distintos actos sociales. Declina todas las peticiones, aunque su mayor anhelo sería poder salir de Dueñas, que se ha convertido como una especie de cárcel de oro. Su entorno confía en que sea pronto, aunque su salud comienza a hacer estragos.

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