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La entrevista al Rey que no reina

El Mundo El Mundo 09/06/2014 JAVIER G. GALLEGO

Imaginen que el Rey Juan Carlos concede una entrevista dentro de un año para contar cada detalle de su vida, su familia y su reinado y lo hace sin la autorización de la Casa Real. Eso mismo es lo que ha ocurrido un país en el que la monarquía no pasa por sus mejores momentos y donde esta aparición de Alberto II, que se produce sólo 11 meses después de su abdicación, es interpretada como un desafío a su hijo Felipe: el Rey de los belgas.

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calificada en Bélgica como "un testigo de la Historia", se divide en dos partes -la segunda será difundida este martes- y comienza con un repaso de la infancia del monarca, sus años en la escuela y la adolescencia, así como el inicio de su relación con Paola. Conducida por el veterano periodista, Pascal Vrebos, durante la hora y media de duración Alberto rememora su primer recuerdo de la infancia -un picnic a los cinco años con su padre y su tío-, la llegada de la II Guerra Mundial -"Oí como una tormenta, y ésa era la guerra"- y su viaje de fin de estudios a Estados Unidos, donde admite que entraron en "clubes nocturnos".

Con jersey azul y camisa blanca y acompañado por momentos de su esposa, la reina Paola, Alberto II se detiene en los detalles de su adolescencia y matrimonio: "Conocí a Paola en la casa del embajador, pero nuestro reencuentro tuvo lugar en Roma". La declaración de amor definitiva fue en Bélgica: "Paola iba conduciendo un coche italiano que habíamos alquilado y le pedí matrimonio pensando que me iba a dar una bofetada. Me respondió que tenía que pensarlo".

Apoyo indispensable de Paola

Durante todo el relato, Alberto II ensalza la figura de su mujer a la hora de dar estabilidad a su reinado, a pesar de que admite que hubo "problemas" que acercaron a la pareja al divorcio. La reina, por su parte, concede que pasaron por momentos difíciles que pudieron afectar a sus hijos. "Al final hay que pensar que logramos sacarlo adelante, no tenemos que arrepentirnos de nada" y admite que la "intromisión en la vida privada de los periodistas ha sido insoportable".

Uno de los momentos más emotivos de este espacio fue cuando recuerda la muerte de su hermano Balduino en 1993: "Fue un golpe terrible. Yo estaba en el sur de Francia y caí en los brazos de mi esposa". "No habría aceptado el reinado tras la muerte, si no llega a ser por el apoyo de Paola", admite.

La difusión de esta entrevista ha sido interpretada por la prensa del país como una nueva señal de tensión entre Alberto y el Rey de los Belgas, Felipe, quien tomó el relevo de la corona hace casi un año. El hecho de que el entrevistado no hubiera informado previamente a la Casa Real ha generado todo tipo de insinuaciones entre los analistas y comentaristas de la realeza, que durante años han venido reportando la mala relación entre padre e hijo.

La familia al completo, con la única excepción de la reina Fabiola, ha intentado dar una imagen de normalidad durante este fin de semana, en el que han visitado una nueva muestra conmemorativa de los años de reinado de Alberto, en la que se recogen desde objetos personales del monarca hasta documentos oficiales de sus viajes en el extranjero.

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