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La farsa del referéndum

Logotipo de EL PAÍS EL PAÍS 02/10/2017 Cartas al Director

Ya da igual si en la jornada del 1-O hay más o menos votos. La fractura de todos es demasiado grande. Según el último número del Handelsblatt alemán y según recientes encuestas, habrían aumentado a un 60%-70% los partidarios de la independencia en Cataluña. Hemos sido demasiado ciegos para ver que eso precisamente es lo que buscaba el Govern de Carles Puigdemont con esta farsa de referéndum. Y esta es su victoria, que aumentará con las imágenes de policías cargando contra los votantes.— Eloísa Justo. La Garriga (Barcelona).

Ayer fue el día más triste de la democracia en España. Siguiendo los acontecimientos de lo que ocurre en Cataluña, no ha fracasado la política: han fracasado los políticos, que con su actitud han dividido a la sociedad. Que sepan los catalanes que este Gobierno ya está deslegitimado. Mariano Rajoy no representa el sentir de una mayoría de españoles y Carles Puigdemont es un presidente que con su actitud de haber seguido con este referéndum ilegal ya no debería continuar presidiendo la Generalitat. Esperemos que la sinrazón de unos y de otros no pase a mayores y la serenidad y el sentido común, del que han carecido nuestros dirigentes, se imponga entre la ciudadanía.— José Antonio Cabeza. Barbate (Cádiz).

La suerte me acompaña. Estoy en el bando de los buenos, soy catalana. La cosa está fácil: Cataluña, buena; España, mala. Cataluña, democrática; España, totalitaria. Cataluña, republicana; España, borbónica. Cataluña, pacífica; España, “a por ellos, oee”. Lesretallades, el caso Palau, el caso Pujol, la agonía del Estado del bienestar, de la enseñanza, de la sanidad pública, el maltrato laboral y salarial de los trabajadores públicos, dependientes de la Generalitat, etcétera, se esfuman bajo los efectos de la estelada. Pero oye, que esto ya es historia. Ahora salimos a la calle senyera en mano, cantamos Elssegadors, señalamos a los culpables, los españoles, y apoyamos “alnostre Govern”. Hasta les pagamos las multas. Creamos un nuevo mundo, libre de reyes, corruptos, opresores y vencidos. Qué suerte tengo, sóccatalana.—Eva Tebar Zafrilla. Barcelona.

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