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La fiscal pide entre 7 y 19 años de cárcel para los yihadistas que iban a atentar en el Parlament

Logotipo de El Mundo El Mundo 30/09/2017 GERMÁN GONZÁLEZ

Fue la primera presunta célula terrorista desarticulada por los Mossos d'Esquadra en Cataluña y se autodenominaba Fraternidad Islámica. Grupo para la predicación del Yihad. Se constituyó en Terrassa (Barcelona) en 2014 y sus integrantes pretendían «nutrir la organización terrorista del Estado Islámico de voluntarios» y «desarrollar acciones terroristas en territorio español». Así lo considera la Fiscalía que pide penas de entre 7 y 19 años de prisión para 10 procesados de supuestamente pertenecer a esta célula por los delitos de integración en una organización terrorista y desplazamiento a zona de conflicto controlada por estos grupos violentos.

En su escrito de conclusiones provisionales, al que ha tenido acceso este medio, la fiscal remarca que la presunta célula inició en 2015 «tareas de selección y vigilancia de potenciales objetivos, así como la valoración de los métodos adecuados para llevar a cabo tales ataques». Por eso, realizaron estudios fotográficos del Parlament, la comisaría de los Mossos situada en la plaza España de Barcelona o el Hotel Arts, además de una sinagoga y una librería judía. «Los objetivos que fueron escogidos tenían una fuerte carga simbólica, ya que representan estamentos democráticos, edificios fuertemente ligados al turismo de la ciudad o lugares ligados a la comunidad judía», señala el escrito fiscal que recuerda la célula estaba liderada por Antonio S.M., un español converso que trabajaba de peluquero y que se dedicaba presuntamente a la captación de miembros y a su adoctrinamiento, como hizo con un agente de los Mossos infiltrado.

La fiscal considera a este procesado, que se enfrenta a 19 años de prisión, «como máximo encargado de la operativa de las acciones» por lo que debía «buscar los medios y materiales para cometer las acciones que iban a llevar a cabo todos los miembros del grupo». Para ello, elaboró «un verdadero manual donde se detalla minuciosamente toda la infraestructura organizativa y operacional» de Al Qaeda y «se instruyó a través de publicaciones en la fabricación de artefactos explosivos caseros» que probó junto a los otros procesados. En el registro de su domicilio los agentes encontraron numerosos documentos y vídeos violentos de terrorismo yihadista.

Además, de Antonio S.M. los otros procesados son Lahcem Z., Rida H., Said T. -por hacer captación y estar dispuestos a ir a combatir a Siria-, y Gonzálo C.N, David F.P., Jacob O., Taoufiq M., Mohamed E.G., y Kayke Luan R.G. Los últimos tres últimos intentaron desplazarse a Siria desde Barcelona, aunque el 15 de diciembre de 2014 fueron detenidos en la frontera de Bulgaria con Turquía. No eran los primeros que lo intentaban ya que otro de los captados murió combatiendo en este país. La fiscal reclama 19 años de cárcel para los tres principales implicados, 10 para otros tres que fueron apresados en Bulgaria y cuatro para el resto.

Durante la investigación de la llamada operación Caronte, la policía pinchó con orden judicial los teléfonos de algunos procesados y pudo escuchar como Yacoub O. C. le dice a Taofiq Mouchouch: «sabes que morir en nombre de

Alá no duele, es como un pellizquito

». Mouchouch responde: «Lo sé, es como si te picara una abeja... A lo mejor Alá nos está preparando algo mejor. ¡No sé!».

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Esta operación policial fue la más importante realizada por los Mossos d'Esquadra contra el terrorismo yihadista antes de los atentados que el pasado agosto sacudieron el centro de Barcelona y Cambrils.

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