Al utilizar este servicio y el contenido relacionado, aceptas el uso de cookies para análisis, contenido personalizado y publicidad.
Estás usando una versión más antigua del explorador. Usa una versión compatible para obtener la mejor experiencia en MSN.

La fragilidad de la recuperación obliga a Draghi a mover ficha

La Vanguardia La Vanguardia 05/06/2014 Eduardo Magallón

La baja inflación en Europa, las dificultades a la exportación que provoca la fortaleza del euro, el reducido crecimiento de la economía y la falta de crédito son los principales factores que empujan al presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, a tomar hoy medidas no vistas anteriormente. La función principal del BCE es que la inflación se mantenga en el entorno del 2%. El plan de medidas excepcionales que tomará hoy Draghi son causa de estos factores:

Inflación muy baja

El martes Eurostat comunicó que la tasa de inflación en el mes de mayo en la zona euro se situó muy lejos del objetivo del 2% al cerrar en el 0,5%. Miguel Ángel Bernal, del Instituto de Estudios Bursátiles (IEB), dice que "esa baja inflación perjudica sobre todo a los países más endeudados como Francia, España e Italia". Cuando los precios no crecen o lo hacen poco, la recaudación de impuestos vinculados al consumo como el IVA se resiente y, por lo tanto, hay menos dinero para reducir la deuda pública.

España, en el 0,2%

En España, la inflación también se sitúa en niveles bajos. En abril, según el INE, fue del 0,4% (del 0,2% en mayo, en el dato avanzado). Si se va un mes más atrás se comprueba que la inflación era negativa del -0,1%. ¿Qué riesgos comporta una inflación baja o negativa como la española y el conjunto de la zona euro? David Cano, socio de AFI, responde que "si los precios caen las decisiones de compra se aplazan". Es un comportamiento muy humano, ya que cuando un consumidor ve que mes a mes se reducen los precios de algunos productos (el caso más claro en España es el de la vivienda) decide posponer la compra esperando conseguir un mejor precio. Por el contrario, una inflación moderada tiene efectos beneficiosos en la reducción de las deudas. David Cano explica -siempre desde un punto de vista teórico- que las deudas se mantienen, mientras que si los salarios crecen como consecuencia de la inflación es más sencillo repagar los créditos. Evidentemente, en un escenario de deflación con rebajas de salarios es muy difícil atender a las deudas.

Un euro sobrevalorado

Jaume Puig, director general de GVC Gaesco Gestión, considera que el factor principal que fuerza al BCE a actuar "son las divisas". Puig explica que desde que comenzó la crisis con Lehman Brothers "el bloque de Estados Unidos, Japón y los países emergentes" ha presionado a la baja sus divisas para favorecer las exportaciones de sus empresas. En cambio, en Europa, el euro se ha mantenido muy fuerte respecto al dólar. En opinión de Puig este efecto provoca que "la zona euro importa deflación y exporta inflación". Con esas palabras, el experto de GVC Gaesco quiere mostrar cómo en la zona euro los productos que se importan son a precios bajos por el efecto divisa, con lo que en cierta manera se presiona a la baja el conjunto de los precios creando el terreno abonado para la deflación. Por deflación se entiende un periodo prolongado con caída generalizada de precios y crecimiento bajo. Por lo tanto, si fruto de las medidas que tome el BCE se enfría el euro respecto al dólar, aumentarán las exportaciones y será más caro importar productos. Bernal explica que Alemania siempre ha presionado para que el euro esté fuerte y el país ha utilizado las mejoras en la productividad para ser más competitivo, En cambio a otros países como España les cuesta mucho más las ganancias de productividad.

Mínimo crecimiento del PIB

En Europa, después de casi siete años de crisis (varios de ellos en recesión) la economía crece a un ritmo de sólo el 0,2% intertrimestral mientras que España lo hace a un 0,4% como se aprecia en el gráfico adjunto. Aunque el mandato del BCE no contempla tomar medidas para aumentar el crecimiento de la economía de los países del euro, es innegable que la mejora de la situación facilitaría la normalización. Pero sobre todo lo más peligroso es que una caída del PIB (recesión) o un crecimiento muy bajo puede acabar derivando en un descenso de los precios o en una inflación baja. Y esa situación de precios a la baja sí que entra dentro de los mandatos que recibió el Banco Central Europeo cuando se creó junto con la divisa común.

Falta de crédito

Otro factor que podría ser una de las causas que fuerzan al BCE a tomar medidas excepcionales es la falta de crédito tanto para empresas como para familias. Miguel Ángel Bernal explica que "si el BCE baja los tipos de interés se fuerza a los bancos a que presten dinero". Cuando las entidades dan créditos se aumenta el consumo por parte de las familias porque vuelven a poder comprar coches, casas o se instalan un aire acondicionado. En el caso de las empresas, el aumento del crédito permitirá incrementar la inversión y, en última instancia, generar empleo.

Moderación en el consumo 

De forma indirecta la debilidad del consumo acaba forzando a que el BCE mueva ficha. Según datos del INE, en el primer trimestre del 2014 el consumo de los hogares creció un 0,4%. Aunque es positiva la cifra, sólo un año antes se había registrado una caída del 0,4%.

Gestión anuncios
Gestión anuncios

Más de La Vanguardia

image beaconimage beaconimage beacon