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La Iglesia ortodoxa rusa solicita a Barcelona un solar para construir un templo

La Vanguardia La Vanguardia 28/05/2014 María-Paz López
La Iglesia ortodoxa rusa solicita a Barcelona un solar para construir un templo © LaVanguardia.com La Iglesia ortodoxa rusa solicita a Barcelona un solar para construir un templo

Cuando Serafín Pávlov llegó en 2008 a Barcelona para atender a la comunidad ortodoxa rusa de la ciudad, los fieles que acudían los domingos a la Divina Liturgia, la principal cita religiosa de la ortodoxia, eran poco más de quince. Ahora, en la parroquia ortodoxa de la Anunciación de la Santísima Madre de Dios, en Vallcarca, donde se instalaron hace tres años, a la celebración dominical asisten más de 300 personas, y en festividades señaladas como la Pascua no se cabe dentro. "La comunidad está formada por 1.500 personas que hablan ruso, no sólo rusos; pero a misa no vienen todos", explica Serafín, de 37 años, rector de la parroquia e higúmeno (similar a abad de monasterio).

Para atender a esta comunidad creciente, la parroquia ha solicitado al Ayuntamiento de Barcelona un solar para construir una gran iglesia ortodoxa con un centro cultural anexo. Necesitan un solar de al menos 1.500 metros cuadrados, de los cuales la iglesia, con las cúpulas de bulbo doradas típicas de la arquitectura religiosa moscovita, ocuparía 850. "Hace un año el Ayuntamiento nos dijo que sí, pero seguimos esperando", suspira Serafín, quien se declara consciente de que Barcelona es ciudad apretada, y de que no abundan los solares edificables de ese tamaño, ni tampoco los de titularidad municipal. Ellos no tienen preferencia por un barrio u otro de la ciudad. "Podríamos alquilar el espacio para cincuenta o cien años, o comprarlo por un precio razonable; pero no podríamos comprar un solar a un propietario particular, el precio sería altísimo", argumenta.

Tanto la embajada rusa en Madrid como el consulado ruso de Barcelona apoyan el proyecto (boceto y planos están listos), porque, además del templo, el centro cultural prevé albergar aulas en las que se enseñará lengua y literatura rusas a los niños, y más adelante incluso una escuela reglada. "Es un problema generalizado; los padres trabajan todo el día y no tienen tiempo de enseñar la lengua a sus hijos, que van a la escuela catalana-explica Serafín-; por eso vamos a empezar estas clases gratuitas de ruso aquí en la Anunciación, pero hay poco espacio".

En esta iglesia -propiedad del arzobispado de Barcelona, al que la parroquia ortodoxa abona un alquiler- se dan catequesis y clases de catalán y castellano, y se organiza la acción social y la asesoría. El edificio -incendiado en la Guerra Civil- llevaba cerrado cuarenta años cuando esta comunidad dependiente del Patriarcado de Moscú se trasladó.

Lo reformaron conforme a su tradición religiosa, con los iconos típicos del cristianismo ortodoxo. (El cristianismo se escindió entre ortodoxos y católicos tras el cisma de Oriente de 1054, por disputas teológicas y políticas entre Roma y Constantinopla.) En la Anunciación hay culto diario, y los sábados y domingos es a las 9 y a las 18 horas, con liturgia en eslavón (eslavo eclesiástico, idioma litúrgico de toda la ortodoxia, excepto la griega) y homilía en ruso. También tienen culto en castellano. Pese a sus planes de construir otra iglesia, no piensan dejar esta.

La feligresía está formada por rusos, ucranianos, moldavos y bielorrusos , "pueblos hermanos de la antigua Unión Soviética, hablamos de paz", afirma Serafín, originario de la ciudad siberiana de Ulan-Ude, cercana al lago Baikal. La comunidad -en la que hay serbios y búlgaros- trata de que la actual tensión entre Ucrania y Rusia no la afecte. Antes de instalarse en la Anunciación, y desde sus inicios en 2002, la ortodoxia rusa de Barcelona rezaba en una capilla cedida por la parroquia católica de María Reina, en Pedralbes. Aún no han decidido a qué advocación dedicarán su futura iglesia.

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