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La joven promesa española de las Matemáticas

Logotipo de El Mundo El Mundo 02/10/2017 LAURA MORENO
© Proporcionado por elmundo.es

Si Ismael Sierra (Madrid, 1997) es el más joven de los invitados al Heidelberg Laureate Forum (HLF), un congreso que reúne a las figuras más prometedoras en Matemáticas y Computación con los más célebres científicos en estas áreas; en el otro extremo se encuentra Michael Atiyah, geómetra británico de 88 años que acumula los más prestigiosos premios del mundo matemático, la medalla Fields (1966) y el Premio Abel (2004).

Atiyah fue, precisamente, quien recomendó invitar al encuentro celebrado en Heidelberg (Alemania) la pasada semana a Sierra, a quien conoció hace dos años y con el que mantiene una fluida relación. "Conocí a Atiyah por casualidad. Vino a Cambridge a dar unas conferencias, coincidimos mientras desayunábamos y empezó a hablar conmigo", narra el joven. Desde entonces, mantienen un trato constante.

"Tengo siempre como referencia un consejo que él me dio: que no me quede solo con la abstracción y que siempre busque la relación entre las Matemáticas y otras áreas, sobre todo la Física teórica, que es la que más me gusta", comenta.

La breve trayectoria matemática de Sierra lo ha hecho merecedor de una de las 200 plazas concedidas a jóvenes investigadores de todo el mundo para asistir al encuentro de Heidelberg.

Confiesa que su interés por el mundo de las Matemáticas se lo despertó su padre cuando le enseñó a resolver una ecuación de primer grado estando en sexto de primaria. Ese mismo año descubrió, a través de su tía, Estalmat, el programa de estímulo matemático organizado por la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Un año más tarde, pasaba el examen que selecciona a los 25 mejores niños y niñas para el programa.

"Este proyecto me fomentó mucho la curiosidad y me enseñó a pensar. Las Matemáticas que allí se enseñan no son curriculares, sino que aprendes teoría de juegos, teoría de grafos, cómo se crea una banda de Moebius...Quieren que te diviertas haciendo Matemáticas", explica.

Sin embargo, fue realmente durante sus años de instituto cuando el madrileño empezó a destacar en Matemáticas. De hecho, se trasladó al IES San Mateo de Madrid para cursar el bachillerato de excelencia convencido por una profesora de Matemáticas, María Gaspar, también presidenta de la Comisión de Olimpiadas de la Real Sociedad Matemática Española (RSME). A partir de ese momento, fue el ganador tres años consecutivos de la Olimpiada matemática nacional, y consiguió el tercer puesto en la Olimpiada matemática internacional de Tailandia 2015.

Sin este concurso, reconoce Sierra, no podría haber entrado en la Universidad de Cambridge (Reino Unido). "Tuve que seguir un proceso muy largo. Empecé un año antes y tuve que completar la aplicación con una carta de motivación, varias de recomendación y citar los concursos que había ganado. Más adelante me llamaron para hacer una entrevista, que en realidad fue un examen de 10 problemas, y un posterior encuentro con un profesor. Después me pusieron como condición para entrar que sacara un 9,5 en bachillerato (sin contar Selectividad) y que pasara un examen de Matemáticas conocido como STEP", explica.

El joven español reunió todos estos requisitos y logró entrar en 2015. La particularidad más destacada de la Universidad de Cambridge, que sólo comparte con Oxford, es que cada alumno tiene un tutor asignado, con el que trabaja en la resolución de problemas matemáticos que se le plantean de forma permanente.

Estos días, aparte de relacionarse con profesionales de la Computación y las Matemáticas, ha tenido la oportunidad de ser ponente, junto con la argentina Julia Plavnik, del workshop Topological quantum computing (TQC), an interdisciplinary challenge (Computación cuántica topológica, un reto interdisciplinar).

La charla que impartió estuvo centrada en el tema principal del Foro, la computación cuántica. En ella trataron de explicar las conexiones entre la TQC, las Matemáticas, la Informática y la Física.

Aunque aún no ha terminado la carrera, el joven tiene claro que su futuro está en la investigación, y se decanta por las Matemáticas puras, pero todavía le falta decidir el área en el que quiere trabajar.

"Me veo en algún campo que mezcle la Geometría y el análisis con el Álgebra, como Topología algebraica. Me gustaría mezclar un poco todo esto", comenta. Y siempre, con la condición de "pasármelo bien investigando y aprendiendo mucho".

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