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La Justicia avala la exención del catalán a médicos y enfermeras

Logotipo de El Mundo El Mundo 25/09/2017 MAYTE AMORÓS

Eximir del requisito de saber catalán a determinadas categorías del personal laboral del Servicio de Salud balear (IB-Salut) «no implica una regla discriminatoria» si hay una razón objetiva como la escasez de profesionales, ya que en ese caso debe primar el derecho constitucional a la salud. Así lo considera una sentencia de 2009 del Tribunal Supremo, que ya se pronunció sobre este polémico tema cuando el Govern del Pacte del socialista Francesc Antich se vio obligado a renunciar a exigir el catalán a médicos y enfermeras ante la falta de profesionales. La norma generó polémica y llegó a los tribunales, que fallaron a favor de la sanidad por encima de la obligatoriedad de saber catalán.

El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB) dictó el 14 de septiembre de 2009 una sentencia que desestimó el recurso interpuesto contra el Decreto 24/2009, que regulaba la exigencia de conocimientos de catalán para el personal estatutario del IB-Salut. En dicho decreto se incluían excepciones a la norma general de exigencia de acreditar el conocimiento del catalán para participar en los procesos selectivos y provisorios de plazas.

La exención consistía en que, excepcionalmente, «cuando la prestación asistencial pudiera resultar afectada a causa de la falta o la insuficiencia de profesionales», o cuando se tuviera que contratar investigadores o científicos de ámbito nacional o internacional, las convocatorias de selección y movilidad que afectaran a determinadas categorías de personal estatutario o laboral, se podría eximir de los requisitos de conocimientos de lengua catalana exigidos en el citado Decreto.

Sobre la base de esta norma, el IB-Salut dictó una resolución el 31 de marzo de 2009 que eximía de la acreditación a las plazas de médico y enfermero. Dicha resolución -prácticamente idéntica a la que publicó el IB-Salut en el BOIB el 29 de agosto de 2017 y que ha abierto una crisis en el Govern por el rechazo frontal de Més-, se ha basado en un informe de Recursos Humanos del IB-Salut que señala que hay déficit de profesionales en la actualidad.

El recurso se interpuso porque no eximía a las auxiliares de enfermería del conocimiento, pero el Tribunal Supremo confirmó la sentencia del TSJB considerando que la exención está justificada debido a «la potencial o real afectación de la prestación asistencial» que afecta, en primer término, «al interés público», y con carácter más mediato, «a otros derechos de las personas, como la salud, la integridad física y moral, incluso, en último extremo, la vida».

«La norma no implica una regla discriminatoria hacia ningún colectivo del IB-Salut», ya que la excepción está legitimada para que no perjudique «la asistencia en los establecimientos sanitarios de carácter público a los distintos usuarios», algo que «reviste notoriamente una gran trascendencia», argumenta el Supremo.

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La Justicia considera que la norma es legal, ya que «define con toda claridad» que el hecho que puede justificar la excepción es «la insuficiencia de profesionales que pueda producir una afectación a la prestación asistencial»; y, en segundo lugar, porque «al afectar a bienes jurídicos y derechos de obvia importancia (la salud y la vida), cumple sin duda alguna con el canon de razonabilidad que resulta exigible».

Ocho años más tarde, las tornas se repiten y, de nuevo, el Govern del Pacte -ahora liderado por la socialista Francina Armengol junto con sus socios nacionalistas de Més- vuelve a estar en la misma tesitura y se plantea eximir a ciertas categorías ante la acuciante escasez de profesionales en las Islas.

El pasado 29 de agosto, el IB-Salut publicó una resolución donde se eximía del conocimiento del catalán en «caso de falta de insuficiencia de profesionales» o «cuando sea necesario contratar investigadores o científicos de ámbito estatal» a médicos, farmacéuticos, odontólogos y enfermeras. Es decir, que estos grupos profesionales podrían trabajar en la sanidad pública balear sin el título de catalán.

La norma ha molestado a sus socios de Més, que quieren que se pida el título de catalán a todos los sanitarios, y ha abierto una crisis en el Govern que todavía está por resolver.

Salud ha dicho que la exención fue «un error» y que la corregirán para dar «más peso al catalán», pero la nueva resolución sigue sin publicarse en el BOIB y ya ha pasado casi un mes desde que estallara la polémica. Ambos partidos siguen sin llegar a un acuerdo político. Los nacionalistas tan sólo estarían dispuestos a aceptar algunas excepciones muy concretas y hasta han llegado a plantear la creación de una base de sanitarios que hablen catalán para asegurar que se les contrate primero. La tensión entre Més y los responsables del IB-Salut ha obligado a la presidenta a intervenir en esta enésima crisis de Govern que vuelve a tener visos de acabar en los Tribunales.

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